domingo, 31 de diciembre de 2017

Todos contratodos

Todos “contra” todos
En nuestro primer intercambio con Jorge e Isabel, volvimos de nuevo, a experimentar la excitación y el morbo que provoca compartir a tu pareja con otro. Verla disfrutar, y oír sus gemidos de placer, mientras tú estás haciendo lo mismo a su lado, provoca unas sensaciones, que traspasan todos los límites de la imaginación, llevándote a un estado de lujuria y desenfreno sin fronteras.
Sobre todo, cuando lo haces cumpliendo una de tus fantasías más deseadas; en nuestro caso, compartirlo con otra pareja.
Hemos tenido la gran suerte, de encontrar el matrimonio idóneo por afinidades y edad, con el que coincidimos plenamente en preferencias y gustos sexuales, con el que podemos hablar de todas nuestras apetencias y deseos; compartirlos, y como no, realizarlos. Todo un lujo.  
Poco a poco, hemos consolidado con Jorge e Isabel una amistad y confianza en materia de sexo, prácticamente sin límites, nos hemos revelado abiertamente nuestros deseos más íntimos y “perversos “, muchos casi inconfesables. No hemos dudado en hacerlos realidad y disfrutarlos sin prejuicios.
Algunas de estas nuevas vivencias, son las que queremos compartir en este relato.
Desvelaremos también, las preferencias y  gustos más “perversos”, que cada uno, ha confesado tener, en nuestras lujuriosas conversaciones de sexo. Y por supuesto, como las hemos realizado y gozado.
Hace más de un año que tuvimos nuestra primera cita con Jorge e Isabel. Desde entonces, nos hemos seguido viendo, prácticamente todas las semanas, lo que nos ha servido para irnos conociendo. Y no siempre, hemos quedado para follar.
En cada encuentro, hemos ido intimando un poco más, y en cada nueva cita de sexo, hemos ido generando todo tipo de combinaciones sexuales entre los cuatro, que han  aumentado aún más si cabe, nuestras ganas de seguir con el intercambio.
Ahora mismo, los cuatro disfrutamos de un sexo abierto y sin prejuicios. Algo impensable para ambos matrimonios, hace tan solo un año.
Me atrevo a decir, que sexualmente, formamos una lujuriosa y lasciva “pareja” de cuatro, en la que estamos descubriendo, hasta donde seremos capaces de llegar en nuestro disfrute sexual. Que hasta ahora ha sido muchísimo.
Nos encanta hablar abiertamente de sexo entre los cuatro; preferencia; gustos; deseos; y sobre todo, de las escenas que sexualmente nos gustaría protagonizar, confesiones, que a todos sin excepción nos excitan notablemente, y siempre son el preludio de una excelente sesión de sexo.
¿Quién no ha querido en algún momento, compartir y realizar sus deseos más íntimos e inconfesables en materia de sexo con alguien, bien sea pareja o en grupo?... Yo creo, que en algún momento de excitación extrema y… no tan extrema, todos lo hemos deseado.
Pues bien, eso es lo que hemos conseguido hacer con Jorge e Isabel, y por supuesto anteriormente también con Andrés. Como ya he dicho todo un lujo.
En nuestra primera cita con Jorge e Isabel, cometí la indiscreción de desvelar la relación sexual que mi mujer y yo tuvimos con Andrés. Desde entonces, siempre han mostrado muchísimo interés en saber cómo habían sido esos encuentros con él.
Las confidencias más excitantes y “escabrosas” se las ha contado mi mujer a Isabel. Le ha detallado los momentos que a ella le produjeron mayor placer. La confianza y complicidad entre ambas es enorme, y a mí me encanta que así sea.
Nos confesaron, que les excitaba y daba mucho morbo, conocer todos los pormenores de nuestros encuentros con Andrés, aludiendo que esa había sido siempre, una de sus fantasías  de cama preferidas.
También querían saber, que es lo que más nos excitaba hacer en esos momentos. Mi mujer no dudo en confesar, que lo que más le excitó en esa primera vez, fue ser follada por Andrés y  que este, a la vez me hiciera una mamada, corriéndome en su boca. Lo describió como un momento bestial, verse en esa situación. Para mí  también lo fue. 
Los cuatro nos hemos confesado deseos y acciones, que nunca creímos pudiéramos compartir con nadie, tan directa y sinceramente como lo hemos hecho. Nos hemos desnudado física e íntimamente, para poder disfrutar del sexo sin prejuicios ni trabas.
Les hemos contado como habíamos practicado sexo con Andrés, prácticamente lo saben todo. Se lo hemos relatado con todo lujo de detalles, sabedores del morbo que les producía oírlo, y, a nosotros, aún más, contárselo.
En varias de nuestras conversaciones subidas de tono, Isabel ha manifestado con su marido delante, que le gustaría ver a Jorge en el lugar de Andrés, en muchas de las escenas que les hemos contado; como por ejemplo, verle penetrado, o que él, penetrara o masturbara a otro, en este caso yo, o haciendo una felación.
Confiesa que solamente de imaginarlo no puede evitar excitarse. Jorge también confiesa que se excita tremendamente con los comentarios de su mujer.
En las charlas íntimas entre Isabel y mi mujer, Paloma le ha revelado como ha disfrutado en esos encuentros. Le ha contado lo mucho que le “pone” ver a dos hombres practicando sexo entre ellos, y sobre todo, como disfruta con determinadas escenas en las que hay penetración.
También le ha contado como ha participado. Y que ha sido lo que más le ha excitado ver, o hacer en esos momentos. En una de nuestras charlas ha contado, que es lo que más le excitó la primera vez que estuvimos con Andrés.
Entre ellas, hablan de nuestros encuentros con Andrés,  confesándome mi mujer que ambas terminan excitándose mucho cuando hablan de ello. No ha dudado en contarle a Isabel, los detalles más tórridos y lascivos de nuestras citas con él.
Ambas disfrutan del morbo de compartir gustos y confidencias. Isabel está cada vez más interesada y obsesionada en incluir a su marido en todas esas escenas de sexo, que Paloma, se ha encargado de detallarle morbosamente en primera persona.
Una de las cosas que más le excitan a Paloma en referencia a mí, que ha confesado en nuestras charlas perversas, y también entre ellas, es verme penetrado mientras la follo, o con una polla en mi boca, es algo que la pone fuera de sí. Siempre ha sido una de sus fantasías favoritas en la intimidad de nuestra alcoba. Ya hace algún tiempo que dejo de serlo, para ser una realidad, con la que disfruta enormemente, cuando se produce.
Otra que le encanta, (a mí también) es que se corran en sus pechos concretamente en los pezones, y  luego se los chupen mientras es penetrada o se masturba. Se vuelve loca con esta acción, cuando se lo hacemos. Esto ya lo habíamos probado con Andrés, antes de conocer a Jorge e Isabel. Posteriormente, lo hemos hecho con ellos en diferentes variantes.
Jorge y yo nos hemos corrido en sus pezones, y se los hemos chupado mientras Isabel la masturbaba, y lamia su coño con delicadeza. Los tres hemos disfrutado del orgasmo salvaje que esto  provoca en mi mujer.
La otra variante ha sido, Jorge penetrándola, y yo corriéndome en sus pezones mientras Isabel  pasaba su lengua por ellos mirándome e invitándome a participar,  acto morboso y excitante, que siempre me encanta compartir con ella.
Y al revés yo penetrándola y Jorge corriéndose en sus pezones, en ambas Isabel siempre ha participado de la misma forma, en este caso, yo también he participado lamiendo y chupando con Isabel los pezones de mi mujer. Solo subrayar, que es tan enorme el placer y la excitación que supone participar en cualquiera de las  escenas descritas, que actúas sin ningún reparo o prejuicio.
Todas estas situaciones aunque reiterativas, las hemos disfrutado en diferentes encuentros, a cada cual más tórrido y excitante. Y  normalmente son el preludio de una intensa velada de sexo
Son algunas de las escenas que planteamos en nuestras conversaciones de sexo, y que después nos gusta realizar. A los cuatro nos encanta el morbo de hacerlas realidad.  
Jorge, a su vez, nos confiesa que no puede evitar ponerse muy cachondo, cuando oye a su mujer hacer esos comentarios de él y Andrés, y que en más de una ocasión, no le hubiese importado complacerla.
Su mujer, no deja de animarle para que lo haga, y a él,  le vemos cada vez más dispuesto a probarlo.
A Isabel le encanta hacer sexo oral y no le importa que me corra en su boca, (es una de sus preferencias sexuales confesadas), para después besar a su marido con pasión desaforada. Jorge la besa con gusto y chupa su lengua como si de una polla se tratara. Es una visión que me pone a mil.
También disfruta muchísimo con el sexo anal, sobre todo, si a la vez su boca está invadida de la misma forma.
A su marido, le encanta verla en esa situación, mientras él la penetra anal o vaginalmente. Yo  coincido plenamente en esta preferencia, de hecho, también la hemos realizado con mi mujer, que como a Isabel, también le gusta ser complacida de esa manera.
Cuando estoy follando a su mujer, a Jorge le excita besarla apasionadamente, pone su cabeza en su regazo  se inclina sobre ella y chupa lo pezones con “vicio”, para acto seguido, fundirse  en un lascivo y lujurioso beso. Es algo realmente espectacular.
Veo sus lenguas enredarse y chuparse con pasión. El espectáculo de verlos en ese estado de lujuria,  con sus cuerpos moviéndose al compás de mis embestidas, es sencillamente  de una excitación indescriptible.
Cuando llegan a ese punto de lujuria,  “vicio”, y desenfreno, los dos me piden que me corra. Y cuando lo hacen no puedo evitar hacerlo como un burro, inundando el coño de Isabel.
A Jorge le pone muy cachondo que me corra dentro de Isabel, para a continuación meterla él   y sentir como el coño de su mujer, está totalmente inundado por mi corrida.  (otra de las preferencias confesadas de él y de ella). He de admitir que para nosotros también es una de las cosas que más nos excitan. Y  ambos la hemos practicado con nuestras respectivas mujeres. A ellas les encanta recibir ambas corridas. Una tras otra. Nos pone a los cuatro como motos.
Andrés ya está al corriente de nuestra nueva y “especial” amistad con Jorge e Isabel, y de nuestros encuentros con ellos. Dice que hemos hecho bien en dar este paso, comentando que le encantaría conocerles. Vuelve en diciembre para quedarse definitivamente.
