viernes, 18 de mayo de 2012

Me transforne en una exhibicionista

Hola mi nombre es Laurita, y soy una orgullosa linda chica tapatía. Y en este relato les voy a contar como me inicie como exhibicionista compulsiva je je.
            Bueno todo empezó cuando yo termine de estudiar la primaria, en ese entonces yo cumplía ya los 12 años de edad. Vivía en los altos Jalisco, en ese entonces, yo era una chica que para tener 12 años solamente, estaba muy bien desarrollada media 1.70m sin tacones, tez blanca, cabello negro, acuerpada y una cintura que me siento orgullosa, y lo mejor y no es por presumir pero un rostro hermoso que todos me chulean hasta el momento.
 yo en ese entonces era una chica muy recatada, debido a que mis padres eran muy estrictos, me obligaban a usar pantalones y ropa muy holgada, en cambio las demás chicas de la escuela usaban minifaldas, se veían hermosas lo cual a mi me daba mucha envidia hacia ellas y me provocaba morbo de que se sentiría usar una minifalda y sentir aquellas miradas de los chicos, y sobre todo porque yo sabía que tenía mejor cuerpo que las demás chicas aunque nadie lo podía apreciar por mi vestimenta, yo ya no aguantaba las ganas de sentirme deseada, sobre todo porque como ya saben, a esa edad uno está con las hormonas de punta y pues me da un poco de pena pero en pocas palabras yo andaba bien caliente y ya quería que alguien me desvirginara y dejar ya de masturbarme como mis demás amigas.

            Y me preguntaba yo, que hasta cuando me dejarían usar una de esas minifalditas lindas mis padres, por lo visto nunca. Por lo cual tome la decisión cambiarme a vivir a la ciudad de Guadalajara yo sola, aprovechando como pretexto que tenía que ingresar a la secundaria y engañando a mis padres de que yo quería estudiar en la ciudad para poder así trabajar y poder pagar mis estudios. Ellos al inicio no lo aceptaban pero convencí a uno de mis profesores para que los convenciera. Y no muy convencidos aceptaron con la condición de que los visitara cada fin de mes.
Fui con mi padre a buscar un departamento a la ciudad y lo conseguimos muy céntrico, por cierto muy bonito era como lo que me imaginaba además que estaba cerca de la estación del tren eléctrico tan solo a 2 cuadras. Ese mismo día me inscribió a la secundaria más cercana a mi departamento y retornamos a casa.
 Por fin llego el día de partir, me despedí de mis padres y partí. Llegue a mi departamento y temblando de la emoción sin esperar más me dirigí a las tiendas de ropa más cercanas ya no me contenía de la emoción de comprar mis minifaldas, mi nueva imagen que tendría, sentía que volvía a nacer.
Sin tanto pensarle seleccione  4 minifaldas y unas blusas pegaditas, también compre el uniforme del colegio igualmente escogí una faldita la más corta que encontré, y ni siquiera me las probé, la encargada me dijo que si no me las probaría primero, pero yo muy segura dije que no porque sentí un poco de pena ya que yo no acostumbraba a comprar ropa tan atrevida, y retorne a mi casa muy deprisa.
Casi llegando a mi casa tuve que cruzar un puente peatonal  de esos puentes de estructura metálica con escalones y pendiente muy pronunciada, en ese momento delante de mi caminaba una señora,  y atrás de la señora caminaba un joven, al empezar a subir el puente pude observar como el joven observaba  el trasero de la señora y conforme íbamos subiendo prácticamente la cara del joven casi le olía el trasero a la señora de lo pronunciada de la pendiente del puente y lo cercano que caminábamos. Lo bueno que la señora usaba pantalones de lo contrario el joven le vería los calzones pensé, y a la vez sentí un morbo impresionante que hasta empecé a lubricar de lo emocionante de pensar de que pasaría si fuera yo en minifalda.
De inmediato pensé en provocar esta misma escena yo, aprovechando para estrenarme y por fin enseñarle a alguien que había debajo de esas ropas que usaba.
Regrese a mi casa muy deprisa, me duche y me maquille, posteriormente me vestí con el uniforme nuevo de la secundaria para ver cómo me quedaba, sentía tanta emoción, me pare frente del espejo y oh.. Dios observe a toda una mujer, pero a la vez me sentí desprotegida, me sentía que casi estaba desnuda, y claro creo que se me había pasado la mano, la faldita era demasiado cortita, me llegaba justo en la unión de mis nalgas y mis piernas, pero me veía espectacular se me veían unas piernotas  que yo sola me empecé a excitar de solo verme y pensar que me observarían los hombres así.
            Me puse muy caliente de pensar salir así, y a la vez me dio un poco de miedo, pero reflexione, y pues eso es lo que yo había deseado tanto y ahora no me echaría para atrás, decidí ponerle algo más de adrenalina y decidí quitarme los calzones, me observe en el espejo y note que al caminar se me veía mi vagina y claro estaba peludita, decidí depilarme, nunca me la había depilado, corrí al baño y me depile lo más rápido que pude, me quedo sin un solo vellito y se veía de un tono rosadito y como nunca me había depilado pronto mi chochito empezó a lubricar y a dilatarse.
Ahora si dije y me volví a observar en el espejo, ahora si me veía excepcional, baje la faldita lo más que estiraba hacia abajo para tapar un poco mi vagina. Me arme de valor y Salí de mi casa hacia el puente peatonal, la calle estaba sola no caminaba nadie en ese momento, tardo unos solos instantes cuando empecé a sentir como el aire acariciaba mis piernas desnudas y podía sentir el viento en mi vagina al descubierto, baje la mirada para verme las piernas y las observe blanquitas, era la primera vez que el sol  había tocado esa piel tan delicada pero  sin duda estaban bien formadas y eso me prendía.
Me empecé a excitar demasiado que de inmediato empecé a lubricar en exceso y podía sentir como poco apoco me ponía mojadita. Por fin llegue casi al puente, disimule que hablaba por teléfono para esperar a que algún chico pasara por el puente también y cumplir mi fantasía.
En eso vi acercarse a un señor  como de unos 30 años , creo que era un albañil, no era lo que esperaba pero ya no podía esperar a sentirme deseada y al acercarse casi a unos 4 metros de mi, colgué el teléfono y camine delante de él , pude observar que el de inmediato se le chisparon los ojos al verme con diminuta falda, pero apenas empezaba lo mejor, al empezar a subir el puente él se apresuro para quedar justo a pocos centímetros de mi, a empezar a ascender, poco a poco, su cara empezó a acercarse mas y mas a mi trasero, yo en ese momento sentía temor, morbo, y deseo, llevaba las quijadas inmovilizadas de tanta adrenalina.
 Pero ocurrió lo que tenía que ocurrir, al estar escalones más arriba que él, prácticamente, quede al descubierto, el en ese momento podía apreciar del todo mi vagina y ano, el no apartaba la mirada de mi sexo. Y yo de la excitación pude sentir como resbalaba mi líquido de mi vagina en una de mis piernas. Me sentí todo una mujer. Era lo que quería, lo que había deseado tanto, por fin un hombre me había visto desnuda y me había deseado. Tarde lo más que pude en cruzar el puente para aquel señor se diera gusto y pudiera apreciar aquella vista tan estupenda,  fue todo un deleite. Al cruzar el puente regrese a mi casa despavorida y temblando de la emoción, llegue directo a masturbarme. Mmmmmm que experiencia sin duda.

Por: Lauragatitagdl

jueves, 17 de mayo de 2012

Chorros de amor

Hola a todos, quiero contarles la primera vez que mi novio y yo intercambiamos nuestra agua calientita.
Era una tarde de verano, Rush (como lo llamare en este relato) y yo habiamos estado besandonos por espacio de 30 min y los besos comenzaron a subir de intensidad, desde que yo era pequeña he tenido ciertas fijaciones que a nadie me habia atrevido a contar y mucho menos a hacer, pero que protagonizaban cada una de mis fantasias al masturbarme y en el fondo me moria con poder realizar, una de ellas es que mi pareja me orine encima mientras me hace el amor.
Rush tomo mi cintura y me cargo hasta una mesa que tiene en su jardin y me dejo sentada en ella mientras nos besabamos apasionadamente,  el estaba parado entre mis piernas, empeze a sentir que sus manos frotaban tiernamente mis pechos sobre mi blusa color purpura, yo tenia mis manos alrededor de su cuello al mismo tiempo que acariciaba su pelo detras de su cabeza, sentia su enorme y deliciosa lengua enredandose con la mia a cada momento, amo los besos de lengua, amo beber su saliva, amo embriagarme de el, de mi hombre, de mi amor.
Comenzo a desabotonarme la blusa y yo solo llevaba un pequeño top debajo, asi que no le costo trabajo abrirla por completo y bajar el top, dejando mis erectos pezones al descubierto, entonces comenzo a comerse mis  grandes redondos y firmespechos como un bebe hambriento yo solo podia gemir de placer y al mismo tiempo cerraba mis ojos dejandome llevar por el deleite.
Desabroché sus pantalones que en ese momento ya estaban a punto de estallar de la enorme ereccion, entonces se los baje hasta las rodillas dejando al descubierto su gran, jugoso y delicioso pene, acariciando suavemente sus enormes huevos con mis manos, no pude evitarlo y me baje dela mesa, para incarme frente a su miembro y comenzar a mamarlo con gran erotismo y desesperacion, lo meti todo en mi boca hasta sentir que pegaba con mi garganta.
Empeze a sentir mi almendrita muy dura, y mi tanga estaba empapada de lo exitada que me sentia, en ese momento Rush deseperadamente me saco la verga de mi boca, me cargo y nuevamente me sento en la mesa, metio la mano bajo mi minifalday empezo a frotar mi duro clitoris que tanto lo deseaba, 
-te voy a coger ya- me susurro al oido, asi que separo mis piernas e hizo a un lado mi tanguita, -tomame mi amor- le conteste, asi que comenzo a penentrarme con mucha fuerza apretandome contra el y agachandose un poco se comio nuevamente mis ricas tetotas.
En ese momento no se si por la posición en que estabamos o por que razón comenzé a tener muchisimas ganas de orinar, asi que despues de como 5 min de estar aguantandome le pedi que parara un poco porque debia ir al baño.
-esperame tengo que ir a hacer pipí-le dije... fue en ese momento en el que pronuncio las anheladas palabras que sonaron como musica para mis oidos                     -oriname la verga-... Yo me quede atónita, me separe de él para verlo a los ojos deseando que su peticion fuera verdad y que le exitara tanto la idea como a mi , -que  que?- pregunte queriendome hacer la despistada pero mi corazon latia mas fuerte que nunca de la emoción, -reyna llename la cabezita de la verga con tu awita, quiero sentirte, dejame ver como te haces pipí sobre mi-, en ese momento saco su pene de mi cuevita y me saco la tanga en un segundo, abrio mas mis piernas dejando toda mi feminidad al descubierto, ahi estaba yo mostrandole toda mi intimidad al hombre que amo, sus ojos devoraban mi clitoris, eso me exito aun mas, empezo a masturbarse y me lo volvio a pedir -mójame todo mami quiero ver como te sale el agua calientita- empezé a concentrarme para soltar el agua sobre él, ya que con un cierto grado de exitación no es tan fácil, pero despues de casi un minuto senti que estaba a punto de salir asi que me acerque mas a él y apuntando hacia su pene deje que mi chorrito de agua saliera libremente, al mismo tiempo empezé a gemir de placer, me parecio delicioso lo que estaba haciendo y el se masturbaba con mi agua sin dejar de mirarme toda mi panochita embriagado de lujuria, apenas termine, volvio a arremeter su gran polla en mi colita y comenzo a bombearme como si se le fuera la vida en ello, estabamos empapados y yo sentia tan rico, sentia que me moria de placer, pero lo mejor aun estaba por venir.
Despues de un ratito de cogiendo bien rico empapados en la mesa, lo aparte de mi y lo lleve al centro del patio, me arrodille nuevamente bajo el y me quite la falda, la blusa y el top hasta quedar completamente desnuda frente a él y le dije -ahora es tu turno , mojame toda, quiero sentir tu agua amor- Rush no se hizo mucho del rogar, empezo a concentrarme y separo un poco las piernas para estar mas cómodo y dejar salir toda su agua dorada, yo abri la boca esperando recibir mi ansiado elhixir.
El agua empezo a resbalar del mas delicioso de los penes, comenzo primero a mojar mi cabello y luego apunto a mi boca, tome la mas embriagante de las bebidas, luego agarre su pene  y comenze a regar el agua por mis tetas hasta llegar a mi ombligo y terminar en mi clitoris, estaba tan exitada que empeze a orinarme nuevamente de placer al mismo tiempo que nuestra agua se mezclaba, en cuanto hubimos terminado , me recosto en el gran charco y comenzo a follarme nuevamente, nos moviamos como locos gritabamos y gemiamos como desesperados de placeren ese momento tuve el orgasmo mas dlicioso de mi vida y senti como el llenaba de lechita mi rica cuevita.
estuvimos recostados ahi en nuestra agua un buen rato hasta que comenzo a darnos frio y decidimos ir a tomar una ducha juntos
Espero les haya gustado mi relato, espero sus mails, con gusto les contestare a todos... besos

