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miércoles, 29 de noviembre de 2017

Burlesque

Burlesque
Has escogido bien el local. El nombre ya lo dice todo. Es un local de espectáculos, transformistas, variedades, etc.... Sé que es un local “de ambiente. “
Me imagino allí. Habrá mucha gente a esa hora, en pleno espectáculo. Supongo que habrá apretones… empujones…
No puedo negarlo estoy impaciente por llegar.
No me equivoqué. Hay gente, mucha gente... No nos conoce nadie, ni es tu ciudad ni la mía.... Está todo planeado, todo.
Has previsto hasta el último detalle. Miedo da pensar qué me espera…. Qué situaciones tendrás maquinadas… Intuyo que lo tienes todo calculado. Me da miedo, repito, pero me excita y me empuja a seguir.
Tú estarás con esa zorra apoyado en la barra. Te busco. Hay muchas parejas. Puedes ser cualquiera. No me has dado ninguna pista. El morbo del juego es ese.
Una vibración en el móvil. Mensaje de WhatsApp. Sé que la estarás metiendo mano en el coño. Vuelvo la cara. Busco parejas… No te localizo.
Más o menos disimuladamente, pero la estás tocando. En algún lugar de la barra, la estás luciendo. Me lo repites por el teléfono.
Te busco con la mirada. Parezco un “buscón” pidiendo ligue. Eso es parte de tu plan. Aun no te he visto. Yo no te conozco. Tú a mi sí.
Otra vibración en el móvil. Otro mensaje de WhatsApp: “acabo de verte”. Describes mi ropa. Indudablemente me ves; sabes que soy yo.
Sigo sin localizarte. Mucha gente. Sé que estoy siendo observado. Sé que me miras, que me examinas de arriba abajo… Sé que, si no quieres, si no te gusto, si te desobedezco, me dejarás allí plantado… 
Por primera vez en toda la noche me entran… quieren ligar conmigo.
Me han tocado varias veces… Con el disimulo del jaleo, me han tocado, me han metido mano.
Otra vibración en el móvil. Otro mensaje de WhatsApp: Me avisas: la coges de la mano. Vas a venir por detrás de mí. Todo tiene que parecer normal.
-.” Ponte mirando al escenario y estate quieto. Déjate sobar”.
¿Cinco minutos? Creo que ha pasado ya cuarto de hora… Han cantado dos canciones… Una pareja se pone detrás de mí... Tú lo dijiste en aquellos correos. Tu vena dominante... “Vete y déjate sobar por cualquiera” ...
Me palpan el culo. ¿Cuántos me lo habrán tocado antes?  Tres, mínimo. El resto…. Digamos que han sido roces más o menos intencionados o casuales…  No me muevo… Les dejo hacer… Les miro. Son dos tíos. Uno por cada lado. Se rozan, se restriegan… Uno tiene un aspecto normal. El otro la cara llena de marcas como de viruelas, con media barba. No hago nada. Sin dejar de tocarme y pegado a mí, haciendo notar su polla dura, me dice algo al oído… Solo oigo no sé qué de un trio.
-. ¿Un trio? No… estoy esperando a unos amigos… Tal vez otro día…
El de la derecha se despide con un buen toque en mi entrepierna. El otro, el “media barba”, me da un pellizco… “Eres un calienta pollas” me susurra al oído.
Le veo girarse y dar la vuelta. Viene hacia mí. Aprisiona con fuerza mi paquete y me mira con una fingida cara de pocos amigos… La nota algo dura y sonríe. Aprieta más aún. Me encojo. Tira de mi hacia el… Me agarra la mano y me la lleva a su polla. Está dura. Vuelve a apretarme. Duele. “Esta, (supongo que refiriéndose a su polla) te tiene ganas… como vea que no vienen tus amigos” …
Asiento… he entendido perfectamente. Me sujeta por la nuca. Me arranca un morreo y se va.
Joder me da asco, no me gusta, pero me he dejado hacer de todo. Tú puedes estar mirando. Seguro que estás mirando. Y puede que te estés riendo satisfecho de mi obediencia.
Apenas ha pasado una canción. Alguien se coloca detrás de mí. Se restriega. Noto perfectamente su duro pene pegado a mis nalgas. Llega a deslizar su mano por delante… Acaricia todo mi paquete.
Al poco supe que no eras tú, pero al principio, no puede evitar que, nada más sentirle, mi polla se pusiera morcillona… Él lo interpretó de otra forma… Insistió. Redobló sus toqueteos. Susurra en mi oído sin separarse, aún más pegado a mí, haciéndome notar aún más que está excitado. Su mano aprieta mi paquete.  Repite su propuesta… Coge mi mano… me fuerza un poco… me dejo guiar… ¡Se la ha sacado! No es gran cosa. Pero está dura. Preparada.
¿Lo estás viendo? ¿lo habrás ordenado tú? Insiste… No digo nada. Le cojo con suavidad… Me da vergüenza, me siento ridículo, pero sigo obedeciendo. Dejo que me mueva la mano… Le estoy masturbando… Hago como que no soy yo… pero sé que el tío de mi derecha me está viendo… me mira y sonríe. Se morrea con su pareja… Le dice algo… El otro también mira y sonríe… Siento su espasmo… su liquido… Los dos me miran sonriendo burlones.
La canción terminó… Aplausos… Me retiro disimuladamente… Mi mano está manchada de semen. Puede que algún chorro haya manchado mis pantalones.
De nuevo otra mano me palpa.
Esta vez vuelvo la cara. ¿intencionado o casual? Varios tíos, pero también una tía. ¿serás tú? ¿has sido tu o esa zorra? Me muevo y dejo pasar un poco de tiempo. Repites. Creo que ya no hay duda. Me pongo más nervioso. Y excitado.
Vuelves a hacerlo. Más descarado. Creo que eres tu....
Yo lo oigo perfectamente: -. “Cacho puta, tócale la polla” ... La obligas a que me toque el paquete. Como yo hice antes con el desconocido.
Como tú dices... se muere de vergüenza, pero acaba obedeciendo.
La sonrío y la devuelvo el favor; la toco el coño. Está desnudo… siento su piel… Noto su humedad. Un espasmo. Pequeñito pero un espasmo que la hace encogerse.
Te pregunto: ¿Nunca la pones bragas?
No me respondes. No me hablas. Solo te ríes....
Sigo tocando su coño depilado y desnudo...
Entre los labios, pellizco y aprisiono su clítoris. Un gemido. Vuelve a encogerse. A retorcerse
¿Ves cómo la gusta? dices... Sé que me hablas a mí pero lo dices “al aire”, de forma impersonal
Ella mira en silencio, sabe que no es verdad, que no ha gemido de placer sino por el pellizco... pero da igual... sigo tocando... y ella a mi...
Ahora eres tu quien pegunta... -. ¿Te toca bien la polla, maricón?  Asiento.
No te cortas.  -. ¿A ver? y me la coges tu...
-. Si… la tienes rígida... Unos fuertes menos… un tremendo apretón. Si… la tienes bien durita repites.
Te miro. ¿Puedo? ¿por favor?
Asientes. Te toco. Está también dura. Muy dura.
Quitas la mano de tu mujer. Aprietas otra vez con fuerza. Me bajas la bragueta. Metes la mano. La tocas. Siento directamente el calor de tu mano. Inspiro. Un escalofrío de placer me recorre. Cierro los ojos. Sonríes.
-. Sácatela.
Me quedo boquiabierto. De una pieza. Tienes a tu mujer agarrada por la cintura. Una especie de triangulo. Es difícil que nos vean. Obedezco sin necesidad de que vuelvas a decir nada. La ves. Me la meneas un poco… Voy controlando tus miradas… Abres el triángulo y me exhibes ante una pareja de tíos. Me haces girar para que me vean bien. Uno de ellos pone una fingida cara de asombro… El otro directamente se ríe. Se la ofreces. Uno me insulta forzando la voz… ¡marranón guárdate el pito! Es humillante. El otro no se corta… La agarra, la menea, la palpa… Me gusta que me la toque. Joder cuando me la menea hace que un escalofrío me recorra entero…
De repente dices, -.” Vamos”.
Agarras mi polla como si fuera el mango de un futbolín y tiras de mí.
-. Vaya… se lleva al perrito, dice el que me insultó… El otro sonríe… Vamos en fila india. Te tengo que seguir andando con cierta dificultad. Ella cierra la fila.
Esperamos cola en los W.C. Aprovecho para colocarme y guardarla en los pantalones. La morreas delante de mí. Mordiendo su boca me miras a los ojos. Veo como la mano sube a los pechos por encima de la blusa. Toda la tela se mueve. Los que están a nuestro alrededor miran. Se está poniendo roja de vergüenza.
En ese momento se abre una puerta que pone privado. A la derecha de los W.C. Es como un camerino. Sale un artista. no sabría decir si hombre o mujer… Supongo que hombre, pero está súper bien caracterizado… Un empujón. Todos adentro.
Apenas tengo tiempo de observar lo que hay.
Ella obedece y mis pantalones y calzoncillos abajo. Todo junto. Un solo tirón. Por las rodillas. Mi polla sale disparada. Te ríes... Fuera camisa. Levanto un pie. Ahora el otro. Estoy completamente desnudo. Solo los ridículos calcetines negros de ejecutivo. Cómo no. Además, así lo has ordenado.