Isabel y Jorge también nos han comentado, que les gustaría conocer a Andrés. Incluso por todo lo que les hemos contado, plantearon la posibilidad de invitarle a participar en nuestras sesiones de sexo, a lo que nosotros no pusimos ninguna pega. Los cuatro estamos deseando incluirle en nuestros “juegos”.
Andrés todavía no sabe de nuestras lujuriosas intenciones. Estamos seguros que la propuesta le va a encantar, y seguro que aceptara.
De cualquier forma, nuestras mujeres son las que más disfrutan con los comentarios que hacemos, de cómo disfrutaríamos con su participación. Sobre todo Isabel, que le encanta excitar a su marido haciendo ciertos comentarios que le incluyen explícitamente.
En esta primera parte del relato, he intentado exponer cuales son nuestros gustos sexuales, y como hemos ido evolucionando hasta realizarlos. Lo hemos hecho, desvelando nuestras intimidades más inconfesables, hasta conseguir con ello, el disfrute que todos perseguíamos cuando nos conocimos.
A continuación voy a relatar el primer día del fin de semana en el que los cuatro disfrutamos del sexo, como no lo habíamos hecho, hasta ahora.
Isabel y Jorge tienen una segunda vivienda a 50 km, en la sierra de Madrid, una casita con piscina, donde hemos disfrutado este verano de momentos de sexo inolvidables.
Fue en  un fin de semana de Julio, con un calor asfixiante y después de una de nuestras perversas conversaciones, en la que una vez más, volvió a salir el tema de nuestras citas con Andrés. Cosa  que nos puso a todos muy cachondos, incluido Jorge.
Llegamos al chalet un viernes por la tarde, el calor se notaba, a pesar de estar en una zona fresca, entre 5 y 7 grados menos que en la capital. Descargamos los bártulos y decidimos salir a cenar.
La cena transcurrió agradablemente, charlamos de cosas intrascendentes, pero en las miradas y las sonrisas que se dirigían  Paloma e Isabel, se adivinaba el deseo que se ocultaba tras ellas, sobre todo en Isabel. Por supuesto en nosotros también. Estábamos convencidos que este fin de semana iba a ser diferente.
Después de cenar nos dirigimos para casa, no podíamos ocultar el deseo y la excitación que nos embargaba. Esa noche estábamos especialmente excitados y desinhibidos, era de esos días en el que estas sexualmente predispuesto a casi todo.
―Voy a ducharme –dijo Isabel-  cruzando una mirada de complicidad con su marido, creo que todos deberíamos hacer lo mismo, añadió con una pícara sonrisa.
―Yo también  –respondió- Paloma haciéndose cómplice de Isabel.
Jorge y yo nos preparamos una copa mientras esperábamos que las chicas terminaran de ducharse.
Seguimos hablando de forma soez del  polvo que les íbamos a echar a nuestras mujeres, bromeamos con ello.
Jorge me dijo que estaba deseando follarse a Paloma, habíamos estado quince días sin vernos, por motivos familiares. Y llevábamos viéndonos prácticamente todas las semanas  desde que nos conocimos. 
Yo también le comente que echaba de menos las “delicias” de Isabel, con sus “besos” incluidos  y que estaba ansioso por follarla. Sabía lo mucho que le excitaba que utilizara  este lenguaje refiriéndome a su mujer. A decir verdad, ambos nos excitamos mucho cuando entre nosotros hacemos estos comentarios un poco groseros, sin estar ellas delante.
―Ya sabes que me encanta verla con tu polla en su boca, y que te corras, me pongo cachondo al máximo. No puedo evitarlo ya lo sabes –dijo Jorge- ya excitado.
―Lo sé,  a mí me pasa exactamente lo mismo contigo y Paloma –dije-  ambos estábamos ya excitados, y deseando comenzar la sesión de sexo.
Las chicas aparecieron desnudas indicándonos que teníamos los dos baños libres para ducharnos y asearnos.
Cuando salimos de la ducha, ya estábamos empalmados, y ellas en el dormitorio, con un plan preconcebido. Isabel se acercó a su marido, lo beso apasionadamente para después comenzar a hacerle una buena mamada.
Paloma puso su dedo índice en su boca indicándome guardara silencio, que observara y me dejara llevar.
―Cariño te voy a vendar los ojos para que puedas disfrutar al máximo, pero sin saber quién es, –Dijo-dirigiéndose a su marido.
Jorge asintió y se dejó hacer,  tenía los ojos vendados y su polla totalmente erecta. Isabel siguió haciéndole la mamada, hasta que le hizo una señal a Paloma para que se acercara, y la compartiera con ella, las dos bocas se alternaban pasando su lengua por el capullo y tratando de engullirla entera, cosa bastante difícil ya que la polla de Jorge mide 18cms medidos y es un poco gruesa, aunque no en exceso.
Yo, a poca distancia disfrutaba viendo la acción de las dos. Ante esa visión no pude evitar masturbarme suavemente, mientras Jorge, con los ojos vendados, gemía y suspiraba por las caricias que estaba recibiendo de mi mujer y la suya.
Paloma e Isabel cuchichearon algo entre ellas. Me miraron y Paloma, haciendo el mismo gesto con su dedo índice en los labios reclamando silencio, me indico que me acercara. Cuando estuve a su altura Isabel se arrodillo cogió mi polla se la introdujo en la boca y comenzó a hacerme una mamada como las que ella solo sabe hacer, y que a mí me vuelve loco. Paloma, nos miraba y hacia lo mismo con Jorge.
A continuación Isabel me dijo al oído en voz baja, que le encantaría ver cómo le chupaba la polla a su marido, Paloma asintió también levantando el pulgar. Sin oírlo ya sabía la petición que Isabel me iba a pedir, era evidente que se habían aliado para conseguir sus propósitos.
Mi mujer indico que me acercara y comenzamos a compartir los dos la polla de Jorge mientras Isabel nos observaba con lujuria. Comencé pasando la lengua por su capullo para después introducírmela en la boca, y chuparla imitando a su mujer, que nos miraba extasiada con una mezcla de incredulidad y placer.
Después de unos breves instantes, aparto suavemente a Paloma para ser ella la que compartiera conmigo la polla de su marido, la cogía con su mano para metérmela en la boca, o cogía mi nuca para acercarla a mi boca. Su excitación era más que evidente.
Mi mujer le ofreció su coño a Jorge para que se lo chupara, y sentada en su pecho lo acercaba a su boca que lo lamia con gusto, mientras, su mujer y yo, nos  alternábamos su polla para chuparla e introducírnosla en la boca. Estaba haciendo las delicias de Isabel al verlo.
Jorge seguía con los ojos vendados, gimiendo y disfrutando a la vez del coño de mi mujer que ya le había regalado varias de sus corriditas.
Isabel le hizo un gesto a mi mujer para que continuara ella chupando la polla a su marido.  Acto seguido, cogió la mano de su marido y la puso sobre a mi polla, instándole a que la cogiera, al principio hubo una débil resistencia, pero finalmente la cogió suavemente. Ayudado y guiado por su mujer comenzaron los dos lentamente a masturbarme. Isabel estaba totalmente excitada por la escena, y soltando mi polla dejo que Jorge siguiera haciéndolo solo.
Jorge estaba con los ojos vendados y totalmente excitado con mi polla en su mano masturbándome. Y  mi mujer  no había dejado de chuparle la polla.
Isabel, a su lado le pasaba sus dedos por los labios y después los introducía en la boca simulando una polla, que Jorge chupaba con vicio. La escena volvía a ser lasciva y viciosa.
Me puse de rodillas al otro lado de su cabeza, mi polla estaba a estallar, mire a Isabel pidiendo su complicidad. Le incorporo un poco la cabeza a su marido y acerco suavemente su boca hasta mi polla, sus labios cerrados chocaron con mi capullo, su mujer delicadamente con sus dedos fue entreabriéndolos para que yo pudiera introducir mi capullo entre ellos, la resistencia duro muy poco, de repente abrió la boca y mi polla se introdujo en ella, ya sin ninguna resistencia. Cuando esto ocurrió, Isabel totalmente excitada, no pudo evitar hacer el siguiente comentario.
―Cariño me encanta verte así –le dijo su mujer- fuera de si.
Fue el detonante para que Jorge, ya desinhibido, comenzara a hacerme una mamada  intensa, salvaje. El “vicio” y las ansias de placer nos embargaba a todos.
Isabel se masturbaba viendo como su marido chupaba e introducía mi polla en su boca. Mi mujer a su vez, lo cabalgaba entre gemidos. La excitación de todos era extrema, Isabel fuera de sí, animaba a su marido imprecándole.
―así, así cariño, sigue, sigue, sigue, sigue…
Jorge cuando la escuchaba aumentaba la intensidad de la mamada, lamiendo y chupando mi polla como nunca creí que pudiera llegar a hacerlo.
Durante un buen rato estuvimos disfrutando de este momento lujurioso y lascivo, hasta que no pudimos aguantar más.
Avise  que me iba a correr, e Isabel fuera de sí, me pidió que no sacara mi polla de la boca de su marido, quería verlo hasta el final, Jorge totalmente excitado por los comentarios de su mujer no opuso ninguna resistencia, más bien todo lo contrario. Descargue toda mi corrida en su boca, mientras Paloma lo cabalgaba salvajemente. Fue un momento de intenso y lujurioso placer.
Los fluidos de todos se descargaron casi al mismo tiempo, que yo descargaba los míos en la boca de Jorge.
Jorge y mi mujer también se corrieron  prácticamente a la vez. Había sido una sesión de sexo totalmente nueva, el fin de semana acababa de empezar con nuevas perspectivas.
Le quitamos la venda a Jorge que la había mantenido hasta el final. Isabel lo beso apasionadamente, diciéndole que se había portado fantásticamente, y que la había hecho disfrutar como nunca.
No hubo más comentarios, y algunas de las barreras que todavía quedaban cayeron por fin.
Nuestra lujuria, lejos de desaparecer,  aumento más si cabe solo con recordar las escenas que acabábamos de protagonizar. El nuevo escenario abría infinitas formas de disfrutar del sexo entre los cuatro. Nuestras mujeres estaban encantadas y súper excitadas, sobre todo Isabel. Nosotros también.
Fue precisamente Isabel, la que en unos cuantos minutos, volvió a iniciar una nueva sesión de sexo. Una vez más, la polla de su marido y la mía,  volvieron a disfrutar a la vez, de las delicias de su boca, haciendo que ambas recuperasen su máximo esplendor.
Esta segunda parte de la noche y lo que ocurrió al día siguiente lo contare en breve, para no hacer excesivamente largo el relato.
Unomas