Por: Princesitafogosa

miércoles, 16 de mayo de 2012

La seminfómana (Fetichista del semen)

Esta claro que cada persona es un mundo en lo que respecta a gustos, y en un campo tan grande como el sexo, es cierto que hay gente para todo. Aunque por lo general a muchas chicas no es que les apasione el semen, por suerte, también son muchas las que cada vez más lo disfrutan y se interesan por el blanco elixir. En mi caso, una vez conocí a una mujer que simplemente le fascinaba. Era su fetiche.
Coincidimos en un foro de temática sexual, en un mensaje donde se hablaba del tamaño de los testículos, y esta mujer comentaba que a ella le gustaban grandes y cargados de "leche". Ya sólo por la gracia que me hizo leer su mensaje le envié un privado, para saludarla. Tras un par de privados más, nos dimos los mails y comenzamos a chatear.
- Me tienes que contar eso de los testículos cargados de leche jaja, trabajas para algún banco de donantes? - bromeé
- No, es porque me encanta el semen - me dijo
- En serio, y que haces con él?
- Pues tragármelo obviamente. Por un lado esta lleno de vitaminas y minerales que ayudan a mantener la piel y el pelo jóvenes, no en vano ese nectar es pura vida. Pero además me da mucho morbo, porque es un dulce que sale de ahí, del pene de los hombres, y eso me pone mucho. Cuando veo a un tipo que me gusta, siempre pienso en como tendrá el pene y si soltará mucha leche. Y cuando me la bebo me da mucho morbo pensar que llevo su semen en mi barriguita, que me he bebido parte de él...hmmm...
- Vaya, tendrás a tu marido exprimido! - dije sorprendido por todo lo que me estaba contando
- Estoy soltera, por eso ando a la busca de sementales que me puedan proveer de abundante leche...
- Bueno, aquí me tienes, soy todo tuyo! - le exclamé por el chat
- No, lo siento, soy muy selectiva. Hace tiempo que ya sólo escojo a chicos que sé que tienen una eyaculación abundante
- Hombre, yo en eso no tengo problema, suelo soltar mucha leche. A veces me he estado corriendo durante casi medio minuto...
- Ya bueno, hablar es muy fácil, si quieres que te crea demuéstralo - Me dijo a la vez que llegaba una invitación para iniciar web cam. Tras aceptar, no tardó en aparecer una mujer rubia, pelo largo, algo rizado y con unas gafas de sol que me impedían ver por completo su rostro. Al mismo tiempo aparecía en la pantalla mi ventana con mi cara de sorpresa.
- Bien, a ver, veamos cuanta leche sacas - me dijo con una naturalidad que me resultó muy excitante. Algo cortado pero sin vuelta atrás, bajé mis pantalones, saqué mi semi erecta polla, y se la mostré a la pantalla.