Contra la pared. Manos apoyadas; Mi culo es para ti. Lo sé, me lo has dicho miles de veces. Le tocas entero. Todo… Con suavidad, pero con lujuria… Como si le dieras crema… Luego es su turno. Os repartís mis glúteos. Ella toca un lado. Tú el otro. De vez en cuando metes la mano por debajo y tocas todo mi paquete…
Unas palmaditas… Y.. ¡zas! Sabía que lo harías. Ahora en el otro glúteo… Me enseñas el cinto… No son muy dolorosos. Sí humillantes… Pero no dolorosos.
-. Te toca …. ¡Vamos puta!… Tu mujer coge el cinto, pero no te obedece. Está quieta. No la miro. Me da vergüenza. Me va a azotar ella.
-. ¡Venga zorra! Das enérgico la orden. Oigo un cachete. : -. Luego le va a tocar a él… Ya verás cómo te pone el culo… Mira como tiene la polla… Seguro que este maricón cuando te la meta no se andará con tantas bobadas…
¡zas! ¡zas!
Ella si me golpea fuerte… Me quejo. La da igual. Vuelve otra vez. Cada vez más fuerte, hasta que consigue que chille.
-. Si vuelves a chillar, me dices, te fustigo los huevos… El cinto se pasea amenazante por mis genitales…
En vez de asustarme hace que se me ericen los pelos. Es súper excitante.
-. Pero serás maricón… ¡Si tienes el rabo a punto de explotar!...
Es cierto, la tengo durísima… No tengo tiempo de más. ¡Zas! Este azote ha sido tuyo… Me cruza dolorosamente las nalgas… Ahora ella vuelve…
¡Zas! . Grito. Con el ruido de afuera seguro que no se oye nada.
Date la vuelta. Veo que la has abierto la blusa. Sus tetas están al aire. Pezones duros, rígidos. No me dejas tocarla, solo ver como la magreas las tetas.
-. Si quieres tocar a esta guarra ya sabes...
Diría que está a punto de romper a llorar… Tiene el cinto en la mano. Podría cruzarte la cara, y luego a mí. Pero no hace nada… Se deja hacer de todo. Ni pestañea cuando retuerces su pezón… Insisto: eres un sádico, no te lo digo, pero lo pienso. Si, tu eres un puto sádico y yo un degenerado vicioso. Me vuelve loco ver cómo maltratas sus tetas. Intento tocar mi excitado pene. Amagas el golpear mis manos y las retiro.
Chulo sigues sobando sus tetas… las estrujas… estiras los pezones… las bamboleas… Me matas… No puedo dejar de mirar sus tetas. Respiro agitado… Me puede la lujuria… el vicio…
No vas a repetirlo, lo sé. Los dos sabemos que solo con mirar cómo estás sobando sus tetas me estás poniendo a mil…
Sé que es el precio. Si quiero follarme a tu mujer, usarla, como me dé la gana… tengo que obedecerte y dejarme hacer de todo. Lo dijiste muy, pero que muy clarito…
Me puede el deseo… Tengo que agacharme y sacar tu polla. La tengo a la altura de la cara.... Vamos chúpala... Puto sádico cabrón… y yo cerdo vicioso, pienso mientras la meto en mi boca. La primera vez que chupo una polla…
No puedo evitar pensarlo… Puto cornudo… haces de mi lo que quieres… aunque no me atreva a decirlo en voz alta.
Le meto en mi boca… acaricio tus depilados cojones con suavidad… Como si fuera un helado les lamo cuando me lo ordenas… Lo hago como las mujeres me lo han hecho a mi… poniendo todo mi empeño en darte gusto… en contentarte para que me dejes follar a tu mujer… Caro me va a salir este polvo… pero no en dinero desde luego…
Sujetas mi nuca con ambas manos. Sé lo que vendrá. Empujas con fuerza. Toda tu polla penetra en mi garganta. Me ahoga… Me asfixias… Me dan arcadas. Tiemblo, me convulsiono. Dejas que me retire… Toso… me vuelven las arcadas… Me miras burlón, sonriendo… Vuelves a metérmela en la boca, aunque ahora no tan profundamente. Quieres follarme la boca. En cualquier momento me la volverás a incrustar, pero no por el momento. Te estas saliendo con la tuya, satisfecho sonríes…
Y ella mira también burlona. No me extraña. Verme arrodillado dejándome follar la boca es para mearse de risa. De vez en cuando la morreas, la sobas las tetas… Me la ofreces…
-. Vamos puta… lámeme los huevos… dices humillándome, insultándome. Y yo obedezco.
Ella me da capones si no lo hago bien. Supongo que cuando tú se lo mandas de alguna forma.
Para picarme aún más, me abres el coño para que lo vea, para que se lo huela. Ella mira para otro lado. Delante de mi tengo toda su raja.
-. Lame puta…
Y me lanzo como un loco ansioso a lamerlo. ¡¡¡Vamos, lame todo su coño, puta maricona!!! me gritas despectivo… Ella sigue mirando para otro lado, pero sé que nada más sentir mi lengua entre sus labios ha gemido… ha dado un respingo… huele a sexo… está húmeda…
De un brusco tirón de pelo mi cabeza vuelve a su sitio y tu polla vuelve a mi boca. Está más dura que antes. De vez en cuando da pequeños botecitos. Supongo que ya habrá salido alguna que otra gotita de líquido pre seminal… Pero no caen al suelo porque me estoy comiendo su polla a conciencia… El sabor se hace más intenso… No tardará. No me avisará, lo sé.
Cierro los ojos.
Apenas noto el primer choro. Directo hasta la garganta… La retiras bruscamente. El resto caen directamente sobre mi rostro…
Ahora es ella la que está casi desnuda. La has puesto como me colocaste antes a mi… La faldita levantada, todo su culito al aire... Por debajo asoman sus labios. hinchados... húmedos...
Mi polla entra con una suavidad increíble... se desliza suavemente… resbala en sus flujos… está calada... Tenías razón. La conoces muy bien. La mata la vergüenza, pero la muy perra se muere de ganas…
Nada más sentirme en su interior ha comenzado a gemir. Empujo. Me retiro. Empujo… Gime…. Sus tetas se menean… Le sujeto por las caderas, empujo con más fuerza…
Te noto detrás de mí. Siento tu pene fofo entre mis nalgas… Le restriegas. Tu dedo hurga mi ojete… Le abre un poco… se introduce la yema del dedo… Ahora la segunda yema. Me quejo.
-. No la manches mucho, me dices… hay que reservarse un poco para el hotel…
Me excitan tus palabras… Tus barbaridades… tus insultos… tus humillaciones… tus fanfarronadas… “os voy a azotar el culo”… “sois mis dos putas”… “te voy a desvirgar el culo”… “os voy a follar a los dos”...
Justo cuando notas como mi cuerpo se va tensando, como mi polla comienza a dar pequeños botecitos, empujas con fuerza. Los dos dedos han avanzado por mi recto. Me duele un poco.  Pero me noto el pene tremendamente duro…
-. Vamos jodete a esta guarra. ¿no decías que tenías muchas ganas?, pues venga jódela, fóllatela, reviéntala el chochito… llénala de leche maricón…
Un silencioso gemido gutural brota de mi garganta… Hubiera querido aguantar más follándomela… el orgasmo me traiciona…
Jadeo… respiro agitado… ha sido tremendo… intenso… súper intenso…
Sonríes arrogante y vanidoso… fanfarrón… chulo. Me dices que mire. Un gesto de tu cabeza. Allí está. Recostada en la pared, con los ojos medio cerrados, acariciándose sola los pechos. Se está masturbando como una loca desesperada…
De mi polla escurren sus fluidos. En mi cara aún hay restos de tu abundante corrida...
Abres la puerta… el “media barba” y su amigo están esperando.
Me quedo de piedra. Ella también… No me lo esperaba.
Un puñetazo en el estómago. Ha sido visto y no visto. Y ha sido “Media barba”. Me encojo de dolor. Me levantan cada uno de un brazo. Me colocan en una especie de mesa. No, no es una mesa, es como un potro. Acolchado. Atan mis manos y mis piernas a las patas. Estoy completamente expuesto. Mis genitales cuelgan entre mis piernas. Accesibles. Indefenso. A ella la tiran en la cama….
Sádico. Miras sonriente como nos maltratan. El “media barba” se relame. Sus dos pollas nos están apuntando directamente…
Me soba… abre las nalgas, las separa. Un escupitajo impacta en mi ojete… Siento su duro pene. Lo espero. Pero le detienes: recordad, este culito es mío, lo voy a estrenar yo… con lo demás… haced lo que queráis…
-. Me voy a tomar una copa… En media hora vuelvo…
Ella está llorando. Se la ve aterrada… ¿me van a violar? pregunta balbuceante. No Cariño no…. Te van a violar no… ¡¡¡Os van a violar a los dos!!! dices riendo desde la puerta.
-Portaros bien pichoncitos… dices sin siquiera mirarnos mientras cierras la puerta … No sé si se dirige a nosotros o a ellos…
La polla del “Media barba” se apodera de mi boca. Es muy gruesa.
Oigo la pelea… cómo se resiste… el grito me indica que ya ha entrado en ella.
Si queréis, podéis escribir a:  csdsumiso@hotmail.com