miércoles, 27 de diciembre de 2017

No hay una sin dos

Me llamo Daniel y puedo deciros que a mis 18 años la verdad es que no podía pedir más. Estaba estudiando, vivía cómodamente con María, mi madre, con la que tenía una relación maravillosa. Además de madre e hijo, éramos amigos y sinceramente podía hablar con ella de todo con total honestidad. Eso me había ayudado en todos los sentidos hasta el punto de follar antes que ningún chico. A muy corta edad, cuando empecé a desarrollarme, gracias a mi madre ya sabía mucho de las mujeres y lo mejor era que aprendía también como tratarlas. Sabía lo que era masturbarse y lo que era discreción. Creo que a todos los chicos nos deberían hablar así de claro porque facilita mucho las cosas. Había una chica, que era un monumento, con la que llevaba cerca de dos años. Formábamos una pareja ideal ya que ambos éramos guapos, simpáticos y buenos estudiantes. Sólo había un problema que después entenderéis y es que a ambos nos encantaba el sexo. Habíamos probado de todo en cada ocasión que teníamos. Todo marchaba bien hasta que un día le conté una experiencia reciente que un intimo amigo había tenido sobre intercambios de pareja. En Madrid, ciudad donde vivimos, había varios sitios de intercambios y mi amigo había visitado uno con su novia. Después de comentarme con todo detalle como había transcurrido su aventura, tal cual se la empecé a contar a mi novia. Al poco de estar hablándole mi polla estaba ya totalmente erecta y ella también se estaba calentando. Fue así como me lo dijo… Menuda calentura estoy pillando. Le dije que yo estaba igual y sin poder aguantarnos ella empezó a comerme la polla como no lo había hecho nunca antes. Empezó a metérsela cada vez más adentro hasta el punto de que le empezaban a dar arcadas. Cada vez la mantenía más adentro y más tiempo. Las lágrimas le corrían por la cara como seguro que también, conociéndola como la conozco, más abajo le corría otra cosa por las piernas. Estábamos en mi casa y teníamos poco tiempo dado que mi madre llegaría en breve del trabajo. Así se lo dije pero un poco para nada porque con el calentón que teníamos nos íbamos a arriesgar. Ya que iba tan fuerte la cogí del pelo, la levante, y manteniéndola de pie de espaldas a mi tumbé su pecho sobre la mesa del comedor. Le levanté la falda, le abrí sus piernas, y echándole a un lado sus diminutas bragas empecé a follar tan fuerte como podía. Ella buscó una de mis manos y la volvió a llevar a su pelo. No había más que decir. La agarré del pelo y la sala se llenó de sus gemidos y los míos. En menos de un minuto su corrida fue una pasada y seguida a la suya llegó la mía llenándole todo el coño de leche. Nos recompusimos un poco, entramos al baño y abrimos ventanas para ventilar un poco. Apenas habíamos abierto cuando llegó mi madre. La saludamos un poco rojos aún e inmediatamente nos fuimos. 
 En los días sucesivos estábamos tan calientes que en cuanto teníamos ocasión follábamos sin parar. Una de las veces, tras acabar empezamos a hablar de lo caliente que estábamos debido a lo que le conté sobre intercambios. La conversación acabó en la propuesta de ir a uno de esos locales para verlos y así continuar disfrutando del estado en el que estábamos y añadir más morbo aún a nuestra relación. No había nada más que decir. Con la supuesta idea de no hacer nada y convencidos de lo que nos queríamos al siguiente sábado no quedamos con nuestro grupo de amigos y los dos solos visitamos uno de los locales. Una vez allí pedimos un par de copas y mirábamos para todos los sitios con mucha curiosidad viendo el ambiente y la gente mientras íbamos comentando. La verdad es que había de todo, mujeres solas, parejas de todo tipo, hombres solos y grupos.Así estábamos cuando una mujer que estaba muy cerca nuestra y que seguro nos había estado escuchando nos dijo:
  -Se nota desde fuera del local que es vuestra primera vez aquí.
  -¿Tan descarados somos? -le dije yo.
 Ella se rió y se presento.
  -Me llamo Laura
  -Yo soy Daniel y mi novia es Silvia.
 Laura era mayor que nosotros. Yo le eché unos 28 o 29 años. En seguida ella llamó a su pareja y también nos la presentó.
  -El es Miguel.
  -Encantados de conocerte Miguel.
 La impresión que Silvia y yo nos llevamos de la pareja fue muy buena ya que Laura era un bombón de mujer, más mayor que nosotros pero estaba buenísima y Miguel tengo que reconocer que también era un tío guapo y seguro que a mi novia así se lo parecía. Laura no se cortó un pelo y entró un poco directa con las preguntas…
  -¿Habéis hecho intercambio de pareja alguna vez?
  -La verdad es que no. Tenemos un amigo que ha estado aquí y ha tenido su primera experiencia. A nosotros nos ha picado un poco la curiosidad y hemos venido a ver el ambiente pero sin la idea de hacer nada.
  -¿Lleváis mucho como pareja?
  -Llevamos dos años. -respondió Silvia.
  -Nosotros estamos casados y tenemos un niño, llevamos juntos 12 años en total. -nos comentó Miguel.
 Yo casi que prefería que hablara Miguel porque a Laura me costaba trabajo mirarla a la cara con el escote que llevaba. Daban ganas de zambullirse en el y me estaba poniendo hasta nervioso. El escote de Laura volvió a tomar la palabra…
  -Bueno, dado que es la primera vez que estáis aquí nosotros vamos a pedirnos una copa y si queréis seguir la conversación estaremos en aquella esquina de allí. Por nuestra parte si nos acompañáis encantados.
  -Perfecto Laura, gracias.
 Cuando se retiraron le dije a Silvia lo poquito que habíamos tardado en ligar. Ella se rió un poco nerviosa y me dijo que había que reconocer que ambos estaban muy bien y  el escote de ella también. A este comentario le siguió una sonrisa pícara. Para que negarlo, le dije, la verdad es que está buenísima. Silvia alargó su mano a mi paquete y comprobó que estaba con una erección considerable. Yo le pregunté por su estado ya que me daba fatiga de meterle mano allí mismo y me dijo que también se había calentado. Ahora la cuestión era si ir donde estaba esta pareja o no.
 -¿Tú me quieres? Me preguntó Silvia.
 -¡Muchísimo! ¿A qué viene eso?
 -Yo también te quiero a ti y mucho.
 -Me encanta oírlo pero.. ¿a que viene eso?
 -Viene a que realmente estoy muy muy caliente pero temo que si vamos allí y pasa algo nos pueda perjudicar como pareja.
 -A ver, yo tengo las cosas muy claras cariño. -le dije a Silvia. -Es cierto que a Laura me la follaría encantado pero de ahí a que me enamore de ella como lo estoy de ti…
 Sinceramente así lo pensaba. Estaba convencido que un acto así podría aportarnos mucho como pareja para follar más y mejor. En ningún momento pensé que pudiera perjudicarnos.
 -Pues si es así por mi nos acercamos a esta pareja y a ver que pasa.
 Dicho y hecho. Ambos cogimos nuestra copa y fuimos a sentarnos con esta pareja. Según nos vieron llegar se les dibujó una sonrisa y poco porno en la cara.
 -Nos alegra que os hayáis animado. -dijo Laura.
 -La verdad es que estamos un poco nerviosos. -le respondió Silvia. 
 -Eso es normal, es vuestra primera vez y además sois tan jóvenes… 
 El tiempo que nos duró la copa mantuvimos una conversación de lo más animada e interesante. Dicha conversación se fue desviando al tema sexo. Hablamos de que es lo que nos gustaba, de lo que habíamos probado y como lo habíamos hecho… Se desvió más aún pero ya en un notable calentón que podía jurar teníamos los cuatro. Cuando ya estaba la copa prácticamente terminada les pregunté si les apetecía otra y rápidamente nos dijeron que si pero no en ese lugar…
 -Vivimos muy cerca de aquí, es un paseo a pie. -comentó Laura.
 Silvia y yo nos miramos no por más de un segundo para terminar diciendo un si rotundo. Llegamos a casa de la pareja y nos comentaron que estuviésemos tranquilos ya que el niño estaba con su tía. Tenían un precioso ático muy acogedor y con maravillosas vistas. Rápidamente nos dijeron que nos pusiéramos cómodos y nos preguntaron que queríamos tomar. En menos de 5 minutos teníamos delante una copa hasta arriba y estábamos sentados con un poco de blues sonando de fondo. Hablando de nuestros estudios y de sus trabajos, Laura concluyó cambiando de tema radicalmente…
 -A ver chicos… creo que, dado que es vuestra primera vez, deberíamos hacer una prueba para ver si realmente estáis preparados para esto y si realmente os apetece.
 -¿Una prueba? -preguntó Silvia.
 -Si, una prueba. ¿Nos dejáis hacerla y a ver qué tal?
 Silvia y yo nos miramos con sonrisa nerviosa y afirmamos. Laura se vino para mi, se sentó entre Silvia y yo y sin más palabras me besó fugazmente y se retiró dos segundos para volver a retomar pero esta vez ya por más tiempo y con lengua. Estuvimos así un minuto aproximadamente hasta separarnos. Ambos miramos a Miguel y Silvia. Con mirar a Silvia supe que todo iba bien porque tenía una mano puesta sobre la pierna de Miguel que estaba a su lado y se mordía el labio inferior. Entonces Miguel besó a Silvia de la misma manera mientras Laura y yo observábamos. Ellos no se retiraron como habíamos hecho nosotros y siguieron comiéndose la boca mientras sus manos empezaban a moverse sobre el cuerpo del otro. Miré a Laura, me sonrió dulcemente, le miré el escote descaradamente y ella con sus manos lo puso más amplio aún estirando la prenda. Me lancé a comerle la boca al tiempo que mis manos iban para su escote. Ella se sentó encima de mi sacándose el vestido por la cabeza dejándome verla en sujetador, tenga y medias hasta medio muslo. Con mis manos le bajé las tiras del sujetador. No quería quitárselo del todo aún. Asomaron sus pezones los cuales empecé a chupar. Ella al mismo tiempo me desabrochaba la camisa para quitármela y tirarla al suelo y seguir con los pantalones. Me separó de sus tetas para besarme y empezar a bajar por mi cuello y mi pecho al mismo tiempo que me dejaba a la vista a Silvia y a Miguel. Si ya tenía la polla a mil aún peor se me puso cuando vi la escena de Miguel recostado en el sofá y Silvia sin la camiseta que llevaba y de rodillas en el suelo comiéndole la polla. Le faltaba boca y garganta para meterse aquello que era muy parecida a la mía en cuanto a dimensiones. La misma imagen de Silvia en mi casa con lágrimas y arcadas la volvía a ver ahora pero con Miguel que no dejaba de mirarla alucinando. De mi estado me sacó inmediatamente Laura cuando noté que mi polla era cubierta por algo caliente y húmedo como era su boca. Empezó a comerme la polla mientras me miraba directamente a los ojos en todo momento. Su lengua jugaba a todo lo largo para al momento metérsela en la boca todo lo que podía y volver a sacarla para seguir el juego. En esas estaba cuando Miguel se incorporó y tras quitarle los pantalones y las bragas a Silvia, la dirigió para que tomara la misma postura suya. Ahora era Miguel quien hincó las rodillas en el suelo y tras levantar las piernas de Silvia empezó a comerle todo el coño como mejor sabía. Silvia empezó a gemir inmediatamente mientras iba alternando su mirada de Miguel a nosotros. Yo estaba ya dispuesto a follarme a Laura, que estaba muy entretenida masturbándose con una mano mientras que con la otra se ayudaba en su comida de polla, pero no me dio lugar porque Silvia interrumpió entre gemidos…
 -Laura déjame que le coma la polla un poco mientras Miguel sigue. ¡Me voy a correr como una loca!
 -Está bien. Pero después harás lo que yo te diga ¿ok?
 -¡Todo lo que me digas pero déjamelo ya por favor!
 Inmediatamente y tras retirarse Laura me fui para Silvia y apoyándome de rodillas en el sofá le metí la polla en la boca. Como estábamos haciendo las últimas veces, la agarré del pelo y empecé a follarme su boca de manera muy bestia. Para mi sorpresa, Laura se fue por el otro lado y con su manos agarró los pezones de Silvia y dirigió su boca para chuparlos a la vez que apretaba las tetas. En un descanso que le di a Silvia para que no vomitará y tomara aire giró su cabeza y al ver a Laura por su expresión supe que estaba a punto de correrse como nunca lo había hecho. Le volví a meter la polla en la boca y apenas me dio tiempo porque sus piernas y todo su cuerpo empezó a convulsionar y a gritar como una posesa. Menuda corrida estaba teniendo… La dejamos que se recuperara un poco y Laura se vino en busca. Me sentó en el sofá y ella encima mío y mirando hacia mi empezó a meterse mi polla en su coño que estaba muy pero que muy mojado. Nada mas metérsela inició un rápido movimiento que al momento acabó en una pedazo de corrida que me empapó todos los huevos. Se quedó quieta unos segundo y para mi sorpresa llamó a Miguel y le dijo que se la metiera por atrás. Eso me supero. No podía creer que fuera a seguir follándome a Laura mientras Miguel le daba por detrás. Abrí más mis piernas para dejarle sitio a Miguel y me desplacé un poco al borde del sofá. Con la rapidez que le entró la segunda polla entendí que no era la primera ni la segunda que se metía y me sorprendió el grado de dilatación que debía tener porque sus gemidos se incrementaron nada mas entrar. No hubo ni una mueca de dolor. Según se movía podía notar a través del coño de Laura como me presionaba la polla de Miguel. Miré para Silvia y la vi sudando y mordiéndose el labio otra vez. En ese momento Laura le dijo…
 -Silvia quiero que te pongas de pié en el sofá entre Daniel y yo mirando para Daniel.
 Silvia no dudó un segundo y rápidamente tomó la postura mientras no paraba de tocarse las tetas.
 -Daniel cómele el coño a Silvia mientras la coges del culo y se lo abres todo lo que puedas.
 Muy obediente empecé a comerme ese coño tan familiar. No habían pasado ni dos minutos cuando empecé a sentir otra vez las convulsiones de Silvia y empezó a caerme parte de la corrida en la boca y la otra parte en mi pecho. Silvia no podía mantenerse prácticamente de pie. Laura la echó para adelante y desde atrás empezó a comerle todo lo que alcanzaba que imagino sería parte del culo y parte del coño que no paraba de destilar. A los pocos segundos empezó Laura con unos chillidos que sin ser mi casa me hacían temer por los vecinos. Las contracciones de Laura me presionaron más aún la polla de lo que ya lo hacía la polla de Miguel y fue el detonante… Por la postura avisé como pude a Laura…
  -Laura me voy a correr…
  -No te preocupes, hazlo dentro. -me dijo Laura. -Con un poco de suerte Miguel también. ¿Cómo vas cariño?
  -Yo llevo un rato aguantando y estoy a punto.
 Seguidamente el coño y el culo de Laura junto con los gemidos de Miguel y mios empezaron a llenarse de leche como dudo que nunca se lo hubiesen llenado. Según nos habíamos corrido empezamos a recuperar el aliento y a desacoplarnos del enredo que habíamos formado. Terminamos los cuatro sentados en el sofá y bebiendo un trago de lo poco que quedaba de la copa porque prácticamente era todo hielo.
 Continuará…
 Nota: Es mi primer relato. Nunca antes había escrito. Pido comentarios al mismo tiempo que disculpas de errores que seguro he cometido. Sea como sea espero que les haya gustado. Saludos.