- Ya veo, muy bonita, pero no es eso lo que me interesa. Tienes algún vaso por ahí a mano, así podré calcular mejor cuanto te vienes, si lo echas en un recipiente. - Obediente alcancé el vaso de mi mesita de noche y lo mostré a cámara. - Muy bien, ese servirá - me dijo.
A continuación, os podeis imaginar la escena. Me estaba masturbando para una mujer que acaba de conocer que veía como mi mano amasaba mi duro pene, y todo para que ella me viera eyacular y poder darme su veredicto sobre si era un buen semental. Menuda situación más bizarra en la que me acababa de meter.
Mientras me masturbaba, la mujer observaba en silencio y muy atenta toda mi paja, con total seriedad. En el momento que noté el orgasmo llegar, alcancé el vaso y lo coloqué frente al glande, y miré a la pantalla, para asegurarme de que la escena quedaba encuadrada en la web cam. Debía llevar unos cinco días sin vaciar mis huevos, asi que comencé a eyacular con soltura. Tres primeros chorros más fuertes salieron y comenzaron a llenar el culo del vaso, pero infinidad de gotas y chorros más líquidos y débiles les siguieron detrás.
Cuando terminé, observé el contenido del vaso, y estaba lleno a un tercio. No era un vaso muy grande, era pequeño, pero vamos, había soltado bastante leche. Contento y orgulloso, se lo mostré a la mujer, que seguía observando toda la escena.
- Vaya, no esta mal. Era cierto que guardabas bastante leche. Blanquito y más bien líquido, uno de mis favoritos. No me importaría comprobar que tal sabe - sentenció
- Ni a mi que lo hicieras - le contesté provocándola
- Si de verdad quieres que te admita como semental, debes saber que hay unas reglas.
- Cuéntame - dije lleno de curiosidad
- A partir de ahora no te puedes masturbar y desperdiciar tu leche, ya que será de mi propiedad. La mejor leche es la que se almacena en los huevos al menos tres días, así que yo te iré llamando entre una y tres veces por semana para que me la des, pero el tiempo que no te llame, tendrás que aguantar sin masturbarte. - explicó
Podría ser complicado, pero si realmente me iba a ir llamando para descargar, creía que podría aguantar, con el morbo añadido de darle mi semen a ella en vez de al retrete o a un clinex.
- Ok, eso puedo hacerlo- le dije
- Bien, pero hay más. Me tienes que decir un horario en el que pueda llamarte cualquier día para que vengas a darme tu leche, ya sea por la mañana, por la tarde, mediodías, etc...
- Cómo trabajo en horario de mañanas, tengo las tardes y las noches libres, no creo que haya problema en ese horario.
- Bien, pues te llamo el fin de semana. - y tras darnos los teléfonos, nos despedimos.
Y efectivamente, el sábado por la tarde me llamó.
- Hola, soy yo, estás libre? - me preguntó
- Si, dime
- Puedes venir ahora a mi casa?
- Claro - y tras darme su dirección me despedí - en media hora estoy allí.
Cuando me abrió la puerta de su piso pude verla mejor. Era una mujer rubia, con el pelo rizado y largo, más allá de los hombros. Llevaba puesto un vestido, junto con unos zapatos de tacón, que le daban un aspecto muy elegante. Fué al menos la impresión que me dió.
Pasa, acompáñame. - me dijo mientras mientras nos introduciamos por un pasillo del piso, que daba al comedor. Ella caminó hasta acercarse a un sofa de piel negro, donde se sentó y ví como recogía una especie de recipiente de plástico. Lo cogió con ambas manos y me sonrió.
Bien, ahora quiero que me des tu leche, la pondremos aquí - me dijo señalando el recipiente. Como me debió ver algo sorprendido y parado, añadió - venga, como el otro día por webcam, desabrocha esos pantalones y masturbate para darme tu leche. Obedecí acercándome hacia ella mientras bajaba mis pantalones y mis boxers. Mi polla, ya bastante dura, apuntaba a su cara. Aquellos ojos brillantes y deseosos, posaron su mirada en el miembro que oscilaba frente a su rostro y sonrió.
Me agarré la polla, y comencé a menarmela en su cara. Me excitaba mucho tener a aquella mujer, frente a mi, contemplando no sólo mi polla, sino viendo como me la meneaba y esperando mi leche. Se me puso muy dura.
Quieres ayudarme a ordeñarla? - le pregunté ya bastante excitado
No, sólo quiero tu leche - me dijo tranquilamente. Estaba claro que no buscaba contacto físico, sino solamente el preciado nectar que sólo se obtiene de los huevos de un hombre.
Comencé a tensarme cuando noté el orgasmo que llegaba. Mira hacia el bote de plástico para asegurarme que apuntaba dentro. También quería ver si salía suficiente leche. Ya! - le dije, mientras vi como ella colocaba más cerca el recipiente para no perder ni gota. Mi leche empezó a salir en varios chorros, que caía en el interior del recipiente, y se iban reuniendo hasta formar un blanco líquido que se acumulaba en el fondo. La mujer, observaba en silencio toda la escena que transcurría a escasos centímetros de su cara.
Cuando terminé, suspiré hondo, y miré hacia abajo. La verdad es que me había corrido bastante y supuse que mi anfitriona estaría complacida. Tenía la punta del pene bastante mojada con restos de semen. Ella, dejó el recipiente a un lado, sin decir nada, agarró mi polla y se le acercó a la boca. Comenzó a chuparla, limpiando todos los restos durante un breve pero intensno minuto. Luego comenzó a hacer pequeñas mamadas y chupetones, como si fuera una lactante, supongo que para conseguir sacarme las últimas gotas que suelen quedar dentro. Luego me soltó y me dijo - esos restos también son semen, y me interesan.
Tras acompañarme hacia la puerta y despedirme, me dijo que me llamaría de nuevo en unos días. La verdad es que estaba descolocado con todo lo que acaba de suceder, pero en el fondo contento, porque aunque extraña, había sido una experiencia muy morbosa. Y efectivamente, a los cuatro días, me llamó:
- Hola, soy yo, qué tal? Estas libre? - me dijo
- Hola, si claro, dime.
- Has guardado tu leche todos estos días para mi?
- Si, tal y como quedamos, no me masturbo.
- Ok, es que estoy tomando café con una amiga, y se nos ha terminado la leche, y quería saber si nos puedes dar la tuya. Estuve probando la que me diste el otro día, y es de un sabor dulzón que creo es ideal para añadirla al café.
Al oir aquello, mi corazón y mi polla dieron un salto.
- Claro, ahora iré - atiné a decir aún sorprendido
- Ok, te esperamos, no tardes!
Ni tardar ni nada, salí pitando para su casa, empalmado todo el viaje. Al llegar, me abrió de nuevo la puerta muy sonriente. Esta vez me dió dos cordiales besos de mejilla al recibirme y me pidió que la acompañara al salón. Allí, efectivamente, había otra mujer sentada, de mediana edad, pelo cobrizo, e igualmente elegante luciendo un traje de pantalón y chaqueta beige. A su lado, reposaba una bandeja con galletas y dos tazas de café aún humeantes.
- Mira, te presento a mi amiga - aunque evitó dar nombre alguno - había preparado un café, pero no tenemos leche, y bueno, he pensado que igual la tuya nos hacía más dulce el café. - La amiga solo sonreia mirandome.
- Eeeeh, claro - dije más rojo que un tomate por la situación.
- Ok, pues cuando quieras, la puedes ir preparando...
Y dicho aquello, la anfitriona se sentó de nuevo con su amiga y prosiguieron hablando. Yo bajé mis pantalones y calzoncillos hasta los tobillos, y comencé a masturbarme junto a ellas, que ya estaba terriblemente duro e hinchado. La mujer del pelo cobrizo, lanzó una mirada furtiva para admirar mi polla, y luego prosiguió hablando con su amiga. La verdad es que aunque no estaban mirándome, era deliciosamente morboso y erótico estar allí masturbandome al lado de aquellas dos mujeres, agitando mi pene para producir la dulce leche que me habían pedido. Para eso me habian llamado.
- Ah, me voy a correr - les avisé. Ambas, que ya tenían sendas tazas de café en sus manos, las dirigieron a la punta de polla. Apunté al café de la señora del pelo cobrizo e instantes después un chorro de semen salió disparado cayendo en el centro de su taza, y se hundió en el café, pero pronto se extendió como una mancha blanquecita que se diluía en el oscuro líquido. Otro chorro salió e impacto contra la taza, pero un poco más al borde, la mayoría se escurrió hacia dentro de la taza, pero una par de gotas se deslizaron por fuera hasta llegar a los dedos que la sujetaban. Giré mi pene apuntando al vaso de mi amiga, la dueña del piso, y varios chorros más fueron saliendo, ahora ya más líquidos y con menos fuerza, pero que igualmente comenzaron a cambiar el color del café a medida de ambos líquidos se mezclaban. Una espesa gota colgó de la punta de mi pene y lo apreté más hasta que cayó en su taza. De nuevo volví a girarme hacia la taza de la mujer desconocida de pelo cobrizo, y sacudí mi pene regalandole las últimas gotas de mi corrida.
Cuando terminé, la anfitriona, dejó un momento su taza en la bandeja plateada que tenía en la mesita y cogió mi pene para limpiar sus restos con la boca. Lo chupo de forma bastante intensa durante un par de minutos, estrujándolo bien para sacar todo lo que pudiera quedar. Su amiga mientras se llevó a la boca sus dedos que se habían manchado con mi semen y los relamió.
Cuando terminó de larmeme la polla, la anfitriona se levantó, y me invitó a que la acompañara a la puerta para despedirme. Al salir del comedor, su amiga se despidió con un adios, y al girarme para devolverle el saludo, vi como tomaba un sorbo del café con mi semen diluido. Ya en la puerta, la mujer se dirigió a mi:
- Gracias, me has salvado la tarde. El sábado posiblemente tenga una cena en casa, te puedo llamar?
- Si, creo que lo tengo libre - respondí
- Ok, pues así quedamos. - y me marché con la cabeza aún dando vueltas por lo que acaba de pasar.
Hace tiempo, recordaba a ver visto en la tele, una entrevista que le hicieron a una señora en programa nocturno, donde ella aseguraba que usaba el semen para muchas cosas, como jabón para lavarse el pelo, como crema de manos, etc. Evidentemente, su marido no podía abastecerla con leche infinita para todos los usos que ella le daba, y comentaba que a veces amigos y vecinos le daban la suya en pequeños recipientes y botes para que ella lo usara. Cuando el presentador le preguntó, y te lo bebes?, ella respondió que sólo el de su marido.
Yo deducía que esta mujer, hacía algo parecido, usaba el semen de varias formas, además de para bebérselo. Debía sentir algún tipo de fetiche o excitación con él, era toda una seminfómana, si es que existe ese término. Incluso supongo que no era yo sólo, sino que tenía una serie de chicos a los que iria llamando cada varios días para que le dieran su semen, y poder satisfacer así sus necesidades diarias. Lo que ya era el colmo del morbo es que lo hiciera delante de amigas y nos compartiera con ellas. Eso significaba que eran varias mujeres las que disfrutaban de esto y nos usaban como juego, y como alimento. La verdad, me ponía malísimo todo aquello, y no dejaba de darle vueltas a lo que habría querido decir con que tenía una cena el sábado. Fué duro aguantar desde aquel miércoles hasta el sábado sin masturbarme con la excitación que me tenía encima, recordando una y otra vez mi descarga de leche en los cafés de las dos mujeres, pero entre duchas frías, y buscando distracciones cada vez que me calentaba, conseguí no tocarme.
El sábado, sobre las cuatro de la tarde, recibí su llamada y me citó para las nueve y media de la noche. Al hablarme de cena, me arreglé un poco más. Pantalón negro, camisa, bien peinado, etc. Cuando llegué a su casa, me recibió como siempre, con una amplia sonrisa, y tras los dos besos de rigor, me acompañó al salón.
Allí se encontraban ya cenando tres mujeres más en una media edad que rondaría entre los 30 y los 45 años creo yo. Estaban sentadas dos frente a dos, contando el sitio de la anfitriona que estaba vacio por estar a mi lado. A juzgar por los platos de pasta de la mesa, debían ir por el primer plato. Tras presentarme a sus amigas, que me saludaron sin levantarse, se dirigió a mi y me explicó:
- Mira, nos vas ayudar con el postre - dijo señalando un cuenco con fresas que estaba en el extremo de la mesa justo a nuestro lado. - puedes quitarte los pantalones y dejarlos allí - señaló una silla - y a ver si consigues regarlas bien, que somos cuatro y muy golosas - a lo que todas rieron.
Me dirigí hacia el sofá y me quité los zapatos, luego los pantalones, y por últimos los boxers, hasta quedarme desnudo de cintura para abajo en aquel comedor. Al darme la vuelta, la anfitriona ya había ocupado su lugar en la mesa y la velada se  retomaba tras mi llegada, así que las cuatro mujeres se pusieron a charlar y siguieron comiendo. Yo me acerqué algo vacilante y descolocado hacia la mesa, con la polla ya bastante morcillona.
Me coloqué frente al cuenco de las fresas, y comencé a masturbarme sobre él. El corazón me iba a mil por hora, sólo de ver que me estaba masturbando frente a cuatro mujeres y que se iban a comer de postre aquellas fresas con mi leche. Ellas en cambio, parecían ignorarme y seguían cenando tranquilamente, salvo alguna mirada rápida que me lanzaban para ver como tenía la polla o como me masturbaba. La verdad es que todo esto estaba teniendo un punto de sumisión, la mia claro, o incluso era similar al conocido juego cfnm, siglas en inglés de "clothed females naked men", es decir, mujeres vestidas y hombres desnudos. Ignoro si conocían estas prácticas, pero era muy excitante.
Mientras me masturbaba sobre el cuenco de fruta, mi pene quedaba casi entre las dos mujeres que estaban sentadas más cerca de mi. Desde esta posición, las podía ver mejor. Eran mujeres bastante guapas, y se las veia cuidadas. Peinadas de peluquería, ropa de marca, algún reloj igualmente caro...diría que eran de clase media alta, y me preguntaba como serían en sus vidas normales, y de donde nacería en ellas el deseo de estos juegos morbosos...
Cuando empecé a gemir por el orgasmo, todas me miraron y observaron como mi semen comenzó a brotar y caer sobre las fresas. Sus atentos ojos, vieron como espesos chorros de semen surgían rítmicamente e iban adornando aquellas rojas fresas con latigazos blancos de esperma. Me seguí masturbando durante unos instantes más, hasta que dejo de salir leche. La anfitriona me sacó de mi orgásmico trance al comentar en voz alta:
- Quién se la quiere limpiar?
- Yo - contestó rápidamente y levantando la mano, la mujer morena que estaba sentada en la parte opuesta a la mesa de donde yo estaba, y se ubicaba frente a la anfitriona.
- Ves hacia ella - me indicó la anfitriona
Con la polla en la mano, ladeé la mesa, para acercame aquella mujer. Ella hizo lo propio, separándose un poco de la mesa y girando la silla para poder encararse hacia mí. Cuando llegué a su altura, me cogío por el muslo, y con la otra mano agarró mi polla y se inclinó para poder metérsela en la boca. Me la chupo con bastante intensidad durante unos instantes, asegurándose que me sacaba las últimas gotas y limpiaba los restos que quedaban. Notaba como tragaba su saliva mezclada con los restos de mi semen, y me hacía temblar de placer.
Cuando me soltó, la anfitriona estaba al frente de la mesa, donde el cuenco de fresas y me hizo un gesto para que me acercara. Al volver hacia ella, me señaló el cuenco.
- No está nada mal, has soltado bastante, pero crees que podrías sacar un poco más? Piensa que hoy somos cuatro, y seguro que tú tienes más ahí dentro - me dijo, mientras que con su mano, me cogió por los testículos y los apretó un poco, haciendoles un pequeño masaje. - Mientras acabamos de cenar, quiero que te sigas masturbando y te corras todas las veces que puedas, vale? - me dijo poniendo morritos, como pidiéndolo por favor. Y dicho eso, se giró hacia la mesa y comenzó a retirar los primeros platos para llevarlos a la cocina.
En esos instantes, me quedé solo con sus tres invitadas, que entonces sí, me miraron con descaro y lascivia. Incluso se dirigieron a mi:
- Tienes más leche ahí dentro, verdad? - dijo una
- Claro, la ha estado guardando para nosotras - le respondío otra
La mujer de la izquierda, que estaba más cercana a mi, me agarró la polla y me dijo - ven, déjame que te ayude a ponerla dura de nuevo - al tiempo que comenzaba una lenta, pero gratificante paja, mientras se servían los segundos.
Me soltó la polla cuando se dispusieron a comer de nuevo, y yo volví a la carga para masturbarme de nuevo, la tenía morcillona, y no sabría si podría volver a correrme, pero inducido por aquellas mujeres iba a intentarlo. Mientras las miraba cenar, mi excitación volvió. Tardé posiblemente unos diez minutos, pero finalmente comencé a eyacular de nuevo. Todas se giraron para ver con calma la corrida, que esta vez fué menos abundante que la anterior. Al terminar, la chica que me había pajeando un poco antes, y que era la más joven, me agarró del pene y tiro de mí, mientras me decía de nuevo: ven. Esta vez fué ella la que limpió los restos de semen de mi polla, y me terminó de vaciar. Si bien su forma de mamar era más dulce y pausada, sus succiones finales fueron igualmente fuertes.
Exahusto, miré hacia la anfitriona, que me indicó que siguiera pajeandome, y todas volvieron a cenar. Miré hacia el cuenco, y prácticamente todas las fresas tenían restos de mi semen. No es que tuiviera ya muchas ganas, pero la excitación de que estas mujeres, quisieran que me vaciara por completo para ellas me podía, asi que volví a masturbar mi enrojecido y algo dolorido pene.
Unos minutos después, se pusieron a recoger los platos, y se volvieron a sentar. Ahora las cuatro me miraban, sonriendo y comentando. La anfitriona me preguntó:
- Qué? Cómo lo llevas, crees que podrás correrte de nuevo? Nos vas a dar más leche?
- Sí, no creo que tarde - le respondí, teniendo de nuevo mi pene duro de nuevo, y esperando alcanzar el orgasmo. La mujer de la derecha, puso su mano bajo mis testículos y los masajeo suavemente. Las demas miraban divertidas o comentaban entre ellas.
No tardé mucho en alcanzar por tercera vez el orgasmo. Esta vez sólo tres disparos de un semen bastante líquido salieron de mi pene y bañaron las fresas. La misma mujer que todavía masajeaba mis huevos, tiró de mi, para llevarse mi pene a su boca, y comenzó a limpiarlo, aunque esta vez no hubieran tantos restos. Igualmente me la mamó durante unos dos fascinantes minutos.
La anfitriona me acompañó entonces al sofa y me dijo que descansara un poco. La verdad es que me temblaban hasta las piernas. Desde el sofá, a un par de metros de la mesa, las ví como comenzaron a comer las fresas bañadas en mi semen.
Alguna mordía las fresas, mientras que otras relamian primero el semen que las cubría antes de comerse la fruta. La mayoría se relamía los dedos tras cada pieza. Las veía tragar toda aquella fruta, y me pareció realmente morboso. Reían y seguían animadas charlando, aunque desde donde yo estaba no alcanzaba a seguir la conversación.
Cuando acabaron, se levantaron de la mesa y vinieron hacia mi, que me había quedado casi dormido en el sofa, completamente agotado. La joven comentó:
- Como me gustaría seguir sacándole la leche toda la noche. A ti te gustaría? - me preguntó mientras las demás reian
- Déjalo, que me lo vais a matar, pobrecillo - le respondió la anfitriona, tratando de poner orden. Las tres amigas, no tardaron en ir recogiendo para marcharse después de felicitar a su amiga por la velada. Tras esto, mi anfitriona, me ayudó a vestirme, y me llamó un taxi para que me llevara a casa. Te lo has ganado me dijo, dejándo pagada la carrera al taxista cuando me acompañó al portal.
Está fué sin duda una de las experiencias más morbosas que tuve con esta mujer, una fetichista del semen, que le gustaba mucho el morbo y los juegos eróticos. Espero que os haya gustado mi historia con ella.

