miércoles, 29 de noviembre de 2017

Burlesque

Burlesque
Has escogido bien el local. El nombre ya lo dice todo. Es un local de espectáculos, transformistas, variedades, etc.... Sé que es un local “de ambiente. “
Me imagino allí. Habrá mucha gente a esa hora, en pleno espectáculo. Supongo que habrá apretones… empujones…
No puedo negarlo estoy impaciente por llegar.
No me equivoqué. Hay gente, mucha gente... No nos conoce nadie, ni es tu ciudad ni la mía.... Está todo planeado, todo.
Has previsto hasta el último detalle. Miedo da pensar qué me espera…. Qué situaciones tendrás maquinadas… Intuyo que lo tienes todo calculado. Me da miedo, repito, pero me excita y me empuja a seguir.
Tú estarás con esa zorra apoyado en la barra. Te busco. Hay muchas parejas. Puedes ser cualquiera. No me has dado ninguna pista. El morbo del juego es ese.
Una vibración en el móvil. Mensaje de WhatsApp. Sé que la estarás metiendo mano en el coño. Vuelvo la cara. Busco parejas… No te localizo.
Más o menos disimuladamente, pero la estás tocando. En algún lugar de la barra, la estás luciendo. Me lo repites por el teléfono.
Te busco con la mirada. Parezco un “buscón” pidiendo ligue. Eso es parte de tu plan. Aun no te he visto. Yo no te conozco. Tú a mi sí.
Otra vibración en el móvil. Otro mensaje de WhatsApp: “acabo de verte”. Describes mi ropa. Indudablemente me ves; sabes que soy yo.
Sigo sin localizarte. Mucha gente. Sé que estoy siendo observado. Sé que me miras, que me examinas de arriba abajo… Sé que, si no quieres, si no te gusto, si te desobedezco, me dejarás allí plantado… 
Por primera vez en toda la noche me entran… quieren ligar conmigo.
Me han tocado varias veces… Con el disimulo del jaleo, me han tocado, me han metido mano.
Otra vibración en el móvil. Otro mensaje de WhatsApp: Me avisas: la coges de la mano. Vas a venir por detrás de mí. Todo tiene que parecer normal.
-.” Ponte mirando al escenario y estate quieto. Déjate sobar”.
¿Cinco minutos? Creo que ha pasado ya cuarto de hora… Han cantado dos canciones… Una pareja se pone detrás de mí... Tú lo dijiste en aquellos correos. Tu vena dominante... “Vete y déjate sobar por cualquiera” ...
Me palpan el culo. ¿Cuántos me lo habrán tocado antes?  Tres, mínimo. El resto…. Digamos que han sido roces más o menos intencionados o casuales…  No me muevo… Les dejo hacer… Les miro. Son dos tíos. Uno por cada lado. Se rozan, se restriegan… Uno tiene un aspecto normal. El otro la cara llena de marcas como de viruelas, con media barba. No hago nada. Sin dejar de tocarme y pegado a mí, haciendo notar su polla dura, me dice algo al oído… Solo oigo no sé qué de un trio.
-. ¿Un trio? No… estoy esperando a unos amigos… Tal vez otro día…
El de la derecha se despide con un buen toque en mi entrepierna. El otro, el “media barba”, me da un pellizco… “Eres un calienta pollas” me susurra al oído.
Le veo girarse y dar la vuelta. Viene hacia mí. Aprisiona con fuerza mi paquete y me mira con una fingida cara de pocos amigos… La nota algo dura y sonríe. Aprieta más aún. Me encojo. Tira de mi hacia el… Me agarra la mano y me la lleva a su polla. Está dura. Vuelve a apretarme. Duele. “Esta, (supongo que refiriéndose a su polla) te tiene ganas… como vea que no vienen tus amigos” …
Asiento… he entendido perfectamente. Me sujeta por la nuca. Me arranca un morreo y se va.
Joder me da asco, no me gusta, pero me he dejado hacer de todo. Tú puedes estar mirando. Seguro que estás mirando. Y puede que te estés riendo satisfecho de mi obediencia.
Apenas ha pasado una canción. Alguien se coloca detrás de mí. Se restriega. Noto perfectamente su duro pene pegado a mis nalgas. Llega a deslizar su mano por delante… Acaricia todo mi paquete.
Al poco supe que no eras tú, pero al principio, no puede evitar que, nada más sentirle, mi polla se pusiera morcillona… Él lo interpretó de otra forma… Insistió. Redobló sus toqueteos. Susurra en mi oído sin separarse, aún más pegado a mí, haciéndome notar aún más que está excitado. Su mano aprieta mi paquete.  Repite su propuesta… Coge mi mano… me fuerza un poco… me dejo guiar… ¡Se la ha sacado! No es gran cosa. Pero está dura. Preparada.