lunes, 27 de noviembre de 2017

Aquel día, aquella casa y uno amigo.

Buenas Tardes, he de decir que me encanta entrar en esta pagina, leer y disfrutar con todos vosotros. Hoy he querido dar un paso adelante y escribir alguno de mis oscuros secretos. Mi nombre es S tengo veintitantos años, moreno y no tengo mal cuerpo para estar rellenito...soy bisexual, aunque realmente amo a las mujeres con locura o mas bien a lo que esconden en sus bragas y soy un completo salido. 
Fue ya hace algun tiempo y si, fue mi primera vez, aunque la recuerdo perfectamente. 
Era la tipica tarde en que unos amigos quedamos en casa de otros para escuchar musica y jugar a la play, recuerdo con todo detalle los cuatro que estabamos (pero por seguridad solo pondre las iniciales de sus nombres). Estabamos A,R,N y yo S.
Estos cuatro intrepidos cabroncetes comenzamos el tipico juego de a quien se corre antes, con un "premio" final para el que antes terminase y era comernos la polla a todos los demas. Para mala suerte, fue A quien terminó primero y se dispuso a pagar su deuda.
Comenzó por R un chico de piel tostada y teniendo apenas 16 años, quien no tardó demasiado en coger de la barbilla a su amigo y después de mirarle a los ojos, estando este de rodillas, acercarle su capullo a los labios. R apenas tardó unos minutos en terminar en la cara de su amigo.
Seguidamente me tocó el turno a mi...a mis 16 años sentado en un sofá, tenia una polla de unos 15 cm, aun sin desarrollar del todo, acaricié el pelo de mi amigo para darle la confianza necesaria (mas que nada para evitar que se arrepintiera) y se introdujo su polla en su boca. Aquella sensación no podré olvidarla en la vida...aquella boca caliente, babeante y aquel chico torpemente recorriendo toda mi polla, cm a cm, he de decir que para ser su primera vez el colega no lo hacia mal...pues se la introdujo hasta el fondo del todo y llego el momento indicado cuando en el preciso momento en el que llegaba mi corrida lo agarraba del pelo y le introduje todo hasta el fondo, mientras notaba su campanilla, descargaba en su garganta provocandole su correspondiente arcada y su bien merecida queja. Pero no me importó lo mas minimo que me regañase con los restos de mi leche recorriendo sus labios y parte de su barbilla, es mas, me excitó bastante.
Pensando que todo seguiría así y ambos despistados del entorno que habia en la sala, ninguno de los dos podriamos imaginar cuando volvimos en nosotros mismos...R se habia emocionado o calentado en exceso y estaba tragando el rabo de N (que era un año mayor que nosotros y tenia un rabo bastante mas grande que el nuestro). Al ver la sopresa aquella de ver a nuestro tostado amigo, recorriendo la gran polla de N mientras este simplemente se recostaba en el sofá y le apretaba la cabeza para que tragara un poco mas cada vez. Pobre R cuando recibió su merecida leche, no podia parar de tragar y toser...sumando aquellos gestos a los gemidos y risas de N mientras terminaba de limpiarse en la cara de nuestro amigo.
Seguida un poco más la tarde, cuando A y R se habian marchado, comenzamos a cocinar una rica pizza para seguir viendo una sesion de cine. Cuando de repente N me pregunta:
N- ¿Tio, tu te has quedado relajado con todo esto?
S- Si, bastante...pero tengo cierto remordimiento de hacer esto a nuestros amigos.
N- Naaaaaa! tio, si antes o despues lo harian.
N- ¿Oye que te parece si en vez de esta mierda de peli, nos ponemos una porno y rematamos la tarde?
S- Es la mejor idea que he escuchado en esta tarde.
Ambos nos dirigimos al salón de su casa, donde rapidamente encontramos las peliculas porno del padre de N y elegimos la mejor que encontramos...Cada uno en su sofa, terminada la pizza y un calenton de la hostia, nos dispusimos a elegir otro juego o esa era mi idea, pero de repente estando yo boca abajo N se pone encima de mi y haciendo los movimientos de follarme (ambos con la ropa puesta) me dice: Esto para el proximo dia con ellos o contigo si tienes huevos...hay que decir que la curiosidad pudo conmigo y tardamos apenas 5 minutos en tener los pantalones y calzoncillos quitados. 
Cuando quise darme cuenta de que estaba pasando realmente...N estaba introduciendome el capullo mientras yo mordia el cojin de su sofá con un impresionante dolor. Esa sensacion que muchos conocereis de una barra de hierro entrando por un lugar estrecho, casi llorando le dije que por favor parase y N me dijo que me relajase que el dolor pronto pasaria y que empezaria el placer (aunque N no lo reconozca, sabia de ese dolor y ese placer muchisimo mas que yo...) y efectivamente, cuando quise darme cuenta estaba practicamente gimiendo mientras N entraba en una especie de trance y bombeaba como un loco dentro de mi. 
Aquello terminó podeis imaginaros como...aunque realmente no tan exagerado como cuentan algunos de no poder andar o el ano como una boca de metro, no eso terminó con una impresionante corrida dentro de mi y algo tan natural como ir a ducharme a su baño. 
Una vez terminado aquello...N me dijo que no podia irme sin recibir mi justa recompensa y se puso en 4 en el sofá de su casa. Tengo que decir que fui un poco cabron y apenas habia lubricado aquello mas que con un poco de saliva pero a él no debió dolerle apenas...pues cuando se la metí apenas se quejó y cuando me corrí simplemente se limitó a levantarse despedirme cordialmente e irse a su ducha.
Así terminó una tarde extraña en el sofá de mi amigo...una de esas que nadie sabe y nunca te esperas. 