Por: Cabolin

martes, 15 de mayo de 2012

Cuando te enamoras de alguien por sus zapatos (I)

De cuando tus amigos se empeñan en que "buena" está aquella, que "cuerpazo" tiene esa o que "guapa" es aquella, y sin embargo, a ti te da lo mismo porque eres un fetichista, y lo primero que mirarás son sus pies.
Pues bien, estábamos en casa de un amigo celebrando su cumpleaños en una especie de fiesta privada. Yo estaba allí, y Luis no hacía más que decirme lo mismo:
- ¿Te has fijado que buena está Lucía hoy? - me dijo.
- Sí, la verdad es que hoy está muy buena.
Mentía. No era lo que realmente pensaba, porque no me gustaban los zapatos que llevaba. Y es verdad, cómo yo soy fetichista, es el primer requisito fundamental. Pero yo ya había calado mi mirada en otra chica, una fémina que tampoco era un bellezón ni sobresalía, pero ahí estaba con unos zapatos de tacón de 12 cm. de plataforma, de color negros, y eso ya me había cautivado. Se llamaba Marta, la conocía de vista, pero nunca había hablado con ella. A mí se me ponía dura de sólo pensar la cantidad de cosas que podría hacer con sus zapatos.

Querría haberme acercado a ella, entablar una conversación, y haberle dicho que zapatos tan bonitos llevas. Pero a mí no se me daba bien conocer chicas, digamos que no es mi don. Aún así, ocurrió otra cosa mucho mejor. Nos pusimos a jugar a botella, y algunas de las invitadas se descalzaron y dejaron los zapatos en el baño, mi amigo les había dicho que los dejaran allí (mi amigo no sabía nada, no era mi compinche, pero me vino de perlas). Así que aproveché para:
- Un momento, voy al baño, seguid jugando sin mí.
Abrí la puerta del baño, encendí la luz, cerré la puerta, y miré hacia abajo. ¡Allí estaban casi todos los zapatos de las invitadas! Os imaginaríais como tenía el pene después de ver eso. Pero a pesar de los numerosos pares de zapatos que había, busqué aquellos de 12 cm. negros, los de Marta. Y allí estaban. Levanté la tapa del bater para que hiciera ruido y pensaran que estaría haciendo mis necesidades, pero en seguida me arrodillé, me agaché, cogí los zapatos de marta, saqué la lengua, y los lamí. Los besé. Los olí. ¡Qué maravilla! Tenía el pene muy duro, me estaba poniendo mucho. No lo calculé con exactitud, pero debería de llevar aproximadamente unos cinco minutos. Pero quería pasar un poco más de rato con aquellos maravillosos zapatos, así que los cogí y los metí dentro de mis calzoncillos, restregándolos por mi pene. Pero necesitaba más, estaba muy cachondo, y necesitaba correrme. Así que me la saqué, me la masturbé mientras mi pene tocaba el suave tacto del cuero de esos zapatos, y... me iba a correr. Así que no tenía ningún otro sitio dónde echarlo, y opté por echarlo dentro de los zapatos.
"¡Mierda!" Pensé. Porque me iban a pillar. No sé cuanto tiempo le podría quedar a esa fiesta, pero no más de 2 horas. Y nunca me había corrido dentro de un zapato, no sabía cuanto tiempo tardaba en solidificarse eso, pero no creo que en 2 horas o menos estuviera seco.
Coloqué más o menos los zapatos en la posición que los había cogido, y mientras los estaba dejando, oí la puerta del baño. ¡Alguien estaba entrando al baño!
~Continuará.

lunes, 14 de mayo de 2012

Historia del mas obsesivo vicioso sexual

Esta es la historia de un fetichista por tacones con una altura imposible para usarlos si no se tiene un arco tan alto que solo puede ser creado cuando se es muy niño , este chico hoy día lo hace con mucha facilidad lo que le ha causado que este hombre obsesionado sexualmente por tantas masturbaciones esté subido y caminando con sus tacones gigantescos, esto hizo que con su así exacerbada sexualidad, fuera buscando las situaciones sexuales mas rebuscadas y  bizarras para satisfacer su obsesión por lo sexual, lo que terminó por haber llevado a cabo las situaciones sexuales mas extremadamente increíbles, para poder seguir masturbándose para siempre.

 ESTA ES SU HISTORIA.

A los 2 o 3 años yo siempre jugaba inocentemente bajo la mesa del comedor mientras mi madre conversaba con sus amigas y parientes femeninas a la hora del te.

Yo escuchaba la conversación sin comprender mucho, pero quedó en mi inocente memoria infantil que todas estaban de acuerdo que usaban tacones altos a pesar de que no eran muy cómodos y les dolían los pies, pero que el uso de esos tacones las hacía verse mucho mas atractivas como mujer a la vista de las otras personas.

Mi madre era la hermana mayor de las 8 mujeres, de los 11 hijos de mis abuelos, mis tías menores eran muy jóvenes y ansiosas de parecer mayores, por eso todas usaban sus tacones bien altos.

Una de mis tías era prácticamente la gemela de mi madre en todos sus aspectos, siendo solo 10 meses menor que ella, pero era un poco mas alta.  Como a ambas les fascinaba verse y vestirse iguales para poder intercambiar novios, Mi tía usaba tacones de 7 Cm. y mi madre usaba unos zapatos idénticos pero con un taco 5 Cm. más alto y además una talonera interna de dos cm. para equilibrar su diferencia en altura.

A mi me encantaba caminar por la casa arrastrando esos zapatos con  tacones de 12 cm, ya que quería ser lo más atractivo posible como había oido, idea que era muy celebrada por las empeladas del servicio de las que yo era muy regalón, las que muy divertidas al verme así me fomentaban el hacerlo en todo momento durante la ausencia de mis padres, las muy perras eran hermanas y practicaban el lesbianismo.