¿Lo estás viendo? ¿lo habrás ordenado tú? Insiste… No digo nada. Le cojo con suavidad… Me da vergüenza, me siento ridículo, pero sigo obedeciendo. Dejo que me mueva la mano… Le estoy masturbando… Hago como que no soy yo… pero sé que el tío de mi derecha me está viendo… me mira y sonríe. Se morrea con su pareja… Le dice algo… El otro también mira y sonríe… Siento su espasmo… su liquido… Los dos me miran sonriendo burlones.
La canción terminó… Aplausos… Me retiro disimuladamente… Mi mano está manchada de semen. Puede que algún chorro haya manchado mis pantalones.
De nuevo otra mano me palpa.
Esta vez vuelvo la cara. ¿intencionado o casual? Varios tíos, pero también una tía. ¿serás tú? ¿has sido tu o esa zorra? Me muevo y dejo pasar un poco de tiempo. Repites. Creo que ya no hay duda. Me pongo más nervioso. Y excitado.
Vuelves a hacerlo. Más descarado. Creo que eres tu....
Yo lo oigo perfectamente: -. “Cacho puta, tócale la polla” ... La obligas a que me toque el paquete. Como yo hice antes con el desconocido.
Como tú dices... se muere de vergüenza, pero acaba obedeciendo.
La sonrío y la devuelvo el favor; la toco el coño. Está desnudo… siento su piel… Noto su humedad. Un espasmo. Pequeñito pero un espasmo que la hace encogerse.
Te pregunto: ¿Nunca la pones bragas?
No me respondes. No me hablas. Solo te ríes....
Sigo tocando su coño depilado y desnudo...
Entre los labios, pellizco y aprisiono su clítoris. Un gemido. Vuelve a encogerse. A retorcerse
¿Ves cómo la gusta? dices... Sé que me hablas a mí pero lo dices “al aire”, de forma impersonal
Ella mira en silencio, sabe que no es verdad, que no ha gemido de placer sino por el pellizco... pero da igual... sigo tocando... y ella a mi...
Ahora eres tu quien pegunta... -. ¿Te toca bien la polla, maricón?  Asiento.
No te cortas.  -. ¿A ver? y me la coges tu...
-. Si… la tienes rígida... Unos fuertes menos… un tremendo apretón. Si… la tienes bien durita repites.
Te miro. ¿Puedo? ¿por favor?
Asientes. Te toco. Está también dura. Muy dura.
Quitas la mano de tu mujer. Aprietas otra vez con fuerza. Me bajas la bragueta. Metes la mano. La tocas. Siento directamente el calor de tu mano. Inspiro. Un escalofrío de placer me recorre. Cierro los ojos. Sonríes.
-. Sácatela.
Me quedo boquiabierto. De una pieza. Tienes a tu mujer agarrada por la cintura. Una especie de triangulo. Es difícil que nos vean. Obedezco sin necesidad de que vuelvas a decir nada. La ves. Me la meneas un poco… Voy controlando tus miradas… Abres el triángulo y me exhibes ante una pareja de tíos. Me haces girar para que me vean bien. Uno de ellos pone una fingida cara de asombro… El otro directamente se ríe. Se la ofreces. Uno me insulta forzando la voz… ¡marranón guárdate el pito! Es humillante. El otro no se corta… La agarra, la menea, la palpa… Me gusta que me la toque. Joder cuando me la menea hace que un escalofrío me recorra entero…
De repente dices, -.” Vamos”.
Agarras mi polla como si fuera el mango de un futbolín y tiras de mí.
-. Vaya… se lleva al perrito, dice el que me insultó… El otro sonríe… Vamos en fila india. Te tengo que seguir andando con cierta dificultad. Ella cierra la fila.
Esperamos cola en los W.C. Aprovecho para colocarme y guardarla en los pantalones. La morreas delante de mí. Mordiendo su boca me miras a los ojos. Veo como la mano sube a los pechos por encima de la blusa. Toda la tela se mueve. Los que están a nuestro alrededor miran. Se está poniendo roja de vergüenza.
En ese momento se abre una puerta que pone privado. A la derecha de los W.C. Es como un camerino. Sale un artista. no sabría decir si hombre o mujer… Supongo que hombre, pero está súper bien caracterizado… Un empujón. Todos adentro.
Apenas tengo tiempo de observar lo que hay.
Ella obedece y mis pantalones y calzoncillos abajo. Todo junto. Un solo tirón. Por las rodillas. Mi polla sale disparada. Te ríes... Fuera camisa. Levanto un pie. Ahora el otro. Estoy completamente desnudo. Solo los ridículos calcetines negros de ejecutivo. Cómo no. Además, así lo has ordenado.