Por: edvox 
Comentarios a: morelectrica@hotmail.com

martes, 19 de diciembre de 2017

Paola quedó feliz con el masaje que le dio Gil.

A la mañana siguiente del estreno de Paola las señoras estaban preparando el desayuno, mi compadre y yo nos acercamos a la cocina a saludarlas para ver la cara de Paola que trataba de ponerse muy seria, solo las saludamos con un rápido beso en la mejilla. Cerraba los ojos y recordaba cómo me cogí a Paola pasaban las imágenes de como se la estaba cogiendo Gilberto, recordé como la miraba de cerca mi compadre cuando Toño se la estaba picando. En resumen. ¡Todos nos la cogimos!!... Quien la viera tan seria cocinando. Saqué unas cervezas del refrigerador pues la resaca estaba con todo, Paola prefirió un café negro cargado, mi compadrito se veía de muy buen humor le pregunto a su esposa; ¿te gustó el masaje Hindú que te dio Gilberto?... Paola le respondió con mucho aplomo. Sí me gustó mucho es el mejor masaje que me han dado... Mi esposa le entró al quite; parece que al que le gustó más fue a ti pues se nota que lo disfrutaste mucho cuando te acercaste a Gilberto y te pajeo la verga mientras tenía bien ensartada a tu esposa. Jajaja. Mi compadre reía apenado y Gaby lo remató; si quieres le decimos a Gil que te dé un masaje a ti, pues él no tiene tapujos. Jajaja. No muchas gracias así estoy bien, si ustedes no pueden no repartan. Jejeje. Desayunamos con unas miraditas cruzadas con algunas sonrisas al comentar algo picante. Se despidieron y se fueron a su casa.
Mi compadre me llamó el martes para comentarme; hablé con Paola de todo lo ocurrido y está feliz,  mi esposa está muy cambiada ahora todos los días cogemos como cuando éramos recién casados Paco estaba fascinado, nos invitaban a cenar para el día siguiente solo algo informal. Al día siguiente nos presentamos en su casa les llevamos un Pay de queso y una botella de cava. Paola está bellísima no sé qué les pasa a las damas cogelonas que irradian sensualidad. (O será mi mente cochina). Paola nos saludó con una sonrisa y me besó los labios, a Gaby le dio un fuerte abrazo y le beso las mejillas, mientras yo le daba a mi compadre un abrazo con un agarrón de nalgas que respingó. Servimos varios tragos y cenamos muy sabroso, empezó la sobremesa y Paola le preguntó a Gaby ¿Aparecieron mis Pantys?... Pues las perdí en tu casa la última vez. Jajaja. Gaby le respondió: El sospechoso es Toño pues a mí se me han desaparecido varias... Jejeje. Platicamos algunas anécdotas de la noche del sábado, más algunas preguntas que le hacía Pao a mi esposa a cerca de coger con varios tipos. Dice que estaba tan aturdida y caliente que no supo ni con quien cogió. Con todos le recalcó Paco.
Paco empezó a hablar como comentarista de deportes para dar el marcador final de esa noche. Paola se cogió cuatro cabrones, Gaby solo cogió dos cabrones, Susy se echó dos cabrones. Paola fue la ganadora del torneo. Jajaja. Gaby le reportaba igual: Paco se cogió dos coños y uno tiro se le fue al aire cerca del área chica. Jajaja. Total que los ganadores son Paola y Paco. Jajaja. La plática nos relajó y prendió a mi compadre empezó a decirle a mi esposa que si le podía tirar un penal pues con ella no hubo “partido” pues si Paola me ayuda con mi marido, Paola me sorprendió pues exclamó; con todo gusto comadrita yo me encargo de que me meta un gol. Jejeje.
Nos fuimos los cuatro a la recámara, mi compadre feliz caminaba en medio de las dos acariciándoles las nalgas al mismo tiempo. Paco puso una película porno en la TV. en la que dos mujeres le ponen una cogida tremenda a un tipo, mientras la veíamos estábamos desnudando a las damas. Ellas me recostaron en la cama y me bajaron los bóxeres se hincaron una a cada lado empezaron ¡dándome una mamada de campeonato!! A dos bocas se rozaban las lenguas como lo veían en la pantalla. Mientras mi compadre les acariciaba las nalgas y les alternaba unas mamadas en sus culos, luego le metía el pito a mi mujer, yo jale a Paola para hacer un 69 con ella y así podían seguir dándome la súper mamada. Le abría sus nalguitas respingonas de Pao y le corría la lengua de su culito a su coño que estaba bastante jugoso, me fui a mamarle su culito para  tratar de meterle la falange de mi dedo pero cada vez que iba entrando se movía para sacarlo.
Paola se giró para cabalgarme pero sus nalgas quedaron en la boca de mi mujer que de inmediato le mamaba el coño con desesperación. Pao sorprendida la volteaba a ver con ojos de plato se acomodaba mejor para que le siguiera mamando, Gaby tenía un orgasmo muy fuerte. Paola cuando ya estaba a punto del orgasmo se subió encima de mí, ¡mi esposa le centraba mi verga en su coñito! nos acariciaba con su mano el sexo de los dos. ¡Uff que rico se movía Pao mientras se venía con fuerza! Paco estaba en las nubes estrujando con fuerza las nalgas de mi esposa mientras le hacía un rápido mete saca, viendo con ojos de plato como le metía la verga a su mujercita, que se daba unos sentones tremendos mientras le estrujaba sus chichitas, mi esposa gritaba: ¡me voy a veniiiirr!! ¡métela toda!! ¡Hhaagghh que rico nos estamos viniendo!! ¡Tú lechita está muy caliente me quema rico!! ¡Uff que rico pero quiero más!!  Le pedía mi esposa.
Eso contagió a Paola que empezó con unas punzadas tremendas en su coñito se dejó caer en mi verga  se quedó quieta, grito con todo; ¡me estoy viniendo mucho!! ¡Ayy compadre que rico me estás cogiendo!! Le empezaron unas convulsiones en sus nalgas que las movía violentamente a cada lado con mi verga totalmente encajada, me empecé a venir muy dentro de ella cada vez que le soltaba un chorro de leche se le sacudían las nalgas, sus músculos vaginales me ordeñaban hasta la última gota. Nos quedamos descansando los cuatro en la cama, mi compadre estaba recostado entre Paola y Gaby le metía mano a la panocha de su esposa le salían los dedos llenos de mí esperma y se los embarraba en los pechos de su esposa mientras la besaba con lujuria. Un rato después mi compadre fue por la botella de cava mientras las damas fueron al baño.
Yo seguía recostado viendo la película porno que en ese momento empezaba una escena de dos tipos con una mujer que está buenísima. Cuando salieron del baño se quedaron hipnotizadas viendo la escena los tipos tenían unas vergas como la de Gilberto, se las mamaba con todo la chica que intentaba meterse las dos puntas a su boca pero no le entraban. Comentaban entre ellas ¿tú ya lo hiciste así?... Gaby le respondía yo he hecho de todo, es muy rico. Apuraron sus copas y nos pusimos mi compadre y yo a cada lado de Paola para que nos mamara la verga al mismo tiempo, ella tomó una en cada mano y nos corría la lengua como si fuera un helado luego me empezó a dar una mamada profunda muy fuerte hasta su garganta la sacaba y me pajeaba mientras le daba un buen chupete a la de su marido, las ponía en la entrada de su boca y nos corría su lengua entre los dos glandes nos restregaba una verga con otra.
Luego me empezó a cabalgar lentamente mientras se la mamaba a su esposo, Gaby le acariciaba las chichis retorciendo con placer sus pezones mientras le daba uno que otro chupete a la pija de mi compadrito, Paola tenía un orgasmo tremendo muy parecido a los de mi señora pues también se le convulsionan las nalgas. En la televisión ya estaban en una doble penetración, Gaby animaba a Paola mira que te la hagan igual es muy rico yo te ayudo amiga, mi mujer tomaba una botella de aceite para Bebe y se lo aplicaba a Paola, le hacía círculos con sus dedos bañados de aceite y poco a poco le metía un dedo mientras mi mujer le decía; ponte suavecita no muerdas solo disfruta como entra y sale. Uff... yo sentía como entraba el dedo de mi esposa en el culito de Paola y casi me corro del morbo.
Luego eran dos dedos, mi compadrito se empezó a preparar bañando su verga con aceite y se fue acercando al culito de su mujer, mi esposa fue retirando sus dedos respingando las nalgas de Pao le daba instrucciones de la postura que debía tomar, mi compadre le empezó a empujar la pija para adentro, Paola grita; !Me duele para!! Mejor sácalo... mi esposa le exclamaba ¡no lo saques espera un poco! El dolor se te va a pasar espera... Paco le hacía más presión y ¡se le fue para adentro!!... Los tres estábamos quietos, lentamente se lo fui metiendo todo, Paola empezó a jadear con mucha fuerza y mi compadre se empezó a mover lentamente nos fuimos alternando en el mete y saca, Paola estaba casi desmayada tenía unas punzadas muy fuertes en su coño y culo tenía un orgasmo muy largo que la hacía agitarse de lado a lado temblaba como si tuviera frío.
En eso mi compadre se la saca y grita ¡en la madre!! Sale corriendo al baño, mi mujer veía sorprendida el culo de su amiga pues le estaba sangrando, Paola se desprendió de mí y se fue al baño, yo estaba muy caliente y Gaby también, así que tomó el lugar de Paola me empezó a coger con todo, le estrujaba las tetas mientras movía sus magníficas nalgas de lado a lado, en eso salieron del baño los dos y les preguntamos cómo está Pao, muy bien no fue nada, ya se le paró la sangre debe de haber sido una venita rota.
Mi esposa se estaba luciendo con la cogida que me estaba dando, Paola la veía con ojos de lujuria y le comentó a su esposo mira que rico cogen parecen actores porno. Paco tomaba la botella de aceite y se la aplicaba abundantemente en la verga y se colocó por atrás de mi esposa y nos dijo; ¿me invitan?... de inmediato se la empujaba por el culo a mi mujer que lo recibió con un movimiento de nalgas exquisito. Cuando Gaby se comporta como puta profesional dando clases de putería a Paola me da mucho morbo, de inmediato me pone a punto de corredme, más los tallones de verga que me daba Paco a través de la delgada membrana que nos separa estaba haciendo esfuerzos por aguantar.
Pao se asomaba por todos lados para ver de cerca cómo nos estamos cogiendo a mi esposa. Sin decir más Pao se empieza a masturbar su clítoris mientras nos veía con lujuria, acariciaba a mi esposa desde las nalgas hasta su cabeza, cuando mi esposa voltea hacia ella Paola le planta un besote de lengüita, Gaby tenía el orgasmo del siglo pues le brotaban muchos líquidos de su panochita intentaba jadear con todo pero los labios de Paola no se despegaban de su boca. Para mí fue demasiado y le soltaba unos chorros de leche caliente veía como se estremecía, cuando terminaba sentí como mi compadre le inyectaba chorros de semen en su culito, Paco se la sacó y mi mujer se dejó caer a un lado de mí, Paola estaba frenética pues se recostó junto a mi esposa para seguirla besando con todo mientras le embarraba su panocha en un muslo de Gaby. Me levanté y fui al baño me estaba orinando mi compadre estaba terminando de mear cuando le pregunto ¿Qué le pasó a tu mujer?... Anda tan caliente que se va a coger a Gaby. Jajaja.
Pues te juro que soy el primer sorprendido, Paola ha estado muy caliente toda la semana, hoy con la película porno notaste en que forma veía cuando las chicas se besaban sus panochas como que eso la prendió mucho, pues vamos a salir lentamente sin hacer ruido para ver que están haciendo. Nos quedamos con los ojos cuadrados cuando vimos que Paola estaba sobre mi esposa con las piernas abiertas restregaba su panocha en el coño de Gaby pellizcando con todo los pezones de mi mujer, para luego besarse con una lujuria extrema pues trenzaban sus lenguas, Paola le mordía los labios y le acariciaba las mejillas para que los labios de mi esposa no se le escaparan. Nos servimos otra copa mientras seguíamos absortos viendo cómo se besaban, abajo de las nalgas de mi esposa había un charco de leche de los tres pues Gaby cuando está muy caliente se viene muy fuerte. 
Paco les empezó a decir que las queríamos ver en un 69, Paola le pregunto a mi esposa que si le gustaba, ella solo asintió con la cabeza y Pao se fue de inmediato a mamar con todo el clítoris de mi mujer que salía bañado de mi leche mientras le acomodaba sus nalguitas en la boca, la lengua de Gaby corría por toda la rajita de Pao que en cuanto sintió que la lengua de Gaby entraba en su coño tuvo un orgasmo muy fuerte jadeaba con todo mientras sus nalgas se le convulsionaban, mi esposa con una gran maestría le mordía el clítoris con sus labios eso hacía que las nalgas de Pao se le movieran de lado a lado con unos gritos tremendos ¡Haahhggyy me estas volviendo loca!!! ¡Ayy que me estás haciendo no paro de veniiirme!! La pepa de Paola entraba y salía de la boca de mi esposa como si fuera un pene. Me quedé sorprendido con el tamaño que le salía de su rajita. Paola le mordía la panocha a mi esposa mientras le metía dos dedos, le mamaba intensamente el culo y el coño salía leche de mi compadre y mía, mi mujer se revolcaba en la cama no sé si de dolor o de placer pero gritaba con todo.  
Lentamente sus respiraciones fueron normalizándose se giró Paola y quedó recostada junta a mi esposa que le acariciaba su espalda mientras Pao la besaba tiernamente en la boca, mi compadre y yo intercambiamos miradas con cara de sorprendidos, busque mi ropa y me vestí mi compadre solo se puso su bóxer y nos fuimos al comedor para servirnos una cuba, como media hora después aparecieron mi esposa y Pao vestidas, terminamos la copa y nos fuimos pues era muy tarde para ser miércoles nos despedimos. En el camino le pregunte a mi esposa ¿Qué te parece Paola?... Creo que le gusta estar más contigo que con los hombres. Jejeje. Gaby me respondió muy seria: Lo que tiene Paola es que fue abusada sexualmente por las monjas del colegio donde estudió, cuando era una niña fue violada y amenazada que sí decía algo Dios la podía castigar,  por eso está tan afectada eso explica su forma de ser.
Al día siguiente en la oficina Toño me dijo mira que cara traes vienes muy bien cogido ¿Verdad?... te invito a comer. Le platiqué que fuimos a visitar a los compadres y que nos la pasamos cogiendo, le platique con lujo de detalles todo lo ocurrido y me respondió; esa Paola no es una belleza como tu esposa pero que rico coge la flaca, vamos a hacer una cena el sábado en mi casa pásame el teléfono de tus compadres para invitarlos. Le di el teléfono le pedí; invitas a Gil para que le de otra repasada... Jejeje. Claro que sí, tres mujeres para nosotros tres nos acaban muy rápido, como son de calientes yo creo que aguantan a Gil y otros dos cabrones más. Jajaja.