Las dos me abusaban agitando mi pequeño miembro viril y chupándolo  una por una lo que me desataba una dura erección, mientras ellas se masturbaban mutuamente con dos gigantescos consoladores dobles, uno por sus bien lubricados anos y el otro por sus chorreantes sexos , por eso mi sexualidad se desató mucho mas temprano que la de los niños normales no abusados pero sin llegar al orgasmo e esta edad.

De esa manera yo siempre desde muy niño me acostumbré a usar los tacones de mamá, a pesar de la diferencia del tamaño del calzado entre ella y yo, yo con mi Nº 30 y ella en su Nº 37, hasta que mis pies empezaron a crecer.   A mis 7 años ya calzaba su  Nº 37 y usaba con gran facilidad sus altísimos tacones de 12 Cm. los que yo ya los había elevado a 14 Cm. con unas tapillas de cuero pegadas a la tapilla de la fábrica.  

 De ese modo a esa edad yo ya estaba convertido  en un experto en el uso de esos gigantescos tacones altos 14 cm. de mi mamá y por lo tanto mis pies se formaron con unos arcos altísimos que me serían muy útiles cuando fuera ya mayor y tuviera mis pies más grandes, lo que me iba a permitir poder usar unos tacones que le darían vértigo a cualquier mujer por diestra que fuera en usar tacones.

A esa edad la intensa felicidad de poder hacerlo tan fácilmente y tan bien, me causaba mucho morbo y como ya había madurado sexualmente con el continuo abuso de mis cuidadoras, me masturbaba con una enorme delicia al verme usándolos frente al espejo, lo que a esa edad ya tenia erecciones y orgasmo con eyaculación.

Mis padres eran muy considerados en todos los círculos del país, ya que mi padre que era propietario de una importante empresa constructora  asociado con otras empresas europeas.

Como mis padres tenían importantes compromisos sociales, habían  comprado sus ropas en Paris, el centro de la moda mundial en esos tiempos.  Así mi madre tenía lujosos vestidos y accesorios franceses muy elegantes, entre los cuales tenía un par de zapatos de lamé de plata con traba abotonada sobre el empeine con un taco altísimo en forma ahusada forrado en lamé dorado de 14 cm. de altura, con la anuencia entusiasta de mi papá.

Por su parte mi padre usaba en esas fiestas un elegante smoking con vueltas y cuello de seda, camisa de pechera bordada y corbata de pajarita, además su calzado era como se usaba en esos años, con el empeine muy rebajado casi hasta los dedos y una roseta de seda negra en el, con un taco dos y media veces mas alto que lo común y algo cónico o sea un poco mas delgado abajo.

A mi me fascinaba verlos salir tan elegantes y apuestos y quería ser como ellos, por eso cuando salían de visitas, yo me iba al ropero de mi madre y le sacaba las medias mas lindas y elegantes y con ellas puestas sujetas con sus sensuales ligas elásticas bordadas con rosetones que las sostenían firmemente y con sus zapatos franceses de lamé plateado, con sus tacos ahusados de 14 cm. elevados con tapillas pegadas por mi hasta los 16 Cm., me paseaba frente a los espejos del dormitorio, entregándome a las mas deliciosas sesiones de masturbaciones sin fin, hasta quedar totalmente exhausto.

En resumen, yo ya estaba convertido en el más fanático de los fetichistas por usar tacones altísimos, y también me excitaba verlos puestos en las  mujeres mas audaces en los diarios y revistas que se compraban en mi casa, cuyos recortes usaba en mi cama en las noches para que al mirarlos allí provocarme mas y mas masturbaciones.


Ese verano en que mis padres me llevaron a pasar el calor a un balneario del sur, a la casa de unos tíos que vivían allí, cuya hija única, una de mis primas era poco mayor que yo, ella era muy atractiva y me encantaba, además de que era muy conocedora de las mas rebuscadas aventuras sexuales, lo que había aprendido con sus compañeros y compañeras de su colegio mixto, donde también tenía muchas amigas lesbianas.

Íbamos a jugar con ella en el sótano de la casa donde mis tíos guardaban las cosas del invierno, allí ella me propuso que nos desvistiéramos, mientras mis padres, mis tíos y sus visitas jugaban a las cartas en el 2º piso hasta altas horas de la madrugada.

Allí comenzamos espontáneamente un juego de tocarse y besarse con el cual nos calentamos mucho y comenzamos a besarnos con lengua y a corrernos mano mutuamente, sabiamente ella de había puesto medias muy sexy y zapatos de taco bien alto, lo que me calentó en forma extrema

En este momento le propuse que yo también quería hacerlo igual que ella, ya que eso me haría calentar mucho mas fuerte. Muy excitada con la novedad lo aprobó de inmediato y así lo hicimos con los de 14 Cm. que los subía 16 Cm. cuando yo los usaba, mi mamá los que había traído desde la capital de mi país para lucirlos y causar la admiración y la envidia de sus conocidas en las provincias, por lo tan excepcionalmente altísimos que eran.

Fue mi prima la que tomó la iniciativa y tomó mi pene que estaba erecto al máximo y comenzó a masturbarme, yo ya muy caliente la dejé hacer y no tardé en comenzar a temblar al borde de eyacular, cuando ella se dio cuenta se agachó y engulló de un solo golpe todo mi pene hasta el mismo fondo de su garganta con una facilidad seguramente hija de una larga práctica, mientras a mi se me desataba un orgasmo sensacional mientras  sentía como mamaba los chorros de mi semen con fruición, comiéndoselo hasta casi ahogarse, en ese instante ella se masturbaba frenéticamente con una de sus manos.

Yo como era tan joven, no perdí mi erección y ella aprovechando su todavía firme dureza y que estaba resbaloso con mi semen y su saliva, se dio vuelta de espaldas y se sentó en mi regazo enchufándose todo mi miembro hasta las bolas, en su rosado culito y saltando con furia encima mío tuvo el mas magnífico de los orgasmos que la hizo gritar del inmenso placer y tiritar por largo rato.

 Me dijo que no quería que la penetrara por delante, para no arriesgarse a que yo la dejara esperando, ya que así lo había aprendido en su colegio, sabiendo que esa penetración anal la hacía gozar a concho,  igual o aún mejor que si la penetraran por adelante.

Ese verano fue un nunca acabar de tanto tener sexo con ella, tanto por su diestra boquita que era una campeona capaz de engullir hasta entrar en su esófago mi nada despreciable pene entero incluidas ambas bolas, así también como por su estrecho, tan delicioso y experto y rosado rosetón posterior.

 Ambos nos gozamos de lo lindo por varias semanas y como ya ella sabía que si yo me ponía mis tacones mi sexo funcionaba mucho mejor y mas seguido, después de comer subíamos a nuestras habitaciones.

Allí yo me ponía las medias y los altísimos tacones de 16 Cm. de mi madre, ante la  ansiosa expectativa de ella, siempre deseosa de tener mas y mas sexo durante nuestros amoríos en el piso sótano, totalmente seguros de no ser vistos por los fanáticos  jugadores del 2º piso, cuyo ruido nos avisaba que debíamos parar cuando contaban sus puntos entre risas, grito y ruido de sillas.

Cuando ya tuve ingresos suficientes al empezar con mis actividades como profesional en construcciones, empecé a perfeccionar este fetichismo hasta el extremo y con mi ingenio y algunos maestros bien remunerados logré llegar a tener zapatos de tacones no solo muy altos sino extremadamente tan altos como nunca había habido otros.

Con un viejo y experto zapatero remendón un verdadero artista, y la complicidad de su esposa una mujer muy ambiciosa por dinero, logré que  me hicieran unas hormas de madera corregidas a las exactas formas de  mis pies, que con los nuevos tacos de aluminio alargados soldándolos por otro maestro amigo, un mecánico que me debía muchos favores, obtuve los mas altos tacones que he tenido en toda mi vida.

Fueron tres pares fabulosos que me calzaban a la perfección y que me hicieron batir todos los record de altura en tacones con mis pies con arcos tan altos por haber sido entrenado desde muy niño.     Así fue como pude tener tacones de una altura sencillamente imposible para cualquiera otra persona, además de que ideé unos artificios que me permitieron superar cualquier altura de tacones que haya existido jamás.

Yo ya calzaba en Nº 44 y me hicieron un par de zapatos cerrados con cordones sobre el empeine, para que al quedar muy firmemente atados al pie impiden que el pie vacile hacia los lados impidiendo quebraduras laterales del pie al pisar sobre  pisos con desniveles o asperezas.

Esos zapatos hechos con gamuza negra tenían la parte de la planta del pie inclinada hacia delante en un ángulo tal que el nacimiento de los dedos estaba a 5 cm. por sobre el nivel de la punta de mi pie, además tenían una plataforma interior que no se veía desde afuera de otros 5 cm. y por último una plataforma exterior de 10 cm.  Como mi pie ahora de mi Nº 44 estaba tan entrenado en tacones altísimos era capaz de usar tacones de hasta 20 cm. fácilmente y sin plataformas, así el taco de aluminio pintado plateado, tenía 40 cm. o sea 16” ( Esto es un pié ingles y un tercio mas) y un grosor de solo ¼” o sea 6 mm, algo que todos los que me los vieron puestos los encontraron que se veían extremada y fabulosamente sensuales.

No he sabido jamás de algún zapato ni siquiera parecido, con solo 10 cm. de plataforma a la vista y un taco tan extremadamente altísimo, ya que con ellos mi estatura de 1.77 Mt. llegaba hasta los 2.17 m. lo que me destacaba lejos entre todos los que asistían a mis fiestas llenas de  transexuales y travestis.

Los usé hasta el cansancio y casi me morí de tanto masturbarme, después haber caminado con ellos delante de mis espejos y una vez casi choque mi automóvil por manejar con ellos puestos.

Los otros dos pares eran: unas reinas muy puntudas con dos trabas sobre el empeine y unas sandalias de suelas muy delgadas provistas con una verdadera nube de tirillas muy finas que permitían atarlas muy firmes a mis pies, ambas hechas de gamuza negra y sin plataforma provistos de  delgadísimos tacones de 22  Cm, los que me dejaban caminar bien gracias a mi calce del Nº 44 y a mis arcos absolutamente excepcionales, pero solo por tramos breves y no por largas horas de caminata  

Pero al aumentar mi edad tantas masturbaciones tan deliciosas me empezaron a pasar la cuenta, ya mis zapatos se demoraban en darme la ocasión para una masturbación mas, entonces comencé a probar otros métodos con los que pensé me podrían ayudar y esos fueron en un comienzo el travestismo, solo con todas las ropas femeninas primero y luego con el travestismo total absolutamente convertido en mujer con todos sus artilugios, cremas y cosméticos hechos por profesionales del ramo. 