Por: SG16

Iván y la extraña pareja

21/08/12 (19:30 aprox.)
Enanos del mundo, si queréis crecer,  el día que yo ponga un circo, ¡venid a trabajar conmigo!, porque os aseguro que termináis alcanzando una altura como la del   Pau Gaso  y os termina fichando la NBA. Lo que yo diga: Pongo un circo y me crecen los enanos.
El día de hoy está siendo  de lo más auténtico, y aunque  también ha tenido sus momentos malos, no me importaría tener  que  revivirlo una y otra vez, como en la  película esa del día de la marmota. Y es que lo que podía haber sido una jornada normal y corriente, está siendo de lo más movidita (en todos los sentidos).
He tenido un sueño que ha sido toda una pasada, en él estaba el  maestrito y un policía (no sé quién coño será, y si existe el tío de verdad o es producto de mi mente calenturienta). Hicimos un trio de lo más vicioso, incluso  deje que Mariano me petara el culo (Al despertarme estaba tan cachondo que no tuve más remedio que hacerme dos soberanas pajas).
La peor del día vino después, fue llegarme al banco y no he podido evitar ponerme de muy mala leche. El pijo de mierda del director me ha seguido dando pares y nones con el tema del préstamo y,  de seguir así, me veo dando el cerrojazo al negocio. ¡Con el trabajito que nos ha costado a mi socio y a mí ponerlo en funcionamiento!
Menos mal que a la salida me he encontrado con la Debo, mi primera y única ex, que está de vacaciones en el pueblo.  Ha sido verla y me he puesto tan contento que me he sentido hasta rejuvenecer un poco. Tras contarnos un poco como nos ha ido la cosa en estos quince años (con la excusa de que tenía que mirarle una cosa al coche de su cuñada), hemos terminando en el taller,  echando un polvo la mar de bueno.
Al contarle de  que me hacían falta los seis mil euros, sí o sí, se ha ofrecido a ponerme en contacto con su marido para que me preste la pasta, el tío es productor de cine y está en el “taco. Hemos quedado en el chalet que tienen alquilado en la Ponderosa. Mientras esperábamos a su marido volviera de Sevilla, la Debo ha empezado a tontear y yo, que no sé tener la churra quieta, he terminado con los ojos tapados y atado al cabecero de la cama.
La tía ha conseguido que me corra dándome una tremenda comida de culo  (he de reconocer que los besos negros son una de mis debilidades) y dado que  mi calvito cabezón seguía con ganas de juerga,   mi amiga ha optado por darme  la mejor mamada que me han pegado en mucho tiempo, o eso creía yo. Porque de un modo bastante teatrero, ella me ha retirado el antifaz de los ojos y he descubierto que quien le estaba haciendo mimitos con la boca a mi cipote era su marido. Un tío madurito, aparenta tener unos treinta y ocho años(como mucho cuarenta) rapado al cero, grande y fuerte quien, para mi mayor sorpresa, me saluda sonriendo.
Si digo que el zolocotroco se me empieza a encoger a pasos agigantados, ¿alguien se puede extrañar por ello?
Mi ex se da cuenta rápidamente de cómo cambia el estado de ánimo de  mi pajarito y me lo hace saber sin contarse un pelo:
—¡Tío, ahora te vas a venir abajo! ¿Pero no decías que te la estaba chupando de puta madre?
Por unos segundos no sé qué decir. Me da un poco de vergüenza admitir delante de mi ex que me gusta que me la mame un hombre, pero como está claro que su marido o es de la cascara amarga o un guarrón de marca mayor, y  tengo la sensación de  que no es la primera vez que practican estos jueguecitos, opto por trivializarlo todo y  hacer lo que mejor se me da: tomarme las cosas a cachondeo.
—Mujer, como gustarme me gusta. Lo que pasa es que ver a un tío que te está chupando la polla, así de buenas a primeras y sin anestesia, ¡se la agacha al más pintado!
Eduardo y Débora intercambian una mirada cómplice  y se sonríen al comprobar que mi churra sigue estando  dispuesta para ellos. Sin decir esta boca es mía,  el mejicano prosigue con lo que estaba haciendo, como si no le importara que el cipote se me haya aflojado una cosa mala.  
Es tanto el empeño que pone el tío, que al poco tengo el martillo dispuesto para clavar todas las puntillas que hagan falta. A que va a ser verdad  el dicho de mi amigo Antonio  de que como te la mama un tío, no te la mama nadie.
En el momento que la extraña pareja constata de que me adapto a sus necesidades y sin ningún problema, el calvorota hace un gesto a su mujer para que me desate. No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que todo el rollo de las cadenas y el antifaz estaba más que preparado y que he caído en su trampa como el mayor de los canelos. Porque me da en la nariz que el tío este estaba en la casa, aguardando a que su mujercita me tuviera a punto de caramelo para poder entrar en acción del modo que lo ha hecho.  
Por unos segundos me siento un tierno cervatillo que ha caído en una elaborada trampa. Un cervatillo a quien los cazadores le van a chupar el rabo hasta sacarle toda la leche.
Al verme libre de las esposas, mi primera reacción es tocarme  las muñecas, las cual no sé por qué tengo un poco dolorida, más bien entumecida diría yo. Intentando estirar un poco el cuerpo, me desperezo levemente, para concluir dirigiendo toda mi atención al hombre que tengo entre mis piernas. En un acto irreflexivo cojo su cabeza entre mis manos y las empujo contra mi pelvis.
—¡No quieres polla! ¡Pues vas a comer polla hasta que te de asco!
Que me ponga tan borde  parece gustarles tanto a mi amiga como a su marido, pues él mama con más frenesí y ella me da su aprobación tendiéndose junto a mí, acariciándome melosamente el pecho y chupándome con fuerza una tetilla.
Aunque no deja de chocarme la situación, poco a poco,  me deja de dar corte  y cuanto más me relajo, más disfruto del tema. Metido en materia como estoy,  no puedo evitar pensar que los sueños a veces se convierten en realidad. Repentinamente, tiro suavemente del pelo de mi amiga para apartarla de mi tórax, sin  pensármelo le pego un muerdo de película y le meto la lengua hasta la campanilla.  
Mi acto no pasa inadvertido por el incansable mamador que en vez de enfadarse por besar a su mujer, parece excitarse al vernos morrearnos y comienza a tragarse mi polla con más ímpetu aún.
Como presiento que si él sigue succionando de esa forma  voy a terminar pegando otro “escopetazo”, tiro de los pelos de su nuca y, apartando momentáneamente los labios de mi amiga, le digo:
—¡Para un poco, hombre! Que no sé yo si corriéndome  otra vez, voy a poder seguir de jarana y se me ocurren mejores maneras de seguir pasando la tarde. ¡Te puedo asegurar que no tengo prisa ninguna, ni tengo  otra cosa mejor que hacer!
La aparente tranquilidad con la que suelto todo esto, saca una sonrisa a mis dos acompañantes. Eduardo, al que parece no hacerle ninguna gracia dejar de chupar mi polla, se desliza por la cama y se pone junto a mí. Hasta este preciso momento no soy consciente de lo fuerte que está y de lo enorme que es, pese a que no es mucho más alto que yo, el tío está hecho un verdadero armario.  Al igual que su mujer, se pone a jugar con mis pezones ¡Qué carajo tendrán  mis tetillas que les gustan tanto a estos dos! Sin dejar de hacer círculos sobre mi pecho, el musculitos me pregunta:
—¿A poco te ibas a correr ya?
—¿A poco? ¡No a mucho! Me tenías la polla a punto de reventar.
—¿Te ha gustado?  Tienes una pinga  bien rica…
—¡Gachón, la mamas de puta madre!
—Pues no he estado al cien…
—Tiene una lengua que es una delicia —Interviene Débora que se ha cansado de jugar con mi tetilla y arrastra sus dedos por mi peluda tripa.
—¿Me lo dices y me lo cuenta? —Digo en plan jocoso y finalizando mi frase con una sinvergonzona sonrisa.
El mejicano mira a su mujer y ella, como si supiera de antemano  lo que le va a pedir, coloca su cabeza justo delante  de mí, su marido acerca su boca a la suya y comienzan a besarse en to mi careto. Hay tanto fuego y tanta pasión en sus actos, que no solo me excita verlos, sino que estoy tentado de unirme a ellos, sin embargo, no lo hago. Supongo que todavía no soy tan moderno como para darle un pico a un tío y menos delante de su piva. ¡Por mucho que me ponga el tema!
Ellos no parecen tener problema alguno y prosiguen besándose sobre mi torso, la mano de Eduardo baja hasta mi entrepierna y comienza a juguetear con mi calvo cabezón. La rudeza con la que me toca es bastante distinta a la de Debo. ¿Cómo carajo no lo noté antes? Está claro que, en aquel momento, lo que menos me iba a imaginar es que el mejicano era bujarrón y quien me chupaba el carajo, en vez de Debo como yo pensaba, era él.   En fin, ya que estamos metio en faena,  vamos a dejar  el pabellón alto. ¡Que no se diga que Iván Izquierdo no remata sus trabajos con excelente calidad!
Mis dos acompañantes, sin dejar de besarse, bajan hasta mi cintura y empiezan a acariciar mi tripa morbosamente. Segundos después  sus labios se posan en mi pelvis y empiezan a pegar pequeños tironcitos con los dientes del vello de  esta. Me vuelve a suceder lo mismo que cuando mi amiga me metió un dedo en el culo, aunque siento dolor con cada pequeña dentellada, estas no dejan de ser sumamente placenteras y el nabo cada vez se me pone más duro. Está tan duro que podría partir nueces golpeándolas con él.
Impulsivamente alargo cada una de mis manos a sus espaldas y empiezo a acariciarlas sumido en pequeñas muecas de satisfactorio dolor. Por un momento me imagino que soy el dueño de dos perros, Débora y Eduardo,  y en pago a lo bien que se están portando acaricio complacido sus lomos. «Espero que a ninguno le dé por morderme y me quede sin mi calvo cabezón.» Sin querer (queriendo), arrastro la mano hasta las nalgas de Débora. ¡Qué buen pandero tiene la gachi!  Deslizo los dedos entre sus nalgas y tonteo un poquito con ellos en el caliente y estrecho orificio. Dado que está bastante seco, me llevo los dedos a la boca, los impregno de abundante saliva y empapo con ella el culito de mi amiga que responde dando un pequeño respingo al notar como mi dedo índice  comienza, poco a poco,  a taladrar su caliente agujerito.  
La respuesta de mi ex, al sentir como invado su ano, es acercar su boca a mi nabo y comenzar a succionar mi capullo. Su marido deja  también de pegar dentelladas a mis pelillos y comienza a lamerme los huevos. No me hacían una cosa así desde la orgia de la fiesta de Navidad. Es solo pensar en aquello y me vuelven a entrar unas loquísimas ganas de correrme.
—¡Iván, tío! ¡Vaya lo bien que manejas los  deditos!
—Nada que tu culito no se merezca que hagan con él…