Contra la pared. Manos apoyadas; Mi culo es para ti. Lo sé, me lo has dicho miles de veces. Le tocas entero. Todo… Con suavidad, pero con lujuria… Como si le dieras crema… Luego es su turno. Os repartís mis glúteos. Ella toca un lado. Tú el otro. De vez en cuando metes la mano por debajo y tocas todo mi paquete…
Unas palmaditas… Y.. ¡zas! Sabía que lo harías. Ahora en el otro glúteo… Me enseñas el cinto… No son muy dolorosos. Sí humillantes… Pero no dolorosos.
-. Te toca …. ¡Vamos puta!… Tu mujer coge el cinto, pero no te obedece. Está quieta. No la miro. Me da vergüenza. Me va a azotar ella.
-. ¡Venga zorra! Das enérgico la orden. Oigo un cachete. : -. Luego le va a tocar a él… Ya verás cómo te pone el culo… Mira como tiene la polla… Seguro que este maricón cuando te la meta no se andará con tantas bobadas…
¡zas! ¡zas!
Ella si me golpea fuerte… Me quejo. La da igual. Vuelve otra vez. Cada vez más fuerte, hasta que consigue que chille.
-. Si vuelves a chillar, me dices, te fustigo los huevos… El cinto se pasea amenazante por mis genitales…
En vez de asustarme hace que se me ericen los pelos. Es súper excitante.
-. Pero serás maricón… ¡Si tienes el rabo a punto de explotar!...
Es cierto, la tengo durísima… No tengo tiempo de más. ¡Zas! Este azote ha sido tuyo… Me cruza dolorosamente las nalgas… Ahora ella vuelve…
¡Zas! . Grito. Con el ruido de afuera seguro que no se oye nada.
Date la vuelta. Veo que la has abierto la blusa. Sus tetas están al aire. Pezones duros, rígidos. No me dejas tocarla, solo ver como la magreas las tetas.
-. Si quieres tocar a esta guarra ya sabes...
Diría que está a punto de romper a llorar… Tiene el cinto en la mano. Podría cruzarte la cara, y luego a mí. Pero no hace nada… Se deja hacer de todo. Ni pestañea cuando retuerces su pezón… Insisto: eres un sádico, no te lo digo, pero lo pienso. Si, tu eres un puto sádico y yo un degenerado vicioso. Me vuelve loco ver cómo maltratas sus tetas. Intento tocar mi excitado pene. Amagas el golpear mis manos y las retiro.
Chulo sigues sobando sus tetas… las estrujas… estiras los pezones… las bamboleas… Me matas… No puedo dejar de mirar sus tetas. Respiro agitado… Me puede la lujuria… el vicio…
No vas a repetirlo, lo sé. Los dos sabemos que solo con mirar cómo estás sobando sus tetas me estás poniendo a mil…
Sé que es el precio. Si quiero follarme a tu mujer, usarla, como me dé la gana… tengo que obedecerte y dejarme hacer de todo. Lo dijiste muy, pero que muy clarito…
Me puede el deseo… Tengo que agacharme y sacar tu polla. La tengo a la altura de la cara.... Vamos chúpala... Puto sádico cabrón… y yo cerdo vicioso, pienso mientras la meto en mi boca. La primera vez que chupo una polla…
No puedo evitar pensarlo… Puto cornudo… haces de mi lo que quieres… aunque no me atreva a decirlo en voz alta.
Le meto en mi boca… acaricio tus depilados cojones con suavidad… Como si fuera un helado les lamo cuando me lo ordenas… Lo hago como las mujeres me lo han hecho a mi… poniendo todo mi empeño en darte gusto… en contentarte para que me dejes follar a tu mujer… Caro me va a salir este polvo… pero no en dinero desde luego…
Sujetas mi nuca con ambas manos. Sé lo que vendrá. Empujas con fuerza. Toda tu polla penetra en mi garganta. Me ahoga… Me asfixias… Me dan arcadas. Tiemblo, me convulsiono. Dejas que me retire… Toso… me vuelven las arcadas… Me miras burlón, sonriendo… Vuelves a metérmela en la boca, aunque ahora no tan profundamente. Quieres follarme la boca. En cualquier momento me la volverás a incrustar, pero no por el momento. Te estas saliendo con la tuya, satisfecho sonríes…
Y ella mira también burlona. No me extraña. Verme arrodillado dejándome follar la boca es para mearse de risa. De vez en cuando la morreas, la sobas las tetas… Me la ofreces…
-. Vamos puta… lámeme los huevos… dices humillándome, insultándome. Y yo obedezco.
Ella me da capones si no lo hago bien. Supongo que cuando tú se lo mandas de alguna forma.