Lamentablemente el usar solamente las ropas más sexy, los senos postizos mas exuberantes y los rellenos de caderas y glúteos mas voluminosos solo me dieron un resultado regular, porque era muy latoso el hacerlo y el resultado en mi entusiasmo sexual era mas leve que mi fetichismo por los tacones super extra altísimosl

Después comencé a usar otro método que aunque parece ser de un homosexual no lo es, ya que es nuestro cerebro el que siente y desencadena el orgasmo al sentir por un sistema nervioso propio un roce en las zonas sensibles del cuerpo.

El rozamiento mas común usado, es en la cabeza del pene para el hombre y en el clítoris para la mujer, habiendo otras zonas menos sensibles en otras partes del cuerpo llamadas zonas erógenas cuyo roce también da placer, tales como los senos en la mujer y muchos otros mas largos de  enumerar que dependen de cada humano.

La red nerviosa sexual se extiende por toda la zona inferior del torso, incluyendo la entrepierna y el ano en ambos sexos, pero en el caso de varón existe la próstata que esta pegada al recto muy vecina al ano.

La próstata es la glándula que fabrica el semen y su sensibilidad es mayor incluso que la cabeza del pene, ya que nunca es tan habitualmente rozada como la cabeza del pene. y está absolutamente involucrada en el desencadenamiento del orgasmo, ya que este se inicia al contraer la  próstata para lanzar el semen, el líquido que será el portador de los fértiles gametos durante la duración del orgasmo masculino.

En el caso de la mujer, la red también se extiende por toda esa zona  y por supuesto incluye también el ano y su vecindad, de modo que si tiene una buena experiencia, no tiene temor y tiene un buen entrenamiento, una penetración anal en ella, también puede desencadenarle un orgasmo excelente, cosa bastante común.
                                                                                                    
 Por lo tanto un buen sistema para provocar un más fuerte orgasmo masculino es ingresar por el ano un elemento suficientemente grueso  para rozar bien fuerte la próstata mientras estas penetrando tu pene en otra persona o  te estas masturbando, ya que ese roce te da una enorme erección en tu pene.  Para ello se usan los mas diversos elementos especializados, empezando por los consoladores, y muchos otros mas especializados todavía como son los llamados butt plugs en inglés. (Enchufes para el trasero).

Es evidente que esta maniobra en el hombre tiene un límite de grosor y de entrada, ya que el varón no tiene mucho ancho en la abertura del hueso ilíaco por atrás, y es bastante menor que el que tiene la mujer en su hueso ilíaco por adelante, además de que la unión trasera de ese hueso bajo la colita, es solo en la mujer de cartílago solamente, para que al abrirse, permita el paso de la cabeza de un nene naciendo, lo que va mas allá de los 13 Cm. de diámetro

A mí me costó casi un mes de casi no poderme sentar, ya que probando mi capacidad de entrada supe que un elemento rígido que sobrepase los 75 mm. de grueso comienza a tratar de abrir ese hueso y yo lo hice así, con gran dolor y casi quebrando ese hueso allí.

Ahora solo uso elementos con cierta blandura de hasta 3 ½” que son 90 mm de grueso, o sea 28 Cm. de contorno como máximo, para tener un roce de próstata muy fuerte, pero nada más.

En cuanto a la profundidad de penetración el límite de mi recto, si el consolador no es muy flexible es de 20 Cm., ya que un elemento con esa longitud me topa en la última curva de mi intestino grueso y si insisto en entrarlo mas, correría el riesgo de romper mi pared intestinal con el gravísimo riesgo de una infección brutal, que puede ser mortal si no es  operada médicamente de inmediato.

Existen consoladores mas delgados y flexibles que pueden entrar mas, pero no son para rozar la próstata con mas fuerza, que es lo que te da un placer tan grande que el que, con bastante práctica, te regala una eyaculación igual a la de una masturbación o un coito e incluso mucho mejor, ya que la sensibilidad al roce de la próstata es la mayor de todas, por lo fino de su envoltura casi jamás rozada así antes.

Es evidente que esta es la razón de la existencia de la homosexualidad, pero el homosexual exige que sea un pene de varón el que roce la próstata, ya que el homosexual rechaza el tener sexo con una hembra, cosa que no es válida para un héterosexual.

Sin embargo me ha sucedido una cosa extraña a mi definición heterosexual, ya que he encontrado muchos sitios de Internet en los que figura gente nacida con pene, o sea hombres, pero que tienen el carácter y las formas totalmente femeninas, con sus caderas amplias, su cintura muy estrecha, sus facciones muy femeninas y unos senos preciosos  asombrosamente femeninos, o sea que en la realidad son transexuales, de cerebro femenino, de formas y de corazón, pero que como no se han  operado sus penes todavía, se pueden definir como mujeres con pene,  ansiosas por tener sexo con varones bien armados.

Esto no siempre sucede con los travestis, pero sin embargo hay algunos tan hermosos, atractivos y sensuales, que cuando se visten como mujer y se ponen senos y rellenos  falsos,  pasan con gran facilidad como las más preciosas de las mujeres, con la gran ventaja de que como son hombres conocen muy bien nuestra forma de ser y pensar, y por tanto no ponen ningún problema para aceptar comportarse muy proclives sexualmente.

Ellos en ese sentido son mejor que las mujeres, las que al principio ponen condiciones o problemas que muchas veces son difíciles de aceptar o cumplir.  Estos travestis son  todo lo contrario, están tan deseosos como nosotros de tener un delicioso sexo,  penetrados por  su trasero por lo que aceptan gustosos y de inmediato una  proposición de sexo de cualquier clase, por rebuscado y especial que sea.

Mi travestismo total, que fue contratado con una muy conocida casa especializada en  ello, fue mucho mas interesante y delicioso,  ya que tomé un contacto muy íntimo con muchísimos transexuales y travestis.  Entre estos últimos había algunos a los que se les notaba algo su              aspecto masculino y todos los concurrentes me perseguían ansiosos para tener sexo conmigo, ya que yo hago con mucha perfección el papel de una mujer muy sensual si estoy bien travestido, usando mis tacones vertiginosos y maquillado a la perfección por los profesionales de la casa.

En un comienzo este sexo no me agradaba tanto, ya que a algunos se les notaba un poco que eran varones, pero sucedía algo muy lógico, ya que los travestis que pasaban por perfectas mujeres, no eran tan cooperadores, simpáticos y agradables como los que no lo  parecían tan bien, en cambio estos últimos de esmeraban en serlo y estaban siempre dispuestos a probar y cooperar conmigo para llevar a cabo todas mis rebuscadas y extravagantes ocurrencias sexuales.

Fue así como con ellos y las preciosas amigas transexuales pude probar un sinnúmero de posiciones y enredos en grupo, cual de todos mas singulares y por supuesto deliciosos, como el caso de tener sexos  colectivos en los que hacíamos una fila de muchos de nosotros en que yo tenía metido mi pene en el amigo de adelante y el amigo de atrás lo tenía metido en mi recto, formando cadenas de muchos, todos meneándonos al unísono guiados por el compás de una música.

Otra delicia era que un amigo de acostaba de espaldas en una colchoneta en el suelo, y yo me acostaba de espaldas encima de el, enchufándome su pene en mi trasero y otro amigo de subía sobre mí y también metía su enhiesto pene en mi recto ya invadido por el  amigo de abajo, de modo que yo tenía en mi recto dos penes moviéndose en mete y saca a la vez.

Lo máximo fue una vez solamente, ya que dos amigos en la colchoneta, culo con culo enchufados con un consolador doble, juntaban sus dos penes y yo acostado atravesado encima de ellos me enchufaba sus dos penes juntos en mi recto ya que yo ya estaba abierto para dos penes juntos, y luego ya bien enculado con los dos penes, me acostaba en ángulo recto con los dos amigos de abajo sobre unos cojines colocados sobre la colchoneta y otro amigo se echaba de frente sobre mí y me entraba un tercer pene, todos movíéndose juntos  dentro de mi recto ya relleno a su máximo. Y Para sellar la delicia sexual dos amigos más llenaban mi boca con el semen de sus penes por cada lado de mi cabeza. En resumen cinco penes dentro de mi tan vicioso cuerpo a la vez dándole duro y llenándome de semen.
  
La lectura de muchos sitios en Internet me hicieron conocer como es de común para los humanos el tener sexo con animales, ya que hay algunas mujeres que incluso se dejan penetrar con gigantescos penes de  caballo, los que tienen un pene enormemente grueso y largísimo de unos 60 Cm. con una cabeza de unas 4” o sea de 10 Cm. de diámetro, no se si hay hombres que puedan de verdad hacerlo, ya que las hembras si pueden hacerlo ya que están aptas para pasar por ahí la cabeza de un bebé que supera esa medida hasta en 2 o 3 Cm.

En mi caso yo ya he tenido múltiples penetraciones con mi perro favorito, un can bien corpulento de 35 Kg. de peso, con un pene de 2,5” de grueso y 19 Cm. de largo con dos gruesas  e hinchadas bolas al centro de la longitud del pene, las que se abultan muy rígidas hasta 3” ( 75 mm) y que son las que permanecen duras e hinchadas mientras el perro eyacula muy lentamente, fijando la perra por muchos minutos al pene del perro.

La naturaleza lo pide así para que la perra pueda quedar preñada al  recibir la totalidad de su semen, ya que el perro demora largos minutos en  entregar su abundante semen a finos chorros, mientras las bolas estén apretadas dentro de la perra.

Para una deliciosa penetración perruna, yo me tiendo a lo largo con las piernas bien abiertas sobre una mesita muy baja con una colchoneta encima,  así queda mi anhelante trasero totalmente desnudo precisamente a la altura del pene del perro, con mi ansioso ano listo y mi recto ya bien vacío por varios lavados  previos y abundantemente lubricado.       MI perro ya sabe que hacer, me toma de la cintura con sus patas delanteras y procede a intentar meterme su duro y rojo pene ya desnudo de su lanosa piel, empujando muy fuerte, yo le guío con mi mano hasta que su punta queda tocando mi ano y de inmediato el me penetra a fondo con gran fuerza y comienza un vaivén frenético que pasa a gran velocidad innumerables veces por mi esfínter ya dilatado totalmente, hasta quedar cazado dentro de mi recto gracias a que yo aprieto con gran fuerza mi esfínter.