—Pues tienes dos manos, güey… ¡No seas gacho y hazme lo mismo!
Escuchar como aquel armario empotrado de dos puertas me pide  que le meta el dedo en el mojino, me resulta de lo más desconcertante, e incluso me da un poquito de cosa. Sin embargo, cuando aproximo mi mano a su trasero y compruebo lo dura que tiene las nalgas, cambio de parecer por completo. Sin meditarlo ni un segundo, dejo  todas las  gilipolleces, miramientos  y demás pamplinas a un lado, para comenzar a practicarle al gachón el mismo masajito que le estoy haciendo a su parienta.
Al principio, el culito del mejicano se resiste un poco a ser atravesado por mis bastos dedos, pero nada que  dos escupitajos de caliente saliva  no puedan solucionar. Tras lubricarlo y trabajármelo un poquito, mi dedo índice se interna en su ojete por completo. Por la facilidad con la que entra, me atrevería a pensar que en aquella plaza ya han toreao antes y más que orejas, a este torero le han dado rabo, ¡mucho, pero que mucho rabo!
En este momento, con dos bocas, un coño y dos culos a mi completa disposición, me siento el rey del mambo.  No sé por qué, vuelvo a recordar el sueño de esta tarde y la puñetera doble penetración que me parecía una fantasía imposible, se me antoja  ahora de lo más real. Si sé jugar mis cartas y soy capaz de darlo todo ¡con estos dos me puedo poner las botas!
Está claro que los tres estamos más a gusto que un cochino en un charco y  como yo a estos dos no le diga nada, con tanto chupa que te chupa,  voy  a terminar echando la leche otra vez. Dado que no sé si me quedan aún más balas y quiero probar otras cositas nueva, tiro suavemente del pelo de mi amiga y le digo:
—Debo, guapa, ¿te gustaría que te comiera el coñito?
Es más que obvio que el pedazo de mujer que tengo a mi lado, no tiene un “no” para mí. Antes de que me quiera dar cuenta, se ha abierto de piernas y me invita con un dedito a que saboree el interior de su rajita. Es bajarme al pilón y noto como su marido se ha acomodado entre mis piernas, para comenzar a mamármela de nuevo.
He de reconocer que a pesar de lo de puta madre que me lo estoy pasando, estoy un poquito nervioso. No sé si porque llevo tanto tiempo esperando una cosa así o porque  quiero probar posturas nuevas y variadas, que hasta me da miedo no estar a la altura, por lo que el temor de no tener  mucha más munición en la recamara y que el próximo martillazo pueda ser el último, se está convirtiendo en una agobiante obsesión.
Aparto los labios de Eduardo de mi polla y dejando de lamer la almeja de su mujer digo:
—Debo, me gustaría follarte otra vez.
Seguramente he sido un poco basto, pues mi ex frunce el ceño un poco contrariada, se queda pensativa unos segundos y me dice:
—Pero  tendrá que ser después de Eduardo.  Siempre que hacemos un trio, es un honor que siempre le reservo a mi maridito.
No deja de asombrarme la naturalidad con la que tratan del sexo estos dos, a mí no se me pasa por la cabeza compartir a Eva y mucho menos comerle la polla a un tío delante de ella. Débora y su marido hablan de echar un polvo conmigo sin darle la mayor importancia, como si hablaran de comerse un bocadillo de mortadela con aceitunas.
Lo que sucede a continuación, me deja más que cristalino que no estoy preparado para la vida moderna. O eso, o que el mejicano y su mujer tienen un master en mundologíasexual.  Si yo había pensado que a lo que mi ex se refería con reservar el “honor a su maridito”, era que él iba a ser  el primero en trincársela, ¡no podía andar más equivocado! Eduardo, de un modo de lo más servil,  se ha puesto en pompas a cuatro patas sobre la cama y su mujer tras darme un preservativo, le unta el culo con una capa abundante de lubricante. Este tío quiere me lo jilbane sí o sí, fiel a mi lema de que un agujero es un agujero, me pongo el condón  y voy endureciéndome la caña de loma para darle la comía que está pidiendo el culo del gachón.  
Aunque nunca me han gustado los hombres, he de admitir que petar un agujerito estrecho me gusta mogollón y muy pocas mujeres son la que te lo dejan hacer esto. Siendo sincero, de los tres tíos que me he follado hasta ahora, quien más me ha gustado ha sido Mariano, el cabrón esta cantidad de fuerte y está lejos de ser una maricona loca.  A mí lo de trincarme a uno que tenga planta de macho, me pone cantidad.  Al maridito de mi ex le pasa algo parecido,  es un tanque y nada femenino. Tiene un culo firme y enorme, que se me antoja de lo más deseable. La sola idea de   poder clavarle mi martillo hasta el mango, me tiene con el motor a cien mil revoluciones y con las válvulas más calientes que el pico de la plancha.
Mientras terminó de lubricar debidamente el condón, acaricio sus glúteos los cuales están duros como una roca. Inspecciono con el dedo el agujero y compruebo que la crema facilita muy bien la entrada. Sin más prolegómenos coloco la polla en la puerta de su agujero y se la meto de un solo empujón.
He tenido que ser un poco brusco porque escucho como se queja, pero también pienso que no le debe doler mucho pues no me pide que se la saque, sino al contrario, parece que hace por relajarse para dejar pasarla mejor. Poco a poco, su ano se va dilatando y mi churra sale y entra con una más que pasmosa facilidad. Mi amiga coge cariñosamente a su marido por la barbilla y le dice:
—Ves como no te mentía, cuando te decía que mi amigo follaba de puta madre.
Le da un beso en la mejilla y me dirige una mirada provocadora, a la vez que se muerde lascivamente el labio inferior. Su excitante gesto consigue sacar mi parte más animal, impulsivamente cojo al mejicano por la cintura y comienzo a cabalgarlo como si quisiera metérsela aún más adentro.
El “fantasma” del no deseado orgasmo me viene a visitar de nuevo, como quiero alargar esto el máximo detengo mis caderas con la misma celeridad que comencé a moverlas compulsivamente. Débora, por su parte, se ha puesto de rodillas ante su esposo, de manera que su cabeza quede a la altura de su entrepierna y se ha puesto a hacerle una mamada.
El mejicanito, al sentir los labios de su mujer en su capullo, no puede reprimir por más tiempo gritar de placer y se pone a vociferar cosas sin sentido. Algo que,  por si yo tenía alguna duda, me deja claro que se lo está pasando de requeputísima madre con mi cipote entrando y saliendo de su culo.
Tras unos intensos minutos en los que mi polla y la boca de la Debo se dedican a suministrar placer a Eduardo a tiempo completo, mi amiga decide cambiar de postura.
En esta ocasión me pide que me tienda sobre la cama para que su esposo se siente sobre mí. Eduardo coge el bote de  gel lubricante y se vuelve a echar un buen chorreón en el ano. Por primera vez, tengo ocasión de ver el cipote del mejicano y la verdad es que, como todo en él, es enorme. Aunque lo que más me sorprende es lo oscura de su piel,  en contraste con las enormes venas azules que recorren su tronco. Mi amiga se da cuenta que estoy marcando el pollón de su marido y no se corta un pelo en decírmelo:
—¿Te gusta la pinga de mi chico?
La pregunta es tan directa que, en un principio,  me siento un poco cortado. No obstante, como entre estas cuatro paredes parece que rige la ley del todo vale, me suelto un poco el pelo y le contesto haciendo gala de ese descaro con el que mi madre me parió.  
—Gustarme, gustarme, no… De los tíos no me suele interesar el motor, me gustan más la parte del  portamaletas. Pero he de reconocer que el de Eduardo es de cien caballos y con cuatro cilindros…
El símil automovilístico que he usado para decir que está bien dotado, parece que ha cogido un poco fuera de juego  al mejicano, pone cara de no haberse enterado de nada y mira a su mujer como buscando una explicación. Ella lo mira sonriendo y le dice:
—Cariño, Iván lo que ha querido decir con tanta subterfugio  es que le ha llamado la atención lo enorme que es tu verga —Pone cara de fastidio y añade —¡Hombres, cualquier cosa antes de admitir que se han fijado en  la churra de otro!
Como si  con mi sutil piropo hubiera alimentado su vanidad, me mira dedicándome  una leve sonrisa, agarra descaradamente su pene y me lo muestra como si fuera un trofeo. Por unos momentos pienso que este tío pretende que le toque o le mame la polla, así que opto por ponerle  mi  mejor cara de pocos amigos. Dando la batalla por pérdida antes de empezar, prosigue con lo que estaba haciendo: dilatarse el culo con los dedos.
Eduardo, una vez considera que tiene su ojete preparado para que siga dándole caña, se  acuclilla sobre mi pelvis y, tras dirigir con la mano mi pene, consigue pocos segundos después tener mi herramienta insertada hasta el fondo de su tubo de escape. Una sensación de oprimente calor recorre de arriba abajo mi pene, regalándome unas buenas dosis de placer.
Se ve que el tío es la primera vez que hace una cosa así (¡por los cojones y un palito!). Ironías aparte, al esposo de la Debo se le ve bastante rodaje en este tipo de asuntos. Tras comprobar que  tiene mi martillo de carne incrustado hasta la base, apoya la palma de las manos sobre la cama y utilizando sus pies como  resortes, me empieza a cabalgar contundentemente.
Acto seguido mi amiga, se acomoda entre sus piernas de cara a mí. Por lo que puedo interpretar por su gesto de satisfacción y sus ademanes, creo que  se ha ensartado el cipote en el coño, con la misma rapidez y maestría que su marido se ha metido mi polla por el ano.
Durante un momento siento como el peso de ambos me oprime, pero tras unos instantes de confusión, Eduardo pasa a soportar el cuerpo de su mujer y a no dejar descansar el suyo sobre mí. A partir de ahí los tres pasamos a funcionar como el engranaje de unos amortiguadores. Al elevarse hunde su miembro viril en el vientre de su mujer  y al agachar su pelvis se clava hasta el fondo mi cipote en su culo.
Observo el rostro de mi ex y no puede disimular lo  mucho que está disfrutando de todo esto. Irreflexivamente, rodeo a su marido con mis brazos y comienzo a jugar con sus tetas. Aquello parece poner cachonda a mi amiga que se pone a gemir como una perra en celo.
De seguir así, me temo que mi calvo cabezón va a terminar escupiendo leche. Sin embargo, estoy tan bien que no quiero parar el momento por nada del mundo. No sé qué me da más morbo, si follarme a la especie de armario empotrado que es el mejicano, o ver como su mujer disfruta siendo penetrada por él.