 Long Horn

martes, 12 de diciembre de 2017

Pacto de Honor

¡Por fin 5 de julio! Llevaba desde fin de exámenes de la universidad esperando este día, ya que marca el inicio del campamento de verano en la italiana isla de Cerdeña. 16 días por delante de ruta visitando parte de la isla, disfrutando del sol y las playas. Somos un grupo de 12 contando a los dos monitores que nos acompañan, y que apenas tienen 3 años más que los mayores del grupo. A parte de ellos dos, somos 7 chicos y 3 chicas, todos mayores de edad y con ganas de disfrutar al máximo estos días de desconexión y juerga. Porque nunca falta la fiesta y el alcohol en nuestros campamentos, y más teniendo en cuenta que a los monitores les encanta también.
Si tuviese que ponerle una pega, sin embargo, sería el pacto de honor que tenemos los tíos: durante el campamento está prohibido pajearse. Nadie sabe muy bien cuándo empezó esta norma no escrita, pero todos la conocemos desde pequeños y la cumplimos. Una vez se descubrió que un chico la había quebrantado y fue bastante abucheado por ello, así que nadie tiene ganas de pasar por lo mismo. El problema es que tantos días a palo seco acaba siendo duro, y los últimos días vamos siempre todos calientes como animales, comentando en como será el pajote que nos haremos nada más llegar.
-Uff voy cachondo perdido tío –me suelta de golpe Marc.
-¡Pero si sólo llevamos cinco días! Te quedan 11 por delante aun –le contesto yo divertido. Estamos los dos tumbados bocabajo en las toallas tomando el sol y observando a la gente. Las chicas han ido con Manu y Miguel a por refrescos y el resto está con los monitores en el agua jugando, mientras nosotros descansamos un poco y vigilamos las cosas.
-Ya tío, pero estoy viendo a la morena aquella del bikini rojo y me recuerda lo mucho que hace que no mojo, y de imaginarme todo lo que le haría mira como he acabado –según lo dice se gira de costado hacia mí, y puedo ver como en su bañador (un pantaloncito corto verde lima) se bambolea una polla que obviamente no está en su estado natural-. Ojalá viniese y me la chupase.
-¿Por qué no vas y se la ofreces? Tal vez acepte y todo –le respondo cada vez mas divertido.
-Si hombre, y que el buenorro aquél que está con ella me parta la cara, que seguro que es su novio y está to’ fuerte.
Marc es sin duda el más espontaneo y carismático del grupo, siempre dice las cosas tal cual las piensa pero sin malicia ninguna, y no le da vergüenza ninguna hacer comentarios de ese tipo sobre chicos, aunque todos sabemos que le gusta más un coño que a un tonto un lápiz, hablando malamente.
Esta noche dormimos a cubierto, hemos conseguido que unos scouts nos dejen hacer noche en su local, así que tenemos techo y lavabo. Nos hemos distribuido en varias salas, porque hay muchas pero casi todas pequeñas, la grande la hemos usado de comedor y está llena de botellas de cerveza y ron y es intransitable; mañana tocará limpiar bastante. Yo estoy en la misma sala que Marc, Juan y Dani, y llevo ya un buen rato dando vueltas y sin poder dormir. El empalme no ayuda, y la ligera borrachez tampoco. Antes de acostarnos hemos salido los 4 a la terraza, Dani y Juan a fumar y Marc y yo simplemente a charlar un rato con ellos, y ha vuelto a salir el tema de la morena del bikini rojo. Marc ha hecho alarde de una increíble imaginación y dote para los relatos eróticos explicando con todo lujo de detalles como la sobaría, lamería, mordería y penetraría por todos los lugares posibles, y mientras lo hacía se sobaba alegremente el paquete por encima del pantalón, mostrando sin pudor que tenía una erección. Acompañaba el relato con movimientos de cadera recreando el ficticio mete-saca y caricias a su propio cuerpo, y pronto los 4 estábamos duros y magreándonos cada cual nuestro paquete. El colofón vino mientras explicaba como le follaría la boca a la chica.
-Primero le estamparía la cara contra mi paquete, me pone cacho que me la dejen empapada por encima de la tela –decía mientras con ambas manos se delimitaba el contorno de la polla, que pese a no ser muy grande se notaba ya dura del todo-. Luego me la sacaría y le daría unos buenos azotes en la cara con ella –y no había acabado la frase que ya tenía el rabo fuera y lo zarandeaba en el aire dando golpes de cadera, dando latigazos como si la chica en cuestión estuviese de rodillas frente a él. Su polla, que saltó como un resorte en cuanto quedó libre, era morena y de unos 15 centímetros, circuncidada y recta, y su oscuro glande brillaba bajo la luz que entraba por la puerta de la terraza.
-¿Tío que haces? Guarda eso anda, que me cortas todo el rollo de la historia –le dijo Dani dándole un manotazo en la cabeza del rabo que hizo a Marc encogerse y al resto descojonarnos de risa. Dani era un chico relativamente serio de normal, pero en cuanto bebía perdía toda la vergüenza.
-¿Te gusta mi rabo eh? –le dijo entonces Marc con voz socarrona, avanzando hacia él bamboleándolo de lado a lado-. No huyas, que ya verás que gustito te da.
Y es que Dani retrocedía, pero no contaba conmigo, que me coloqué detrás de él, y pasando mis brazos por debajo de los suyos y por detrás de su cabeza, le inmovilicé con los brazos en alto. Marc aprovechó para lanzarse contra él todavía con el rabo fuera. Me agarró de ambas nalgas y entre ambos hicimos un sándwich en el cual Dani tenía mi dura polla contra sus nalgas y la de Marc, desnuda, restregándose contra su estómago. Él maldecía y nos insultaba intentando zafarse, mientras Juan reía pero no perdía detalle de lo que hacíamos.
-Cabrones, esta me la pagareis –nos amenazó cuando le dejamos libre-. ¡Eres un cerdo Marc, me has manchado la camiseta! Ya verás ya… –y era cierto, una mancha de precum había quedado en la camiseta roja de Dani, que ahora se iba hacía la habitación cabreado. Marc se guardó la polla y los tres entramos también para irnos ya a dormir.
Pero aquí estoy yo, con la polla tiesa y húmeda sin poder dormir, y el pensar en lo que ha pasado no me ayuda. Mejor me voy a echar agua fría a la cara a ver si se me baja un poco la calentura. Me estoy secando cuando alguien me habla desde detrás.
-Veo que tu tampoco puedes dormir por la calentura. Venía a hacer lo mismo que tú.
Juan está en la puerta del lavabo, con una camiseta de tirantes que deja ver sus musculosos brazos y sólo un bóxer blanco de cintura para abajo. Juan es el más fuerte del grupo, un chico grande en todos los aspectos, incluido el que ahora se marca en la tela de color blanco. Se puede intuir perfectamente el contorno de la herramienta que calza mi colega, y que lleva colocada hacia su izquierda. Me saca por lo menos 10 centímetros de altura y al entrar al cuarto de baño el espacio se reduce drásticamente pero no puedo salir puesto que él está en medio. Observo como se echa agua en la cara, la cual cae mojándole la camiseta. Juan maldice al tiempo que se quita la camiseta, dejando al aire un torso moreno bien definido por las horas de gimnasio, con el pelo del pecho y los abdominales recortados casi a ras. Al levantar los brazos para acabar de sacarse la camiseta un ligero olor a sudor llena el pequeño espacio en el que nos encontramos, y sin saber por qué mi polla da un bote que no pasa desapercibido, ya que sólo llevo un pantalón de deporte corto en el cual la tienda de campaña es imposible de disimular.
Juan me mira el paquete con descaro, y se acerca reduciendo la distancia entre ambos a un mero palmo, con lo que puedo oler el ron en su aliento cuando me habla en voz baja y grave.
-Es una mierda esto del pacto de honor, ¿no crees? Estás caliente a más no poder y no te puedes ni desahogar –dice mientras se soba lentamente el paquete, pasándose la mano desde la punta hasta la base de la polla, y masajeando sus huevos. Yo no pierdo detalle, en silencio-. La única opción es conseguir ligarse a alguien. Aunque… también está la opción de que te hagan un favor.