El Perro ya lo tiene metido a fondo dentro de mi recto incluyendo sus gruesas y rígidas bolas, luego sigue dentro de mi con su rapidísimo y violento vaivén, hasta que comienza a eyacular y se queda quieto y bien fijo por mi apretado esfínter,  para que no se vaya a salir mientras me llena el recto  con sus finos y largos chorros de su tibio y abundante semen.

Si yo quisiera podría aflojar mi esfínter y soltar las bolas, pero no lo hago por ningún motivo, ya que el roce de sus rígidas bolas contra mi próstata es terriblemente fuerte y delicioso.    Tanto es así que apenas rozo mi  pene con la mano, comienzo a eyacular mi  semen en largos y abundantes chorros  sobre la colchoneta, mas que nada a causa de que la intensa presión alternada muy fuerte y constante de sus bolas contra mi próstata, las que al tratar de salir estrujan mi próstata al máximo y la dejan vacía totalmente, mientras el placer de sentirse tan bien abotonado y penetrado es inmenso y fabuloso.    

Cuando mi placer termina, abro el esfínter y mi perro ya suelto, pasa primero su lengua suave y repetidamente por mi trasero bebiendo su propio semen, el que se rebalsa desde mi recto por lo tan lleno que quedó, deslizándose fuera de mi ano.   Esa es otra caricia que me regala mi perro todavía, por la suave sensación de su lengua que pasa repetidamente en ese lugar tan sensiblemente sensual para mí. 

A pesar de lo que dije antes, después de haber visto ahora en directo como un potro cubrió una yegua acá, ví que su pene que si bien se ve muy grueso para mi espacio anal, si cuidara que no entre toda su longitud, la evidente flexibilidad y blandura que divisé, es posible que pueda pasar los 100 mm. de la cabeza de su pene por mis 70 mm. del   espacio en mi hueso ilíaco.  El resto de su pene me entraría bien ya que es algo mas delgado, talvez de unas 3” ( 75 mm)   Estoy más que tentado de hacer una prueba siempre que pueda asegurarme que no me entrará en toda su longitud, ya que eso podría matarme sin duda alguna. 

Para impedirlo y poder gozar de una penetración tan fantástica, he pensado que puedo hacer una construcción hueca parecida a una anca de yegua, entre dos altas vallas de madera, con un hoyo ad-hoc y cubierta por una piel de yegua que imite bien es hembra animal.  Allí podría entrar el pene del potro y su cuerpo topar contra esa firme imitación.    Así metiéndome previamente por abajo yo podría regular el largo que entraría en mi recto sin correr mas peligro que el grueso de su cabeza me haga doler el espacio libre de mi hueso ilíaco,  si sus 100 mm. de diámetro no se comprimen lo suficientemente fácil para poder pasar por mi espacio de 75 mm.  

Creo que si esto me resulta, y estoy provisto de mis tacones gigantes, la sensación sería maravillosa,  esa de sentirse lleno con un gigantesco pene de potro chorreando litros y mas litros de  su candente semen, los que luego correrían por mis piernas mojando hasta mis gigantescos tacones, mientras me temblaría todo el cuerpo por  el fabuloso deleite sexual que sentiría.

Solo de pensarlo tengo ya una erección salvaje que voy a calmar ahora de inmediato, usando mi consolador mas grueso hasta el fondo de mi vicioso recto, ya que estoy mas que listo para gozar, porque ya tengo puestos mis tacones de la altura del cielo con sus 40 Cm. los mas altos jamás han existido en este mundo.

Todo lo aquí contado demuestra con gran claridad que para mí el sexo es un maravilloso vicio a ser experimentado en todas las formas posibles y si se me hiciera necesario porque mi obsesionado deseo sexual me lo exigiera, me haría hacer dos operaciones quirúrgicas, una operación al coxis para abrir su pasada al menos a unas 4” ( 10 Cm.) y otra para ensanchar y enderezar mi intestino grueso ordenándolo de otra manera en mi vientre, para suprimir el último codo y dejar espacio para que la profundidad de mi recto llegue a por lo menos a unos 50 cm. aunque la punta de un pene me llgara a topar en el diafragma y así poder aceptar cualquier pene de potro o de un monstruo de pene humano excepcional por negro que sea su dueño.

Esto sería una delicia tan enorme que estoy dispuesto a afrontar todo los sacrificios mas imposibles que invoquen esas operaciones con tal de sentir esos monstruosos penes dentro de  mi cuerpo tan enviciado por el deseo sexual de sentirse penetrado por penes gigantescos, mientras me masturbo por millonésima vez.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡  Qué delicia tan grande.  !!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Por: Regy

sábado, 12 de mayo de 2012

Mi jefe quiere cojerme con su amigo

Mi nombre es Maria y tengo 27 años aunque parezco de mucho menos. Trabajo en una importante compañia de seguros y soy la asistente de uno de los gerentes. Este se llama Hector y hace un tiempo que nosotros comenzamos a tener una relacion muy especial.
Me gusta decirle "Papi" por que me lleva mas de 20 años y no podria decirle mi novio ya que el no deberia tener una!! jaja
Siempre me llama a su oficina para pedirme cosas y entre tarea y tarea le gusta comentar lo linda que estoy y las cosas que piensa hacerme cuando estemos solos, asi es como me conquisto. Siempre logra ponerme muy caliente y por eso es que cuando voy a trabajar  procuro estar bien depilada y lista para lo que el me proponga.
Me pongo polleras cortas y zapatos bien altos, remeritas ajustadas que muestran mi cintura pequeña y remarcan mi cola que es bien redonda y mis pechos, los cuales mi jefe adora.
Acostumbra a hacerme regalos caros como carteras, perfumes, ropa interior o zapatos y a llevarme a lugares bien lindos donde puede lucirme. Tambien disfrutamos de pequeños viajes, sobre todo en su barco.
Esto me hace sentir bien puta y el lo sabe. Bien podria pagarle a una verdadera puta, la mas cara de todas, pero prefiere mimarme a mi que soy solo suya.
Ese dia me pidio que vaya a su oficina temprano. Me arregle la falda que siempre se me sube y al entrar a la oficina note que su mirada me recorria como siempre.
Sabia que en su mente habia alguna idea nueva y comenzo diciendome que si me portaba bien y si era una buena nena iba a recompensarme con un viaje a Colonia, Uruguay, los dos solos, al mejor hotel. Sabia que eso incluia ropa nueva y sexi para estar con el, fiestas en lugares caros, masajes, spa y mimos. Ademas de mucho sexo.
Me encanta que me coja y que me haga sentir bien putita. Ese dia no iba a ser la excepcion. Un regalo como ese viaje no podia ser otra cosa mas que cumplir alguna de sus fantasias, por que ese tipo de compensacion solo las reservaba para ocasiones especiales como cuando me hizo la colita por primera vez o para mi cumpleaños.
Quedamos que cuando terminaba el horario laboral me fuera a mi casa a juntar algo de ropa, por que prometio no dejarme hasta el dia siguiente, y luego me pasaba a buscar con su auto.
A la hora pactada lo esperaba con ansias. Me paso a buscar y apenas subi al auto comenzo a alabar mi pollerita de jean y las sandalias de taco alto que el me habia regalado.
Manejamos hasta el puerto y me conto que ibamos a dar una vuelta en su barco. Yo acepte encantada.
Al llegar, subimos a bordo y, saliendo del camarote, estaba un amigo suyo. Tambien gerente de la compañia en la que trabajo. Lo habia visto una vez antes en la costa, durante un viaje corto que hicimos con Hector. Se llama Javier y recuerdo que me habia comido con la mirada y que paso un rato hablando con mi jefe de lo buena que estaba.
Me gusta cuando papi me presenta a sus amigos por que me calienta cuando ellos me imaginen desnuda.
Todas las ideas de el son buenas y sabia que ese dia no iba a ser la excepcion. Al saludar me dijo que se alegraba de poder verme nuevamente, me dijo que estaba mas linda de lo que el recordaba. Luego me invito a una de las reposeras en cubierta en la que habia preparado unas copas y un champagne para los tres. Pronto saldriamos a navegar el rio.
Me sente, me saque la remerita y la pollera y me tumbe sobre la reposera mientras bebia un poco de mi copa. Pronto la termine. Me sentia muy feliz ya que podia sentir la ansiedad de mis acompañantes y que le habia gustado mucho a Javier.
Comenzamos a navegar y el viento comenzo a darme unos escalofrios muy placenteros. Mis pezones se pusieron duros y eso podia notarse a traves de mi pequeño bikini. Hector y Javier se acercaron y comenzaron a beber de sus copas. Hablaron un poco del trabajo mientras me miraban, comenzando a enfocar su atencion en mi. Papi me dijo que debia sacarme la parte de arriba de mi bikini para quemarme mejor y comenzo a ayudarme. Con una mano acariciaba mis muslos y, luego de haberme liberado del corpiño, comenzo a darme pequeños pellizcos con los dedos en mis pechos.
"Si te portas bien hoy; vamos a irnos despues a la playa a descansar, solos vos y yo. Bueno, capaz despues de esto quieras ir tambien con Javier, jajaja"
Yo reia y asentia, pero lo cierto es que no veia la hora de que porfin me cojan.
Papi comenzo a acariciarme los pechos con fuerza y yo manoseaba su pija por encima de su short. Javier miraba todo desde la otra reposera. Note como su pija comenzaba a ponerse dura y eso me calentaba aun mas.
Mi jefe saco el pene bien erecto, se paro, y me dijo "chupala" a lo que obedeci sin chistar. Abri bien las piernas, sentada en la reposera, y comence a chuparsela lo mejor que sabia, despacito por momentos, poniendo mucha saliva y mirandolo a los ojos como a el le gustaba.
El no paraba de decir lo mucho que me iban a cojer. Lo bien que lo iba a pasar.
"Por que vos sos mi putita y haces lo que yo te digo. Yo se lo que te encanta nenita, te gusta que te cojan como te mereces. Por que sos muy putita"
"Si papi, me encanta asi"
Comenzo a meterme la pija mas fuerte, hasta adentro con fuerza. Yo sentia que su pija me ahogaba pero hacia mi mejor esfuerzo para bancarmela toda adentro. Pronto comenzo a sacudirse y un gran chorro de leche me inundo la garganta.
Despasito limpie bien toda su pija con mi lengua mientras la besaba tiernamente.
"Si nena, que no se escape ni una gotita" Me decia y yo no podia mas de la calentura que tenia! el champagne estaba mostrando sus efectos y me sentia totalmente comoda con el.
Papi lo noto, y, mirando a Javier que ya tenia su pija afuera bien tiesa, le dijo:
"Amigo, vas a ver que mojadita te la deje, no vas a poder creer lo que es esta nena" y ahora dirigiendose a mi me dijo "mami, sentate arriba de el y movete como vos sabes"
Obedientemente me pare y cuando iba a ponerme frente a Javier, mi jefe me paro y me dijo "no, ponete mirandome hacia mi nenita quiero ver como te cojes su pija"
Entonces me sente con las piernas por encima de las suyas, sentada frente a Hector, y comence a meterme lentamente la cabeza del pene del amigo de mi jefe en mi concha bien depilada. Primero la puntita; la sacaba y la mojaba con mi jugo. Notaba como la respiracion de el se iba acelerando. Luego me la meti un poco mas y cuando sabia que no iba a poder aguantar mas me sente de una. Su pija era bien larga, pero un poco menos ancha que la de mi jefe.
Me decia "tas toda mojada nena, que linda sos, mira como estas" a lo que yo contestaba "si amor, asi me estan poniendo entre los dos, q larga tenes la pija, me encanta"
Tambien le decia a mi jefe "tenias razon, es una puta hermosa. mmmm" y gemia mientras yo cabalgaba sobre el.
Comence a gemir de placer. Me encantaba estar desnuda en el medio del rio de la plata con dos tipos cojiendome. Javier apretaba con fuerza mis tetas y yo me apoyaba contra el para sentirlo mejor.
Al rato Papi queria q le chupe la pija de nuevo y se la puse bien dura con mi boca mientras acariciaba sus huevos con una mano y me acariciaba el clitoris con la otra.
Seguramente Javier iba a acabar; por eso me paro y me dijo que se la chupe. Por un momento tuve dos pijas entrando alternadamente en mi boca. Ellos parados y yo en cunclillas. Solo tenia puesto las sandalias. Me tomaban del pelo y me metian con fuerza sus pijas hasta la garganta.
Ambos me decian lo puta que era y gemian de placer. Yo me acariciaba con los dedos. Me encantaba esa imagen, si seguia asi iba a acabar... Javier me agarro con fuerza la cara y llenó mi boca de leche, mientras me decia "tomatela toda nenita, como te gusta la pija eh" . Yo estaba a punto de terminar en mis dedos, pero mi jefe no me dejo.
Me paro y me tumbo boca abajo en la cubierta del bote.
"Que bien te estas portando nenita, vas a ver quedar bien satisfecha. Te mereces todo lo que quieras. Cuando nos vayamos de viaje vas a ver las fiestas que hacemos. Sabia que te iba a gustar por que sos bien puta"
Yo conteste, suponiendo su intencion, "dale papi, haceme la colita que me encanta"
Con mis manos tome su pija y comence a frotarla por mi concha. Estaba tan caliente y humeda que no hizo falta mas nada. La lleve hasta la entrada de mi colita y el, lentamente, me metio la cabeza. La metia unos centimetros y me la sacaba, para que de a poco me acostumbre. Pero nunca dejaba de cojerme.
Yo me acariciaba para que sea menos doloroso el comienzo. Ya que nunca antes de el me habian cojido por ahi, entonces cuesta a veces.
En un momento se quedo quieto y yo no paraba de gemir de placer. Acabe con mis dedos y el aprobecho para metermela hasta el fondo. Se resbalo hasta adentro y yo grite con fuerza. El dolor era mas placer que otra cosa y lo estaba disfrutando mucho.
"Asi nena me gusta, que linda cola que tenes. Voy a llenarte de leche mamita, como a vos te gusta"
"si papito, metemela toda, ayyy como me gusta tu pija gorda papi" le decia yo.
Mientras me bombeaba con furia comenzo a decirle a Javier lo apretadita que tenia la cola y como le encantaba lo puta que me ponia cuando me cojia por atras.
Javier se masturbaba con los ojos bien grandes mientras miraba como mi jefe me sodomisaba.
"Papi, por que no le decis a tu amigo que venga?"