Para picarme aún más, me abres el coño para que lo vea, para que se lo huela. Ella mira para otro lado. Delante de mi tengo toda su raja.
-. Lame puta…
Y me lanzo como un loco ansioso a lamerlo. ¡¡¡Vamos, lame todo su coño, puta maricona!!! me gritas despectivo… Ella sigue mirando para otro lado, pero sé que nada más sentir mi lengua entre sus labios ha gemido… ha dado un respingo… huele a sexo… está húmeda…
De un brusco tirón de pelo mi cabeza vuelve a su sitio y tu polla vuelve a mi boca. Está más dura que antes. De vez en cuando da pequeños botecitos. Supongo que ya habrá salido alguna que otra gotita de líquido pre seminal… Pero no caen al suelo porque me estoy comiendo su polla a conciencia… El sabor se hace más intenso… No tardará. No me avisará, lo sé.
Cierro los ojos.
Apenas noto el primer choro. Directo hasta la garganta… La retiras bruscamente. El resto caen directamente sobre mi rostro…
Ahora es ella la que está casi desnuda. La has puesto como me colocaste antes a mi… La faldita levantada, todo su culito al aire... Por debajo asoman sus labios. hinchados... húmedos...
Mi polla entra con una suavidad increíble... se desliza suavemente… resbala en sus flujos… está calada... Tenías razón. La conoces muy bien. La mata la vergüenza, pero la muy perra se muere de ganas…
Nada más sentirme en su interior ha comenzado a gemir. Empujo. Me retiro. Empujo… Gime…. Sus tetas se menean… Le sujeto por las caderas, empujo con más fuerza…
Te noto detrás de mí. Siento tu pene fofo entre mis nalgas… Le restriegas. Tu dedo hurga mi ojete… Le abre un poco… se introduce la yema del dedo… Ahora la segunda yema. Me quejo.
-. No la manches mucho, me dices… hay que reservarse un poco para el hotel…
Me excitan tus palabras… Tus barbaridades… tus insultos… tus humillaciones… tus fanfarronadas… “os voy a azotar el culo”… “sois mis dos putas”… “te voy a desvirgar el culo”… “os voy a follar a los dos”...
Justo cuando notas como mi cuerpo se va tensando, como mi polla comienza a dar pequeños botecitos, empujas con fuerza. Los dos dedos han avanzado por mi recto. Me duele un poco.  Pero me noto el pene tremendamente duro…
-. Vamos jodete a esta guarra. ¿no decías que tenías muchas ganas?, pues venga jódela, fóllatela, reviéntala el chochito… llénala de leche maricón…
Un silencioso gemido gutural brota de mi garganta… Hubiera querido aguantar más follándomela… el orgasmo me traiciona…
Jadeo… respiro agitado… ha sido tremendo… intenso… súper intenso…
Sonríes arrogante y vanidoso… fanfarrón… chulo. Me dices que mire. Un gesto de tu cabeza. Allí está. Recostada en la pared, con los ojos medio cerrados, acariciándose sola los pechos. Se está masturbando como una loca desesperada…
De mi polla escurren sus fluidos. En mi cara aún hay restos de tu abundante corrida...
Abres la puerta… el “media barba” y su amigo están esperando.
Me quedo de piedra. Ella también… No me lo esperaba.
Un puñetazo en el estómago. Ha sido visto y no visto. Y ha sido “Media barba”. Me encojo de dolor. Me levantan cada uno de un brazo. Me colocan en una especie de mesa. No, no es una mesa, es como un potro. Acolchado. Atan mis manos y mis piernas a las patas. Estoy completamente expuesto. Mis genitales cuelgan entre mis piernas. Accesibles. Indefenso. A ella la tiran en la cama….
Sádico. Miras sonriente como nos maltratan. El “media barba” se relame. Sus dos pollas nos están apuntando directamente…
Me soba… abre las nalgas, las separa. Un escupitajo impacta en mi ojete… Siento su duro pene. Lo espero. Pero le detienes: recordad, este culito es mío, lo voy a estrenar yo… con lo demás… haced lo que queráis…
-. Me voy a tomar una copa… En media hora vuelvo…
Ella está llorando. Se la ve aterrada… ¿me van a violar? pregunta balbuceante. No Cariño no…. Te van a violar no… ¡¡¡Os van a violar a los dos!!! dices riendo desde la puerta.
-Portaros bien pichoncitos… dices sin siquiera mirarnos mientras cierras la puerta … No sé si se dirige a nosotros o a ellos…
La polla del “Media barba” se apodera de mi boca. Es muy gruesa.
Oigo la pelea… cómo se resiste… el grito me indica que ya ha entrado en ella.
Si queréis, podéis escribir a:  csdsumiso@hotmail.com

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