Levanto la vista de golpe y me encuentro su mirada inquisitiva. Mi boca está seca, noto que respiro más rápido de lo normal, y quiero decir que no pero otra vez mi polla hace lo que quiere y da un bote en el pantalón como aprobación. O eso parece entender Juan, que alarga su manaza y me agarra el paquete por encima del pantalón, apretando y masturbando suavemente mi rabo. En ningún momento me planteo pararle, en parte porque mi mente se ha puesto en blanco, en parte porque me muero de ganas de descargar, así que le dejo hacer incluso cuando agarra mi mano y la lleva a su paquete, que parece estar palpitando ansioso. “De perdidos al río” me digo a mi mismo, y me acerco más a él quedando nuestros cuerpos a escasos centímetros. Le bajo el bóxer, comprobando la dureza de sus nalgas en el proceso, y al agacharme su polla queda cerca de mi cara, por lo que puedo notar perfectamente ese olor tan característico después de casi todo un día de reclusión. Decido quitarme también mi pantalón mientras él acaba de sacar su gallumbo para estar más cómodo, y pronto volvemos a tener cada uno la polla del otro en la mano. Ambas muy similares en forma y color, pero a diferente escala. La suya también está brillante y pringosa de pre, aunque no es como la mía que suelta goterones cada poco que Juan no duda en repartir por toda la longitud de mi rabo, haciéndome gemir en el proceso. Decido entregarme al placer, y sin dejar de pajearle apoyo mi frente en su hombro con los ojos cerrados y con mi mano izquierda me aferro a su culo. Me devuelve a la realidad cuando me susurra al oído un rápido “vamos al sofá” y sin darme tiempo a reaccionar me agarra del culo y me carga sin problemas, de manera que mis piernas rodean sus caderas y mi polla roza contra sus abdominales mientras me lleva hacia la sala de estar, donde hay varios sofás. Pese a que me avergüenza esta posición, no puedo evitar cierto morbo en el hecho de que me pueda manejar a su antojo sin problemas.
Me suelta en el primer sofá que pilla, pero se mantiene entre mis piernas, recostado sobre mi. Puedo notar su dureza contra mis nalgas, resbaladiza por el preseminal, y como se desliza hasta colocarse entre ambas nalgas.
-¡Ni se te ocurra! –le digo, de golpe totalmente tenso.
-Tranquilo, que sólo quiero frotarme, de verdad. Ya verás que se siente bien. Te prometo que no iré más allá.
Le miro con desconfianza, pero ha retomado la paja que me estaba haciendo y la verdad es que los roces de su polla en mi raja se sienten bastante bien así que me dejo caer hacia atrás, cerrando los ojos y rindiéndome al placer. Noto como la polla de Juan puntea levemente mi ano al ritmo al que lentamente me pajea, deslizando su mano desde la base de mi polla hasta la cabeza, descapullada. Me muerdo el labio para evitar gemir cada vez que pasa la mano por la cabeza de mi rabo a la vez que su polla empuja levemente contra mi culo, y Juan pega su frente contra la mía, respirando agitadamente junto a mi boca.
-J-Juan, me falta nada… -le digo entrecortadamente-. Me corro. ¡Me corro!
Noto como el primer trallazo sale disparado pero no como cae, por lo que supongo que lo ha recibido Juan de pleno en su cuerpo. Cuando estoy disparando el segundo mis ojos se abren como platos al notar que Juan ha aprovechado que en el éxtasis del orgasmo he relajado mi esfínter y presiona hasta conseguir meterme la cabeza de su polla. Un quejido de dolor intenta escapar de mi boca pero Juan comienza a morrearme para acallarlo, y yo solo puedo seguir corriéndome mientras noto como Juan bombea rápido y corto su polla en mi culo, sólo la cabeza dentro, pero suficiente para comenzar a gemir en mi boca mientras se corre descontroladamente dentro de mi.
Me parece perder la noción del tiempo, el orgasmo ha sido brutal y larguísimo,  Juan aun se recupera con su frente contra la mía y su polla en mi culo. Espera, ¿su polla en mi culo?
-¿¡Que coño has hecho cabrón?! –le increpo apartándole de un empujón, tomando súbita conciencia de lo que acaba de ocurrir. Juan intenta decir algo pero le vuelvo a empujar, quitándole de mi camino y yendo a rescatar mi pantalón del baño. Necesito dormir y olvidar todo esto.

Por:  Garion de Riva

lunes, 4 de diciembre de 2017

Cuatro pollas para mi boca y culo

Sucedió haca ya unos años en mi ciudad de vez en cuando se organizan grandes orgías de todas tendencias, estas se suelen hacer en algún chalet o casa de pueblo en las afueras del término municipal, supuestamente a esta fiesta que acudí era de bisexuales, estaríamos unas 19 personas y solo cinco mujeres yo había llevado mi arnés de doble polla por si alguna mujer me quería follar cosa que me encanta hacer pegging, bastante bien organizada, no falto bebida, refrescos y hielo, así como “tente en pie” tal como íbamos entrando en una habitación a propósito nos desnudábamos, coincidí ahí con varios tipos y una mujer que acompañaba a un tipo, hubo uno que me llamo poderosamente la atención su descomunal polla “pensé” a este tipo me lo tengo que hacer, la tipa también se fijo y ni corta ni perezosa ahí va mientras le susurra no se que al oído le coge la polla, ahí que se arrodilla y comienza a mamar, ver como le iba creciendo en la boca de esa tipa me puso a mil, pero “pensé” ya te pillaré.

En realidad la orgía se convirtió más de gay, mejor conforme entrabamos en una de las salas ahí estaba ya todo el mundo en bolas mirándonos dejando divagar nuestra mente y ojeando por quién y como empezar, para animarnos nos pusieron “perreo” (reggetón) y ahí eso de mover la chapa me pone, no es por nada se me da bastante bien, yo fui porque en las orgías bisex siempre hay tíos que le va más un culo de tío que otra cosa, no fui con idea de estar con tías, en todo caso me follara una tía, mi arnés de doble polla lleva una polla de 16 cm largo x 4,5 cm grosor y otra de 13 cms largo y 4 cms grosor par la tía de tal forma que cuando ella te folla se mete también “su polla” en el coño y recibe su propio placer, pues no lo use, no había ninguna tía que mereciera la pena proponérselo se veía fueron a pillar pollas ...bueno como yo jajajajaja.

Estando bailando “solo” y moviendo mi chapa se me acerca un tipo por detrás y me pone su paquete ahí imaginar donde, ufffff ya lo note morcillón, así que venga a mover mi culo restregandolo por su paquete y bueno ya sabéis al hacer eso hay de doblarse, así como hacía delante, ahí que se acerca otro tipo y me pone todo el paquete a la altura de mi boca, diablo esto ya empezaba a gustarme, ahí sigo al ritmo de la música moviendo mi chapa que noto como va en aumento “eso” y claro una polla nada mal delante mío ¿a ver que hacéis?, así que al que tengo delante le hecho mis manos a su cintura y comienzo a mamarle su polla sin dejar de mover mi chapa, nos salimos de la pista a un rincón ahí delante de todos me pongo en cuatro y polla por el culo y boca y yo como una puta perra disfrutando de lo lindo como el que me estaba follando el culo llevaba puesto condón se turnaron el que mamaba se puso goma y me vino a follar el culo y el otro paso a mamarle, estando así viene otro tipo se mete debajo y me comienza a mamar mi polla que estaba bien dura, el tipo que me follaba estaba ya a punto y al que mamaba más o menos igual deje de mamarle y le dije no te corras en la boca, correte en mi cara, el tipo que me folla se corre y se baja abajo a chuparme con el otro joder!!!!!!! que gustazo ya estaba a punto en esas al que yo chupo me saca la polla de la boca llenándome toda la cara, de leche que había bastante y los otros dos mamando mi polla, me aguante un poco más y volví a chuparle la polla dejando su capullo limpio y reluciente, ahí como ya me me venía ya quise sacar la polla de la feliz mamada me estaban dando pero uno de ellos el que se puso debajo a mamarme no quiso retirar su boca y me corrí en su boca, vaya lechada debí darle porque el tipo se levanto con mi leche le salía por la comisura de sus labios y chorreaba por la barbilla, total nos fuimos al baño y después volvimos a la sala, yo me hice un rum con naranja y ojeaba lo que había en la sala y descubrí otro tipo bien, pero que muy bien montado.