"Tenes razon nena, pero mejor vamos ahi" "Javier, quedate ahi y acostate que  nos vamos a cojer a esta nenita los dos al mismo tiempo"
Me agarro y me llevo sobre la pija de Javier, me sente sobre esta y comenzo a cojerme fuertemente desde abajo. Estaba realmente caliente por que me la metia y sacaba golpeandome y rapidez. Yo no paraba de gozar.
Inmediatamente Hector me agarro la cola y empezo a tratar de meterme su pija. Me dolia bastante asi que le pedi por favor sea despacito. Javier se quedo quieto un rato con toda su pija adentro, mientras Hector volvia a meterme despacio la suya por atras.
No puedo explicar el placer que me hicieron sentir. Yo gritaba como una verdadera puta mientras los dos me cojian a la vez. Ambos encontraron el ritmo perfecto y yo acababa una vez tras la otra, mientras ellos me apretaban con fuerza las tetas, me pellizcaban las nalgas y me besaban metiendome violentamente la lengua.
Javier apretaba mi cabeza hacia abajo posiblemente por que estaba por acabar. Rozando mi clitoris contra el acabamos juntos fuertemente. Senti los espasmos de su pija adentro mio y como se me vencian las piernas del placer que sentia.
Papi seguia cojiendome fuertemente por la cola, y logro hacerme acabar una vez mas. No podia creer lo bien que la estaba pasando!
"Ahora si mamita, te lleno la cola de leche, si putita, que bien q te portaste, siiii ahhh" Senti como su pija se sacudia y como largaba toda su leche caliente en mi interior.  Se quedo un momento sobre mi mientras que ambos me besaban y acariciaban.
Nos separamos y me fui a bañar.
Pronto se hizo de noche, comimos juntos y repetimos varias veces durante esa noche y el dia siguiente.
Al volver a Buenos Aires supe que me habia ganado unas merecidas vacaciones en la playa junto a mi jefe. Por que yo soy su putita y de vez en cuando tambien la puta de sus amigos.  Me dejaron doliendo bastante pero valio la pena ya que podia imaginar los proximos regalitos que recibiria. A mi casa volvi con unos hermosos zapatos nuevos y una bata de seda que Javier habia comprado a pedido de mi Jefe. Si que saben compensar a una mujer...
Bueno eso es todo por hoy. Espero sus comentarios a mi mail. Tambien me gustaria repetir esta experiencia asi que no duden en proponermelo!!
Por: ladulcemaria84@gmail.com
Besitos!!

viernes, 11 de mayo de 2012

Vacaciones en Brasil.

Teníamos ganas de vacaciones. Finalmente elegimos el norte de Brasil, la influencia del Caribe, el clima y la tranquilidad fueron nuestro principal objetivo.Después de varios días recorriendo el norte acabamos en maracujahu, un pequeño pueblo, en la playa al que solo se accedía andando, curioso.Pasamos un día disfrutando de sus playas y de su ambiente, un tanto hippie.
Por la noche fuimos a cenar a un bar en la playa, marisco mas marisco, ensaladita, genial y bastante vino blanco fresquito, nos reímos y salimos un poquito calentitos en todos los sentidos.No somos muy de salir de marcha juntos, pero nos fuimos a tomar una copa a una especie de disco local, no había mucha gente, 4 extranjeros y otros tantos nativos, era un lugar bastante oscuro y nos sentamos en la barra en dos banquetas de madera.Mi mujer estaba bastante contentilla por el vino de la cena, solo le faltaba una caipirosca...
Pusieron una rumba de esas típicas que yo odio bailar, mi mujer me insistió pero yo no quise, al final un nativo bastante atractivo, se acerco y le ofreció bailar, mi mujer muy cortada no quiso, pero yo le anime y se puso a bailar. No es una gran bailarina pero el se movía muy bien, ella se reía y me miraba, enseguida me empece a poner un poco cachondillo, el la manejaba a su antojo y ella solo podía seguirle sin pensar mucho, estaba en una batidora, al final el pareo de mi mujer cada vez se levantaba mas, y la mano del nativo se acercaba amenazante al culo de mi mujer.
Mi mujer hizo una pausa, me dio un beso caliente y cuando iba a continuar, me dijo que se le iba un poco la mano al nativo, yo le dije que eso me ponía cachondo, me miro incrédula y en una mirada inolvidable se Alejo de mi y volvió a bailar con el. El nativo al ataque, entendió la situación y enseguida comenzó a lanzar su mano al culo de mi mujer, lo tocaba cuidadosamente, y ella me miraba, seguían bailando, mi mujer acaricio el musculoso torso del nativo con su camisa abierta y volvió a hacer una pausa, bebió y me dijo  -¿que tal?, -voy a explotar, le dije.

Volvió al baile, ahora estaban muy cerca de mi, en un rincón oscuro de la disco, el se puso detrás de ella y se empezó a frotar mientras le cogía por la cintura, ella levanto en cuello en una clara señal y el se lo beso, mientras con sus manos buscaba los pequeños pechos de mi mujer. Ante la evolución tan rápida de los hechos mi mujer se asusto y paro en seco, parecía que se le iba de las manos, yo estaba a punto de correrme solo de mirar esa situación, tantas veces soñada. Ella me miro y le tranquilice,- estamos solos, nadie nos conoce, dejate llevar, le dije,  ella contesto, -¡no! hasta aquí y ya vale.- solo dale un beso por favor, le dije, -vamos a ese sillón, 
Era un pequeño reservado mas oscuro todavía, ella no quería, pero yo la empuje con una pequeña presión moral, - no me dejes así por favor, ahora o nunca, nadie nos ve, ella asustada, dijo, -vale, pero solo un momento. Y alli fuimos, se sentó al lado del nativo y le beso, yo a su lado, seguí detenidamente el beso, le cogí la mano y se la guíe al paquete del nativo, ella le acaricio y poco a poco se soltaba mas y mas, al final el nativo le estaba metiendo mano por todos lados, sus tetas su culo, y finalmente su coño estaban conquistados por el.
- estoy muy cachonda, me dijo, era señal de que haría lo que fuera, el se saco la polla y mi mujer la cogió con la mano, le estaba haciendo una paja, mientras me miraba y me besaba .-Sientate encima de el le dije, le di un condón a el, y se lo puso mientras ella me besaba, ya no abría los ojos, mi mujer estaba entregada pero no quería mirar, le separe las braguitas hacia un lado y el le metió su polla. Sin rechistar, ella gimió, sin chillar y en dos embestidas se corrió y enseguida se quito quedándose el nativo a medias. Yo con dos roces me había corrido encima, como cuando tenía 14 años, los dos quedamos exhaustos, el nativo, se fue, sin rechistar, el juego le había gustado y probablemente, sabia que habría una segunda parte.