Repentinamente, Eduardo empuja delicadamente  a Débora sobre la cama,  se pone de píe y comienza a pajearse sobre su parienta. Ella, por su parte se lleva las manos al coño y comienza a autosatisfacerse.   Aunque reacciono tarde, me levanto y lo imito. Unas  cuantas sacudidas más y de la verga del mexicano salen varios trallazos de leche que van a parar a los cantaros de mi amiga.
Ella, sin dejar de masturbarse frenéticamente, se lleva una mano al pecho y empieza a extender morbosamente el viscoso líquido blanco sobre sus senos. La escena de su marido descargando el semen sobre sus peras y ella acariciándoselas, saca a relucir mi parte más viciosa. Aprieto fuertemente el calvo cabezón entre mis dedos y segundos después un chorro de  mi esperma, termina sobre el torso de mi ex. Ella, como si mi leche sobre sus tetas fuera  el puntito que necesitaba para alcanzar un orgasmo de campeonato, se empieza a retorcer dándonos a entender que se está corriendo como una perra.
El mundo parece detenerse por un momento, pasada la calentura recuerdo el verdadero motivo por el que he visitado a Débora. Tras lo sucedido, tengo la extraña sensación de que por no  saber tener la polla quieta, me acabo de cagar fuera del tiesto. Como tengo claro que el no ya lo tengo, bromeo con el tema para saber la reacción del calvorota:
—Débora, me parece que tu marido con lo que ha pasado no me a dejar el dinero…
La mujer se sonríe picaronamente, mira a su marido y le hace un gesto para que sea él quien me responda. El corpulento mejicano pone cara de circunstancia y, sin darle demasiada importancia a lo que acabo de decir, me responde:
—¿Por qué no lo platicamos después de una ducha?
Un cuarto de hora después, limpitos y fresquitos, no sentamos en el salón. El matrimonio lo hace en un sofá de tres plazas y yo lo hago en una butaca frente a ellos. Débora simplemente lleva un vestidito  rosa de andar por casa que deja poco a la imaginación y que recuerda lo buenísima que sigue estando. La indumentaria de su marido y la mía, se limita a unos gayumbos. Los del mejicano son tipo bóxer y son tan ajustados que, a pesar de tener el pajarito durmiendo la siesta, le hacen un buen paquete. Me ofrecen una copa y con un ambiente más distendidos, empezamos a hacer eso de “platicar”.
—Antes de nada, carnal —Dice Eduardo echando el brazo afectuosamente a su mujer y acercándola a él—Por nadita del mundo me gustaría que comentaras con nadie lo que ha sucedido aquí hoy. ¡Así que chitón!
Pare, que estoy casao y como la parienta se entere de una cosa así, me cuelga por los huevos del reloj del ayuntamiento.  
Eduardo vuelve a mirar a su mujer con cara de no haber entendido ni mu.
—Mi amigo dice que no dirá nada, pues al primero que no le conviene es a él porque está casado —Interviene mi ex, volviendo a hacer de intérprete de mis palabras.
—Perdona, carnal, pero es que hablas muy rápido y muy raro —Se disculpa muy educadamente el mexicano.
—No te preocupes, pues llevas razón. Tengo la sensación de que  habláramos dos idiomas distintos. Yo porque me vi la telenovela de la Marichui esa, ¡que si no tampoco!
Como no  he utilizado ningún palabro raro de los míos, supongo que lo ha entendido todo perfectamente porque, tras sonreír casi forzadamente, prosigue con lo que estaba contando.
—… la cosa ha estado de rechupete, güey, pues,  tal como me platicó mi mujer, chingas de putísima madre.
—Lo que yo no sabía, cariño —Interviene mi ex, acariciando provocativamente la pierna de su marido —, es que el muy cabrito es multiorgásmico.
—Yo tampoco. Sabía que era capaz de correrme varias veces seguidas, pero no sabía que eso tenía un nombre científico de esos.
—La neta que es una suerte a la hora de echar pata.
Ahora el que pone cara de no haberse enterado ni de jota, soy yo. La Debo lo nota y con cierto sarcasmo me dice:
—Creo que lo que te acaba de soltar mi maridito no lo decían en la telenovela de la Marichui esa que tú veías, ¿no?
Niego levemente con la cabeza, en un vano intento de no quedar de más ignorante  de lo que soy.
—Os voy a pedir un favor a los dos —Dice mi ex frunciendo el ceño y moviendo la cabeza con destemplanza —. ¿Podéis hablar como personas normales y corrientes? Es que si no me veo de traductora toda la tarde, ¡y el pinganillo para la oreja no me lo he traído!
La cabeza de Eduardo y la mía se mueven al unísono, como si lo último que  quisiéramos es  hacerla enfadar.
—Bueno, lo que ha querido decir mi marido es que es una suerte a la hora de tener sexo. ¿Entendido? A ver si es la última vez que tengo que hacer de interprete.
Escuchar lo enojada que está mi amiga, me deja claro que tengo que ser lo más finolis del mundo para que el Mister Proper mejicano me entienda. Así que pincho en el icono de cultura general de mi cerebro,  saco el mecánico culto que llevo dentro y empiezo a hablar muy despacito.
—No- te- creas. No sue-lo ha-cer mu-cha vi-da extra-con-yu-gal  y mi mu-jer es de-ma-sia-do con-ven-cio-nal en el se-xo.
Al oírme hablar así, los dos se miran extrañados y no pueden evitar  carcajear. Yo me quedo mirándolos extrañado y un pelín mosqueado.
—He di-cho al-go ma-lo.
——Ni tan calvo, ni con tantos pelos, Iván. No hace falta que hables como gran jefe Indio. ¡Que Eduardo es mejicano, no extraterrestre! Simplemente habla un poco menos deprisa y te entenderá.
—Pues eso, que en casa tengo pocas oportunidades de vaciar los testículos al completo, mi mujer se da por satisfecha con una sola vez.
—Las mujeres hispanas todavía no están muy liberadas. Todos los días doy las gracias a Dios, por haber puesto a Debi en mi camino y haberme dado la  chance de una vida  con ella.
—¡Cariño!, ¿qué hemos dicho de los localismos?
—¡Perdón…! por haberme dado la oportunidad de una vida con ella.
La verdad es que siempre que había hablado con sudamericanos, nunca había prestado atención a lo poco que nos entendían, como normalmente el tipo de personas que trataba,  era gente que venía a trabajar, eran ellos los que se esforzaban en comprendernos y a la hora de comunicarse con nosotros, procuraban que lo que nos dijeran nos quedara bastante claro.
Acostumbrado a hablar en un ámbito cerrado como Los Palacios, nunca me había dado cuenta lo diferente que es nuestra forma de decir las cosas  de la de otros pueblos.  Normalmente cuando coincido con un madrileño o un catalán me “autocorrijo” un poco a la hora de hablar, para que me puedan entender. Con Eduardo, quien lo primero que ha hecho es comerme la polla, me he sentido libre para ser natural y, si su mujer no nos para, esto se hubiera terminado convirtiendo en la torre de Babel.
—No os enfadéis por lo que voy a preguntar —Intento que mi voz suene calmada, pero me es imposible disimular el nerviosismo que me invade —, ¿a Débora no le importa que te lo hagas con hombres?
Durante unos segundos parece que ha pasado un ángel, cuando recapacito un poco lo que acabo de decir me doy cuenta de que acabo de meter la pata hasta el fondo y por unos segundos quiero que me trague la tierra. Sin embargo, para mi suerte, mi parida parece hacerle gracia a la extraña pareja, quienes se vuelven a reír con bastantes ganas.
—¡Qué bruto eres! —Responde mi ex, sin poder reprimir una carcajada al hablar —. Por supuesto que no me importa. ¿Por qué me iba a importar?
—No sé…
—Iván, no sé cuánto quedará del chaval aquel que conocí, pero recuerdo que eras una persona con la mente abierta y al que no le importaba los dimes y diretes de la gente.
—Y me siguen sin importar…
—Entonces, ¿a qué viene esa pregunta?
—Debi, yo creo saber lo que le pasa a tu amigo. Él también anda con hombres por ahí —Eduardo me mira como esperando una objeción  por mi parte, como mi silencio es otorgante, prosigue hablando con naturalidad —, pero no se lo cuenta a su mujer.
Su mujer al oír la afirmación de Mr Proper se queda un poco atónita y antes de que pueda preguntarle como sabe aquello, su maridito le responde con una seguridad pasmosa.
—Lo sé, porque por la forma en que me ha cogido y las ganas con la que lo ha hecho, es más que evidente que te has cogido otros culos de machos antes, ¿no?
Asiento con la cabeza, después de lo que ha sucedido entre nosotros, no creo que sea oportuno mentirles, pero tampoco me veo capaz de admitirlo abiertamente. Sin embargo, Debo (como buena mujer que es) no está dispuesto a dejar el tema zanjado y sigue metiendo el dedo en la llaga. 
En un principio me siento un poco violentado por sus palabras, las cuales me avergüenzan un poco, pero como no creo que haya hecho nada peor que ellos, me enfrento a ella sin titubear.
—¿Qué quieres que te diga? Me pone cantidad follarme un culo y como hay tan pocas tías que estén dispuestas…
El matrimonio se mira con una apabullante complicidad, como si mis palabras fueran lo que esperaran escuchar.
La situación se ha vuelto tensa para mí. Yo venía esta tarde buscando una solución económica a mis problemas y, en cambio, he echado un polvo de tres pares de cojones. No es que me queje, pero estos dos de los seis mil euros no dicen  ni pio. Como sospecho que si yo no saco el tema, a ellos les trae sin cuidado. Me ato los machos y se los digo:
—Eduardo, no sé si tu mujer te  ha dicho para lo que he venido…
—Sí, porque te hacían falta seis mil euros. ¡No te preocupes, carnal, está hecho! Pero antes de hablar de dinero me gustaría que vieras un video —Dicho esto, se levanta y camina hacia un mueble sobre el que descansa una televisión de pantalla gigante de plasma.
Aunque sus palabras me tranquilizan un poco, la dejadez con la que trata el tema, hacen que no las tenga todas conmigo.
Enciende la luz de una lámpara que está al lado del televisor y al darle la luz de pleno en la cara, veo algo que no había notado hasta ahora, Eduardo tiene un ojo un poco  a la virulé.  
—¿Qué te ha pasado en el ojo, pare?
El mejicano no se toma ni el trabajo de contestarme y sigue trasteando con el televisor,  es su mujer la que responde por él.
—Ha sido tu amigo Fernando.
—¿Nuestro Fernando?
La Debo asiente con la cabeza, cuando me dispongo a seguir preguntando, Mr Proper me da un golpe en el hombro y me dice:
—¡Después te lo explica! Me interesa primero que veas el video…
Continuará en: “Una proposición más que indecente”
Acabas de leer:
Follar en tiempos revueltos.
Episodio III: Iván y la Extraña pareja.
 (Relato que es continuación de ¡Instinto básico
Si estás por aquí todavía, sería interesante que dejaras tu valoración o, incluso mejor, un comentario. A los autores nos gusta conocer lo que piensas sobre lo que escribimos, nos ayuda a mejorar y sobre todo, sabemos si nuestros relatos te llegan o no. Sin la retroalimentación de los lectores es como hablar a la pared. Gracias de antemano.