El tipo que había visto mientras nos desnudábamos, se estaba morreando con un tipo pensé uffff es la mía me acerco y le digo te importa se te mamo la polla, el tipo sin más me pone su mano en la cabeza indicándome que me agache y eso hice se la pille por los huevos y me metí su capullo en la boca, sujetaba con mis labios su capullo mientras con la punta de la lengua jugaba haciendo circúlitos sin dejar de masajear sus voluminosos huevos vaya pollón se gastaba el tipo, mientras le chupaba me imaginaba ese rabo en mi culo, como si hubiera adivinado mi pensamiento deja de morrearse y dejo colgado al otro tipo (eso no me gusto, pero bueno) me levanta, me pone contra la pared, me hace abrir las manos y piernas apunta y de un golpe me la mete todo, joder!!! el grito que dí ya estaba dentro toda y empezó a bombearme bien duro y rápido, con toda dentro sus 22 x 5 (me lo dijo más tarde) se para en mi ojete y empieza a moverse como en círculos ahí toda dentro joder que placer, después empieza a sacarla muy despacio, milímetro a milímetro y sentía muy rico como iba saliendo, el muy cabrón cuando ya le tenía casi fuera da un empujón bien fuerte y otra vez esa barra de carne dura dentro de mi culo, así me tuvo yo que se el rato y mira que le pedía se corriera ya, me daba igual no llevara condón que se corriera fuera o dentro, pero que se corriera, cuando llego el momento el muy vorde cabrón saca la polla de mi culo me hace poner de rodillas y se corrío en mi cara joder!!!!!!!!!! que leche tan espesa y cantidad así que le limpie el capullo bien limpito. (debo aclarar que me higienizo mucho cuando voy a follar y en mi culo no hay ni una traza de “lentejitas)

Ya me había tomado unos tragos tenía la boca así como rara y el culo uffff asícon otro trago en la mano me voy a bailar “solito” había de música housse, ahí estaba contorneando mi cuerpo y se me acercan dos tipos, me dicen te hemos estado viendo somos tres amigos y nos gustaría estar contigo ¿te atreves?, pues claro me atrevo, pero dejarme descansar un rato tíos y así fue, vi como tres tipos estaban disfrutando de una tipa que esta debía estar en la gloría y en un momento dado le hicieron una doble penetración que la tipa se subió por las paredes, joder!!!!! pensé así voy estar yo dentro de poco seguí mirando el panorama y pasee a ver otras habitaciones que había y dos tías más con respectivos machos culos y bocas pilladas, me excite, decidí volver a la sala y buscar esos tipos y meternos en faena y veo al pollon de antes solooooo no me lo podía creer, me acerco y le digo tío voy hacer un gang bangcon tres tíos te animas, me mira así como raro y me dice “si que eres zorra” le contesto y muy puta viciosa, ¿te animas?, si claro me dice, así que voy a donde esta uno de los tipos que me hizo el ofrecimiento y le digo cuando querías vamos he traído un amigo, seríamos cuatro ¿os importa? ...no que va y donde lo hacemos ¿delante de todos? Como hacía buen tiempo me dice sabes que vamos hacer un doggingen el jardín ¿te va?, pues claro vamos.

Oh!!! sorpresa el otro amigo era el otro que le mame la polla que también la tenía considerable sobre los 20 cms y pensé vaya pollones voy a disfrutar, a ver los otros dos no es que no la tuvieran mal que va, el uno sobre los 17 y el otro sobre los 15 muy cabezona y gorda eso sí, nos vamos para el jardín en un rinconcito ahí los cuatro de píe magreandonos bueno más bien yo ahí tocando pollas, total me pongo de rodillas y empiezo a mamarles la polla, me meten dos pollas en la boca mientras sobo la otras dos pollas, se turnan y así seguimos hasta que el de la polla cabezona se tumba y me dice, ven aquí so perra y cabalgame dicho y hecho ahí que voy pero joder semejante capullo no entraba me ensaliva bien y nada que no había manera entrase y me hacía daño, más saliva y por fin entra que dolor senti ostia pero entro ya lo cabalgaba y empezaron a ir metiendo pollas en mi boca, ahora uno, luego el otros y así, mi culo ya se había acostumbrado a semejante capullo y mas cabalgaba su rabo más me esmeraba en las chupadas, va el pollon el más grande y dice, pongamoslo en cuatro y nos vamos turnando para follarlo, joder!!!!!!!!!! eso si que prometía, así que ahí voy buscamos algo en done apoyarme bien y estar cómodo pero no encontramos nada salvo un gran plástico que doble bien y me sirvió para las rodillas, ahí puesto en cuatro como una perra, el primero que entra en mi culo el “gran pollón” la mete de una sacudida que me levanta, afortunadamente mi culo ya estaba dilatado y abierto, empieza a bombearme bien y el otro que me mete la polla en su boca como pude acompase las sacudidas me daba en el culo para chupar polla, “imaginar el cuadro” un tío con la polla dentro mi culo, dos con el rabo duro esperando turno y el otro con su polla en mi boca, más no podía pedir, el tío ahí dándome bien duro no parecía querer salir jajajajaja, cambio de turno el se sale y enseguida entra la otra polla, el que mamo se sale y me entra en la boca el “gran pollón” así estaríamos como media hora o algo más, hasta que empezaron a correrse todos en mi culo, se corría uno y venía a que le limpiará el capullo, con toda leche dentro del culo, entraba el otro, mi culo estaba ya “imaginar” entre lo abierto, dilatado y relleno de leche, disfrute de lo lindo pero ellos los cabrones no se quedaron atrás, mi culo no dejaba de sacar leche y me chorreaba por todo.

Ya era sobre las 11 de la noche y en verdad estaba roto, destrozao y cumplido me fui al baño cepillarme los dientes y duchar aún salio leche joder!!!! desmonte la alcachofa de la ducha y me metí la manguera por el culo “un enema” para limpiarlo bien, salí para despedirme y me encontré con el gran pollón le dije si quería nos viéramos algún día y me dijo, claro me dio su n.º tno y yo el mío, ya me fui y al sentarme en el asiento del coche, me di cuenta de lo resentido tenía el culo, esa semana estuve toda la semana a dieta.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Así la desvirgaron el culito.

Así la desvirgaron el culito.

Querían sentir la piel directamente el tacto de la piel, siempre follaban con condón.
¿Y por qué no por detrás? Nunca lo había hecho
¿Probamos? ¿Dolerá?
De lubricante, usaron el socorrido champú del baño, lo que más a mano tenían. La da vergüenza. Pero accede y se va al baño. Se lo limpia bien limpito. Sigue su consejo. Se mete un poco un dedito. “para ir dilatando”.
Y volvieron a la faena. Otra vez los besitos, las caricias… otra vez a calentarla tocándola el coño mientras se morrean, y ella, poniéndole dura la polla. Con un poco de vergüenza se va dejando manipular. La va tocando Los dedos pasan del coñito a su segundo agujero, y despacio la va metiendo un dedo, pero lo mete mucho más a dentro de lo que ella hizo antes. Adelante, atrás. Como cuando se los mete en el coñito.
La va colocando. La pone de rodillas y la empuja un poco hacia adelante. Coloca los brazos en la almohada y apoya la cabeza. Culito en pompa. Un azotito. No duele. Solo hace ruido.
La acaricia desde atrás. No deja de sobarla el coño. La anima a que se lo toque ella, quiere que esté caliente, muy caliente. Y lo está. Tiene ganas de probarlo.
La unta su otra entrada, como él lo llama, con el champú. Está frio dice ella, se ríen. Calienta el bote bajo la almohada.  
Al rato, lo repite. No está tan frio. Lo extiende. Ahora entra mejor el dedo, resbala. Prueba con dos dedos. También entran, pero ella se siente algo molesta. Él la dice que no pasa nada, que se dilatará y se acostumbrará pronto. Va acercando su polla a la entrada. Va a desvirgarla el ojete.
Retira los dedos y rápido coloca el capullo a su entrada. Y va empujando. Suave pero decidido. Sigue, para, sigue, le va diciendo ella. La molesta, a veces la duele, pero quiere que la folle el culo. Se lo quiere “regalar” quiere que la posea, quiere darle ese capricho. 
Ya casi tiene la mitad adentro. Se echa un chorrito en lo que le queda fuera. Ella sigue con la cabeza apoyada en la almohada, se abre las nalgas con las dos manos. Algo más de polla la entra. 
Avisa, ahora voy a empujar un poco, y te entrará toda. Y claro que entró. Primer gritito de la noche. ¿quieres que pare?
No, gimotea, termina, fóllame el culo, pero espera no empujes más, déjala quieta un poco, que me duele, le dice. Ya que ha empezado, no quiere marcha atrás.
La dejaré quieta un poco allí, para que te acostumbres a mi rabo, la dice, pero sigue empujando, sigue presionando y lentamente la polla va resbalando hacia adentro. Sujeta las caderas y presiona: ¿notas mis huevos? Te la he empotrado hasta adentro, la dijo sujetándola por las caderas y tirando de su cuerpo hacia él.
Y la saca despacito. Y otra vez repite los pasos, otra vez vuelve a ir empujando hasta metérsela entera.
Lleva ya un rato haciéndolo así… sigue molesta, pero ya casi ni la duele. Y él se va animando, la va dando más y más viajes…
Se la está follando el culo.
Y empuja cada vez más fuerte. La gusta, la hace daño de vez en cuando, la molesta, pero también la gusta.
Y él empuja y empuja…
Ya no puede más y ceden los brazos, cae de bruces. Está tumbada completamente de frente en la cama. El la aplasta y la mete el rabo con todas sus fuerzas, como cuando se la folla por delante. Y ella a veces gime, otras gritas un poco, otras, da auténticos alaridos… Y se excita cada vez más. Parece que le gusta oírla gritar.
Termina por favor le dice, pero el pasa de todo, no la oye, solo se la folla el culo. Y cada vez lo hace con más fuerzas
Ella vuelve a abrirse las nalgas y él se la vuelve a clavar todo lo profundo que puede. Se queja un poco. Él la dice que muerda la almohada, que no le falta mucho. Toda la cama tiembla. La duele. Aprieta los puños agarrándose con fuerza a las sábanas. Muerde la sábana, pero no puede evitar gritar.
Nota como se tensa. Y entonces, un empujón terrible. Ahora si grita de verdad.
Él empuja con más fuerza, más rápido. Está descontrolado. Conoce perfectamente eso, porque es así cómo se lo hace cuando la folla por delante. Por fin llega el primer espasmo de su polla, y siente el primer chorro, otro espasmo, otro chorro….
Por fin termina. La ha gustado, pero también la ha hecho ver las estrellas.
Lentamente se la saca. Está sucia. 
A ella la rezuma algo. Cree que es sangre, pero él la dice que es su semen.
Se van a lavar.  Se duchan juntos.
Al volver a la cama se la folla por delante sin goma ni nada. Lo promete y lo cumple: dará la marcha atrás. Y cuando le llega, se contiene. Rápido se sale de ella y se la pone a la altura de la boca. Empuja. No hay tiempo para más.  
En una misma noche la ha desvirgado el culo y por primera vez se traga una corrida. 

csdsumiso@hotmail.com

jueves, 30 de noviembre de 2017

Juego de cartas

Juego de cartas.