Si no conocías a Iván  y te has quedado con ganas de él, hace poco he publicado un texto informativo donde se incluyen los links de todas sus apariciones. El regreso de Iván.

Si te has quedado con ganas de leer más cosas mías, y no las conocías, hay te dejo el link  la guía de lectura que publiqué a primero de año.
Sin más dilación paso a agradecer los comentarios dejado a partir de que publiqué “Las tres Másqueperras” : a djonas: La verdad que tuve mi reticencias de publicar la historia de Andrés y Gregorio por lo dura que era,  pero visto la respuesta de los lectores no descarto hacer algo parecido en el futuro. Gracias a ti por leer y comentar; a Ozzo2000: Espero que lo de hoy, aunque ha tardado mucho en volver, haya cubierto tus expectativas. Haré con Iván, lo mismo que hice con Ramón, publicaré sus historias de manera regular hasta finalizarla; A dedmundo: Pues aunque no suelo adelantar cosas, te puedo decir que sí, que Mariano se arrepiente, aunque ya sabemos todos lo que le duran los arrepentimientos. Me alegro que te hayan gustado los travestis, pues se quedaran unos cuantos episodios. Por la playa se van a pasar un buen elenco de personajes. En cuanto al episodio de hoy, ¿he metido mucho la pata? Iba muy pillado de tiempo y no quería dejarlo esperar más; A PepitoyFrancisquito: Me tomo nota de vuestros saludos y se los paso a Jorge. En cuanto a las tres Másqueperras han tardado, pero se quedaran unos cuantos episodios y, ya dependiendo de la respuesta de los lectores, lo traeré en episodios sueltos o no. De todas maneras, tal como está cambiando la actualidad, los próximos visitantes  que tengo previsto traer a los Caños, lo mismo para  cuando lo publique no están en el “candelabro y los tengo que cambiar, así que prefiero no anticipar nada, pero creo que os vais a poder seguir riendo y .a Kobi17:  La decisión de dejar aparcado Iván, fue para centrarme en la historia de Ramón que, de momento, está finalizada. Ahora me centraré en el mecánico y las aventuras de la playa de Mariano, JJ y Guillermo.  Espero que este episodio te haya gustado. Sé que no soy todo lo rápido que debiera, así que agradezco vuestra paciencia.

El próximo episodio será de “La playa del amor”  y llevará el título de “Ignacito y sus dos velas de cumpleaños”.

Hasta entonces, procurad ser felices.

Un beso a todos. 

Por:
 