Con mi primera novia jugábamos a algo parecido. Nos masturbábamos contándonos nuestras fantasías sexuales. Nos preguntábamos cosas, nos contábamos historias…
Luego hicimos lo mismo que vosotros, después de ver unas pelis X comentar las escenas... No era una crítica de arte cinematográfico precisamente. Era el hablar sobre lo que más nos había gustado o calentado. Así me enteré que una de sus fantasías más frecuentes era hacerlo con dos o más... Sí, al mismo tiempo. Vosotros lo llamáis D.P. (Doble penetración).
Ella era la pobre víctima. Entre ellos se peleaban por penetrarla, por follársela. Se empujaban ansiosos… Ella, resignada y obediente, se dejaba hacer.
También me enteré que la encantaban las pollas grandes... Pero solo para verlas, para tocarlas… Bueno para hacer una chupadita tampoco estaban mal. Pero para follar, prefería las normalitas, o mejor aún, las pequeñas si era por detrás.
Además, me contó que la gustaba que "la violara" (la ataba a la cama y la follaba). La ponía a mil. Y sobre todo cuando la tapaba los ojos, ni te cuento. Gemía y gritaba como una loca.
Más o menos jugábamos a lo mismo que tú con tu marido. Mira, curiosamente, yo también la pregunté había visto otras pollas y si desde que estábamos juntos había... Sí, si había estado con otros. Vamos si me había puesto los cuernos.
Una noche, cargadísimos de alcohol y con un calentón como el que tú me cuentas, tumbados en la cama, empezamos a jugar al juego de las preguntas. Y otra vez volví a preguntarla si había visto otras pollas estando conmigo… Por primera vez dijo que sí. De ahí rápidamente pasé a la pregunta clave: si había estado con otros. Y esa noche, me contó la verdad.
No solo me contó con pelos y señales las pollas que había visto, sino también las que había tocado, que por cierto no eran pocas, o al menos eran más de las que yo había creído... Y es curioso, volvéis a coincidir, también me habló de una muy, pero que muy especial: la polla de un compi de la facultad.
Fue un día en que “los chicos”, organizaron una comida en su piso de estudiantes. Eran más chicos que chicas. Alcohol, juerga, y como no, de sobremesa, la típica partida de cartas. Y las imprescindibles apuestas... Sí, creo que vosotros los llamáis juegos de prendas, o de los mandatos.
Me dijo que a media tarde ya estaban todas borrachas. Al poco tiempo, casi todos los tíos, por no decir todos, estaban ya desnudos. Mi novia prácticamente en pelotas, solo con las bragas.
Jueguecitos divertidos, tontos… pero cada vez más y más picantes. Hubo de todo. Desde pesar los huevos de los tíos poniéndolos en un colador, hasta tocarles y medirlas las pollas... Claro al tocárselas crecían… Y risas sin parar porque había que volver a medirlas… y a tocarlas y… Y otra vez risas.
A ellas también les hicieron lo suyo, claro está. Cada vez que perdían tenían que hacer alguna cosa. Y desde luego hicieron de todo. Desde bailar desnudas, meneando bien los culitos y las tetas, sobre todo las tetas, hasta… Y ahí paró.  
Sigue, la dije.
Cuando ya todas habían perdido el sujetador, con la excusa de que a ellas también se las tenían que medir y pesar, se dejaron toquetear los pechos. Jugaron a pasatiempos tan “inocentes” como medirse el diámetro de los pezones, o a ver a quién se le estiraban más al tocárselos con cosas. Sí, con una pluma, con una moneda, con un cubito de hielo… Y naturalmente con los dedos o la lengua.
Y el tono fue subiendo. Cambiaron de sitio y empezaron a jugar con lo de abajo. Hasta hicieron "campeonatos" a ver quién tenía el coño más peludo. Y obviamente era obligatorio participar.
Me dijo que no lo dio importancia… No pensó que eso era ponerme los cuernos, solo era un juego….
Menudo jueguecito, desnudarse delante de sus compañeros de clase y dejarse sobar por todos… Para mí, desde luego no me parece solo un juego, dije yo…
Me respondió con que no solo era ella, que lo hicieron todas… Sí, si todas lo hacían, ella no iba a ser menos, no hacían nada malo, era solo un juego, me repetía.
Desde un primer momento, ella dijo que tenía novio, que ciertas cosas no las iba a hacer. También lo dijo Lourdes, pero Lourdes su amiga del alma, no quitaba ojo a Antolín y a Álvaro, los gemelos.
Una vez la tocó ir con Lourdes a la cocina, a buscar no sé qué. Se quedaron solas un segundo y en voz baja, al oído, su amiga la dijo que la daría morbo el… ¡el hacérselo con los dos gemelos al tiempo! Una para cada uno, dijo sujetándose un pecho con cada mano y menándolas arriba y abajo. Como les coja a solas me les devoro… ¿y cómo te lo vas a hacer? preguntó mi novia. Lourdes se puso un dedo en la boca haciendo la señal de silencio… Miró teatralmente hacia los lados, para ver si había alguien, y con picardía respondió: “tonta… tenemos dos agujeritos”. Y empezaron a reír a carcajadas.
Cuando volvieron habían apagado la luz y encendido unas velitas.
Alcohol, juegos, y apenas recuerda mucho más. Bueno sí, me dijo que perdió una apuesta: la tocó hacerle una pajilla a uno de sus compis... Pero no se la terminó de lo pedo que iban todos.
Ella acabó dormida en el sofá. Otros follando en las habitaciones. Parejas y tríos. Había más chicos que chicas y a alguna se las follaron dos y tres tíos. Ella les vio.
Se despertó casi de madrugada. Completamente desnuda. Abrazada a un tío que no conocía de nada. Y tenía su mano en el paquete.
Les habían echado una manta por encima. Apenas se acordaba. ¿que qué había hecho? Pues que recordara, la habían visto desnuda y toqueteado... Y sí, reconoció, la habían sobado despierta, y dormida, fijo. Seguro que la habían hecho de todo dormida.
Recordaba que se había morreado con más de uno. Con todos o casi todos. Silencio. Bueno, con todos, reconoció. Con las chicas también, un par de veces. Con Lourdes unas cuantas veces... Cada vez que cualquiera de las dos perdía y tocaba tía – tía pues ellas dos se juntaban. Lourdes con eso de que eran amigas y había confianza… no se cortaba para nada. No la importaba besarla o tocarla, sino que además la daba igual que lo vieran todos. Es más, parecía disfrutar haciéndoselo allí. La divertía provocar… calentar el ambiente vamos. Bueno el caso es que, a ella, algo de corte si la daba, pero que no la desagradó.
También me contó que la habían tocado las tetas todos los tíos y más de una tía. Bueno las tetas y todo lo demás… Había estado bailando desnuda con casi todas y todos. Sobre todo, con todos. Las tías iban de mano en mano. Y los tíos se aprovechaban bien, claro. Sí, se pegaban a ellas, la mayoría tenían la polla en ristre. Las sobaban el culo, las tetas… se morreaban… Se restregaban contra el coñito… De eso sí se acordaba. De eso y de que una vez fue al W.C. y al volver, vio a Lourdes. Bueno más que verla la oyó.
Menudo escándalo de gemiditos. Metió la cabeza en la habitación y la vio con los gemelos… Se lo estaba haciendo con los dos “al tiempo”.  Uno estaba encima de ella, subiendo y bajando el culo. Obviamente se la estaba follando. El otro estaba a su lado metiéndosela en la boca. Al verla la hizo señas para que entrara, pero dijo que no con la cabeza y se fue. Al volver del W.C. volvió a mirar. Imposible no hacerlo. Un gemelo sentado en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero de la cama, pegado a la pared, con la polla apuntando al techo, y Lourdes a cuatro patas mientras el otro sujetándola por las caderas la daba unos empujones tremendos…
También recordaba que una vez perdió y “el castigo” fue que la pasaran las pollas por entre los pechos y por cómo estaban de pegajosos, aunque no se acordaba, seguro que se habían corrido encima.
En ese momento, bajó la mirada, y sin que yo la pidiera ninguna otra explicación, reconoció que se había “enrollado” con uno. Con el que se quedó dormida en el sofá. Con el que se despertó.
¿Enrollado? Cuando ya quedaban pocos en el salón, pues una de las veces, en los bailes, no cambió de pareja. La estaba gustando cómo besaba el tío. Literalmente dijo que se habían metido una buena comida de morros, que la había metido mano por todos los sitios… que la había tocado el coñito… que mientras bailaba, de pie, la hizo unos deditos... Se corrió un poco… Y se puso caliente, muy caliente.
Se dejó llevar al sofá. Y ya allí, pues no solo se morreaban. Empezó a masturbarla y ella le hacía lo mismo. En cuanto apagaron las velas, nada más quedase a oscuras, ella sola se agachó y se la chupó… No pudo resistirse. Completamente a ciegas, en el sofá, mientras ella le masturbaba alguien empezó a tocarla. Era otro tío. Y estaba en medio de los dos. Se acordó de Lourdes a cuatro patas, chupándosela a un gemelo y recibiendo por detrás… La fueron colocando. La tumbaron. Se puso tan caliente que cuando la empujó la cabeza, pues se la metió en la boca, hasta la garganta, mientras el otro la comía el coñito.
A partir de ahí, fue la locura completa. Creía recordar que más de una vez llegó a tener las dos pollas en la mano al mismo tiempo… Si, se las chupó a los dos.  Se dejó llevar. El morbo de hacerlo completamente a oscuras, sin saber con quién. De estar entre dos tíos morreándose con los dos, sintiendo las dos pollas durísimas. La daba igual. La encantaba sentir muchas manos, sintiéndose tocada por todos los sitios a la vez.
Al día siguiente, cuando se despertó, lo pensó. No recordaba si… si habían terminado “eso”. Se tocó el coño para ver si se la habían follado estando dormida. Su rollito fijo que no. Se había dormido completamente pedo. Pero a lo mejor otros… Recordaba que una vez fue al W.C. y vio como se lo hacían a una que estaba borracha como una cuba. Los tíos lo estaban comentando en voz alta. Sí, se decían uno al otro fóllatela que está pedo y ni se entera, aprovecha... Desde la puerta escondida, vio como la abrían las piernas y la penetraban. La tía no paraba de gemir y gritar. Borracha o no, se lo estaba pasando muy bien.
Me dijo que creía que no, que a ella no se la habían follado, que se miró, que se tocó el coñito y no notó nada raro, dentro no tenía ninguna corrida. Tampoco estaba irritado ni nada. El “chuminín” lo tenía “intacto”.  
Costó trabajo convencerme de que no había pasado nada más. A ver tía, la dije algo mosca, pero súper excitado, todas las tías follando en las habitaciones, tu enrollada con dos tíos, tocándoles el rabo, completamente desnuda y súper pedo, te despiertas en medio de los dos, agarrando la polla a uno, ¿y me dices que no ha pasado nada? Vamos hombre, que les has comido las pollas, que seguro que hasta se han corrido en tu boca… Me cuesta trabajo creer que esa noche no te follaran hasta por las orejas. Si no fue uno, fue el otro. Seguro que te pusieron un par de varas y ni te enteraste. O eso es lo que dices tú, que no recuerdas. El que no tuvieras el coño lleno de lefa no quiere decir que no te metieran sus pollas.
Reconoció que tenía razón. La dio mucha vergüenza y me pidió perdón. 
Vale, esa noche tú dices que crees que no te follaron, que no recuerdas, me lo has jurado y te creo… ¿Y al día siguiente?
Hubo más ¿verdad?
Agachó la mirada. … Que a mitad de la noche se despertó… Se oían a las otras… La tenía en la mano y se la estaba acariciando… El tío se despertó y en dos segundos tenía la polla no, el pollón súper tieso. Normal. Te despiertas en bolas, con una tía en pelotas a tu lado tocándote el rabo qué esperabas…
No pudo resistirse a la tentación. Siguió acariciándole la polla. Le hizo una paja.
¿Le hiciste solo una paja?
Bueno… Empezamos a morrearnos y a tocarnos con cuidado para no despertar al otro… aunque al final, al movernos si le despertamos… Y me agaché… Y… Se la chupé otra vez… Luego me subí encima de él, y se la puse en mi coñito… Jugué con ella un poco allí, en mi entrada. Si no se hubiera corrido tan pronto... A lo mejor... Bueno el caso es que me lo echó todo por encima. Vamos que le terminé la paja que había empezado por la noche.
A mí también me terminó la paja. Me pasó lo mismo que a su compi… me corrí muy pronto… Si no me hubiera corrido tan rápido, a lo mejor… Hubiera podido hacerla otras preguntas… Sobre todo… ¿Y qué pasó con el otro tío?

csdsumiso@hotmail.com