Machi 

domingo, 26 de noviembre de 2017

Pasion y tapadera

ANTES DE NADA QUIERO DAR LAS GRACIAS A MI MUJER ISABEL QUE ME APOYA EN TODO, DESPUES DE LO MAL QUE LO HEMOS PASADO, ESTAMOS VIVIENDO UNA SEGUNDA LUNA DE MIEL QUE DURA YA UN AÑO, NO HAY NADA MEJOR QUE UNA CONCIENCIA TRANQUILA, FRANQUEZA Y CUANDO TIENES AL LADO A UNA GRAN MUJER COMO ES MI CASO, TE LO PONEN MUY FACIL.
COMO HW CONTADO EN OTROS RELATOS, SOY HOMOSEXUAL, CASADO DOS VECES Y HECHO INFELICES A DOS GRANDES MUJERES POR MI FALTA DE SINCERIDAD Y MI OBSESION POR TAPAR LA REALIDAD DE MI VIDA, COMO DIJE EN EL PRIMER RELATO ME SENTIA ATRAIDO POR MI GRAN AMIGO JOSE LUIS, TUVIMOS RELACIONES SEXUALES DESDE JOVENES Y AUN LAS MANTENEMOS, AUNQUE AMBOS CASADOS CON MUJERES, NOS AMAMOS Y DAMOS RIENDA SUELTA A NUESTRA VERDADERA SEXUALIDAD CUANDO NOS JUNTAMOS.
ME MATRICULE EN SEVILLA EN QUIMICAS SOLO POR QUE EL SE MATRICULO, MI GRAN PASION HUBIESE SIDO LA ASTRONOMIA PERO COMO DIGO EL AMOR ME LLEVO A EMPEZAR QUIMICAS, SOLO HICE EL PRIMER AÑO Y NO COMPLETO, DEJE LA UNIVERSIDAD Y EMPECE A TRABAJAR, ALLI CONOCI A MI PRIMERA MUJER, NOS CASAMOS Y TUVIMOS DOS HIJOS, EVIDENTEMENTE JAMAS FUE FELIZ PUES YO SEGUIA ENAMORADO DE JOSE LUIS Y MI MATRIMONIO NO DEJABA DE SER UNA FALSA.
DESPUES DE MI SEPARACION Y PARA QUE NO HUBIESE HABLADURIAS ME VOLVI A CASAR DE NUEVO CON ISABEL A LA QUE DURANTE 17 AÑOS HE HECHO UNA INFELIZ PUES ERA TANTO EL ODIO Y LA REPRESEION QUE LLEVABA DENTRO QUE ME LLEVO A SER VIOLENTO CON ELLA Y TENER QUE DEMOSTRAR QUE YO ERA EL MACHO DE LA CASA.
COMO HE RELATADO DURANTE MIS RELATOS, EL GRUPO DE AMIGOS QUE NOS JUNTAMOS DE MI LOCALIDAD NATAL EMPEZO A COMENTAR DE MI RELACION CON JOSE LUIS Y NUESTRO AFEMINAMIENTO, POR ELLO JOSE LUIS Y YO DECIDIMOS DEMOSTRAR QUE ERAMOS MACHOTES Y QUE TODO LO CONTRARIO A LO QUE ELLOS DECIAN Y PENSABAN ERAMOS LOS MAS MACHOS CON VARIAS AMANTES CADA UNO, AL FINAL NOS ENGAÑABAMOS NOSOTROS MISMOS, PUES NUESTROS AMIGOS SIEMPRE HAN INTUIDO LA VERDAD.
HE TENIDO VARIAS RELACIONES CON MUJERES, DE LA LOCALIDAD DONDE VIVO, DE LA LOCALIDAD DONDE TENGO EL COMERCIO Y DE LA PERIFERIA, NINGUNA ME HA LLENADO Y SI RELATO MAS COMENTARIOS CON MARIELA, NO ES POR NADA SALVO POR QUE NO ENTIENDO COMO PODIA ESTAR TAN CIEGA CONMIGO Y LLEGAR A ENAMORARSE DE MI AL LIMITE QUE ELLA LO HIZO.
TUBE AVENTURAS CON OTRAS COMO HE COMENTADO, RECUERDO A GERTRUDIS UNA MUJER CASADA CON UN HIJO QUE LE ENCANTABA LA LECTURA Y DESPUES COMENTABAMOS EN MI LIBRERIA LOS LIBROS, SIEMPRE EN PRESENCIA DE MI MUJER, UN DIA QUE. MI MUJER NO ESTABA, SE QUEDO HASTA EL CIERRE Y COMPRATIMOS EXPERIENCIAS DE UN LIBRO LEIDO POR AMBOS, ME DIJO QUE LE ENCANTABA MI SENSUALIDAD Y ME MIRABA DE UNA FORMA MUY ESPECIAL, SU MARIDO NO LEIA Y CRITICABA SU AFICION A LA LECTURA, NUESTRA AMISTAD FUE A MAS Y UN DIA LE DIJE QUE ME GUSTABA MUCHO A LO QUE ELLA RESPONDIO QUE YO A ELLA TAMBIEN, LASTIMA QUE ERAMOS CASADOS LE DIJE YO, ELLA ME CONTESTO QUE SI TENIAMOS LAS IDEAS CLARAS NO TENDRIA QUE SER NINGUN IMPEDIMENTO, ELLA ERA UNA MUJER MUY INDEPENDIENTE Y SI LE APETECIA ECHAR UN POLVO CON OTRO HOMBRE A ESCONDIDAS DE SU MARIDO LO HACIA Y HAY QUEDABA LA COSA.
ACEPTE EL RETO Y NOS VIOS UNAS 5 VECES EN UN HOTEL CERCANO, HASTA QUE MI MUJER DESCUBRIO EL TEMA Y LA AMENAZO CON PUBLICAR UN VIDEO Y FOTOS QUE HABIA DESCUBIERTO EN MI ORDENADOR GRABADOS POR LAS CAMARAS DE SEGURIDAD, ESTA SEÑORA DESAPARECIO PARA SIEMPRE DE MI VIDA E INCLUSO COMO CLIENTA.
CON MARIELA ERA DIFERENTE, YA DIJE QUE EMPEZO CON SUS MIRADAS EN LA ESCUELA AL LLEVAR Y SOBRE TODO AL RECOGER A SUS HIJAS A LA ESCUELA, YO VEIA QUE ME MIRABA CON DESEO, ADEMAS ERA BASTANTE DESCARADA, HASTA QUE UN DIO SE DECIDIO A HABLARME, ERA MUY LANZADA Y DESENVUELTA, PENSE OTRA MUJER INSATISFECHA CON SU MARIDO, AL QUE TAMBIEN HABIA VISTO ALGUNA VEZ AL RECOGER A SU HIJA, CON ESTA MUJER ENTABLE UNA BUENA AMISTAD QUE FUE A MAS CON EL PASO DEL TIEMPO Y DE LOS AÑOS, AL PRINCIPIO SOLO HABLABAMOS DE COSAS TRIVIALES, LOS NIÑOS , Y POCO MAS. 
HASTA QUE UN DIA MI MUJER ESTABA SOSPECHANDO DE MI RELACION CON JOSE LUIS Y DECIDI METERLA POR MEDIO Y DESVIAR LA ATENCION DE MI MUJER, LE DIJE A MI MUJER QUE EN LA ESCUELA TENIA A UNA AMIGA QUE ESTABA LOCA POR MI Y QUE A MI ME GUSTABA MUCHO, PERO QUE COMO LA QUERIA A ELLA NO IBA A HACER NADA DE NADA.
ESE DIA LE DIJE A MARIELA QUE ME GUSTABA MUCHISIMO Y QUE ESTABA ENAMORADO CREIA YO DESDE EL PRIMER DIA QUE LA VI, ELLA ME DIJO QUE COMO PODIA SER ESO SI ERA FEA Y GORDA, CON LA DE MUCHACHAS MAS JOVENES QUE HABIA, ENTONCES PENSE UFF FACIL ESTA ES DE LAS ROMANTICAS QUE ADEMAS SE VALORAN POCO, URDI UNA ESTRATEGIA DE HALAGOS DIARIOS, QUE MEZCLABA CON PROBLEMAS INVENTADOS FAMILIARES Y LABORALES, ELLA CREIA TODO Y CADA VEZ LA VEIA MAS ENTUSIASMADA CONMIGO, UN DIA ELLA ME PREGUNTO SI TENIA FACEBOOK, QUE ME HABIA BUSCADO PARA AÑADIRME COMO AMIGO Y NO ME ENCONTRO, LE DIJE QUE NO TENIA PERO QUE ESE MISMO DIA LO CREABA, ADEMAS INTERCAMBIAMOS NUESTROS NUMEROS DE TELEFONOS.
DESDE ESE DIA NUESTRA RELACION SUBIO UN PELDAÑO, A CADA MOMENTO LE RECORDABA LO GUAPA QUE ERA, LOS OJOS QUE TENIA Y ELLA CON SU MODESTIA ME DECIA QUE NO LO ENTENDIA, QUE NO ERA NADA GUAPA NI ATRACTIVA, LE DIJE ENTONCES TIENE QUE SER QUE ESTOY ENAMORADO DE TI, ELLA ME DIJO QUE TAMBIEN ESTABA SINTIENDO COSA POR MI, PERO QUE ESTABA CASADA Y NO PODIA PERMIIRSE ENAMORARSE DE OTRO HOMBRE, LA CONVENCI PARA QUE SOLO PENSARA QUE ERAMOS DOS BUENOS AMIGOS, POR FIN COSEGUI QUEDAR A SOLAS CON ELLA FUERA DE LA ESCUELA, LA MIRABA Y LE COGIA LAS MANOS, ELLA ME DECIA QUE ESTABA ENAMORADA DE MI, PERO QUE NO ERA JUSTO HACERLE ESO A SU MARIDO, YO LE DIJE QUE NO SE PREOCUPARA QUE ERAMOS SOLO AMIGOS.
CADA DIA NUESTRA RELACION IBA A MAS, NOS ESCRIBIAMOS A CAD RATO, APROVECHABAMOS MOMENTOS EN CUARTO DE BAÑO, EN LA CAMA ETC. CADA NOCHE NOS DESPEDIAMOS EN FACEBOOK DEDICANDANOS ALGO EL UNO AL OTRO SIN LEVANTAR SOSPECHAS, CUANDO YA LA TENIA BIEN ENAMORADA DECIDI DAR UN PASO MAS Y LA BESE, TENGO QUE DECIR QUE YO IBA A BESARLA PERO QUE FUE ELLA LA QUE SE LANZO Y ME BESO, UN BESO LLENO DE TERNURA Y DE AMOR, SE VEIA UNA MUJER QUE LO ESTABA PASANDO MAL, PROBLEMAS ECONOMICOS, Y UN MARIDO INSENSIBLE A SUS PROBLEMAS QUE ESTABA SIEMPRE DE VIAJE, DECIDI JUAGARMELA TODA Y ENTRARLE A SACO, DESDE ESE DIA NUESTROS ENCUENTROS ERAN ROMANTICOS Y PARECIAMOS DOS ENAMORADOS, ELLA POR SUPUESTO NUNCA SUPO QUE PARA MI NO ERA MAS QUE UNA TAPADERA Y UNA VIA DE ESCAPE.
UNA TARDE EN UNA URBANIZACION CERCANA A LA SUYA DONDE ELLA SOLIA SALIR A PASEAR, AMBOS ABRAZADOS VEIAMOS UNA PUESTA DE SOL MUY HERMOSA, YO LA TENIA ABRAZADA POR DETRAS, RECORDABA ESAS SITUACIONES CON JOSE LUIS Y ME EMPALME, LE TENIA MI POLLA DURA PEGADA A SU CULO, LE PEDI INCLUSO DISCULPAS, ELLA ME DIJO NO PASA NADA ESO ES NORMAL Y ME PREGUNTO SI ESO ERA POR ELLA, LE DIJE QUE SI Y NOS FUNDIMOS EN UN LARGO Y HUMEDO BESO, LA TOCABA Y ESTA MUY HUMEDA, COMENZO A OSCURECER Y APENAS A 20 METROS DE DONDE ESTABAMOS UN POCO A LA IZQUIERDA SALIA UN CALLEJON NO TRANSITADO, NOS BESABAMOS, LA TENIA CONTRA LA PARED, PARA MI ERA FACIL SBER QUE LE GUSTABA Y QUE LA PONIA A MIL PUES EN NUESTRAS LARGAS CONVERSACIONES LE HABIA SACADO TODO SOBRE SUS SENTIMIENTOS Y GUSTO, ME DIJO QUE SU MARIDO SE LIMITABA A LEER UN RELATO Y PENETRARLA SIN MAS, ELLA QUEDABA SIEMPRE INSATISFECHA.
COMO DECIA CONTRA LA PAREDE LA BESABA Y LE ACARICIABA SUS NALGAS, METI MI MANO DERECHA POR SUS MALLAS DEPORTIVAS Y LLEGUE HASTA SU RAJITA QUE SE ENCONTRABA EMPAPADA, ME DIJO QUE LA TENIA A TOPE, SE HIZO DE NOCHE POR COMPLETO, SE AGACHO SACO MI POLLA Y SE LA METIO EN LA BOCA, ESE DIA ELLA TENIA UNA ESPECIE DE HERPE EN SU LABIO Y LE SANGRO COMO CONSECUENCIA DE NUESTROS BESOS, LE DIJO QUE NO SE PREOCUPARA Y LA SEGUI BESSANDO, METIA DOS DEDOS EN SU COÑO, Y ACARICIABA CON TERNURA SU CLITORIS, CUANDO YA NO PODIAMOS MAS BAJANDOLE UN POCO EL PANTALON Y SOBRE LA MISMA PARED LA PENETRE DESDE ATRAS, SOLO AGUANTE CUATRO O CINCO IMPULSOS, ME DIJO QUE LA HABIA DEJADO MUY CALIENTE, LA ACERQUE HASTA LA PUERTA DE SU URBANIZACION, NOS ESPERAMOS UN POCO POR QUE ADELANTAMOS A SU MARIDO QUE IBA PASEANDO UNOS PERROS, ESPERAMOS A QUE EL ENTRARA Y LA DEJE EN LA PUERTA DE SU URBANIZACION, ME DIJO QUE SE IBA A METER DIRECTA A LA DUCHA Y SE IBA A MASTURBAR PENSANDO EN MI, DESDE ESE DIA REPETIMOS VARIAS VECES HASTA HACE POCO MAS DE UN AÑO QUE SU MARIDO NOS DESCUBRIO.
JOSE LUIS Y YO QUEDAMOS ESA MISMA NOCHE EN UN HOTEL, LE CONTE LO PASADO CON MARIELA Y ME DIJO QUE LO AVISARA PARA GRABARNOS LA PROXIMA VEZ, ASI LO HICIMOS Y NOS GRAVO VARIAS VECES.
JOSE LUIS ES UN AMANTE EXCEPCIONAL, SOLO DE PENSAR EN SUS CARICIAS Y BESOS SE ME EXTREMCE LA PIEL, ADEMAS CUANDO ME PENETRA AGUANTA MUCHISIMO Y HACE QUE ME CORRA VARIAS VECES, MIS ORGASMOS ANALES NO TIENEN NADA QUE VER CON MIS ORGASMOS CUANDO ME CORRO PENETRANDO YO, ES OTRO MUNDO.
SOLO JOSE LUIS SABE COMO HACERME TEMBLAR.
HOY EN DIA JOSE LUIS MI MUJER ISABEL Y YO DISFRUTAMOS AL MENOS UN DIA POR SEMANA, SIN ENGAÑOS, SIN TRAICIONES, SOLO AMOR Y SEXO, DESDE ENTONCES AMO MAS A JOSE LUIS Y A MI MUJER, OJALA PUDIESEMOS VIVIR LOS TRES JUNTOS, EL TIENE 5 HIJOS Y HASTA QUE EL PEQUEÑO QUE TIENE AHORA 15 AÑOS NO SE VAYA DE CASA, NO DEJARA A SU MUJER, ESPERO QUE SEA PRONTO Y PODAMOS SER FELICES POR SIEMPRE.
CON ESTE PEQUEÑO RELATO DOY POR CONCLUIDO MIS ESCRITOS, SOLO SI SIRVE DE ALGO Y PUEDO AYUDAR A ALGUIEN, LES RECOMIENDO QUE SALGAN DEL ARMARIO Y NO SE QUEDEN ENCERRADOS COMO INFELICES Y HACIENDO INFELICES A TERCERAS PERSONAS, PERDON A QUIEN HAYA PODIDO DAÑAR. Hasta siempre

POR: TARTESSO

miércoles, 20 de enero de 2016

Festejando mi licienciatura

Hoy he terminado mis estudios de licenciatura en Santiago de Compostela.
Ha venido mi padre a buscarme , hemos cenado una mariscada, dormiermos en el hotel y mañana nos iremos  a Valladolid donde tenemos la residencia y donde mi padre ejerce de abogado. Se llama Pablo, tiene 50 años y está divorciado.
Yo vivo con mi madre en Toledo. Tengo 24 años, me llamo Borja.
Mi padre es alto, igual que yo, deportista  y absorbido por su trabajo.
Cenamos, y salimos a tomar una copa y hablar de nuestras vidas.
Fuimos al sitio de marcha, esta ciudad, como toas con univdersidad hay mucha marcha de gente joven.
Entramos a un pub y pedimos dos gyn tonic, había  bastante gente, nos saludaron unos compañeros de la facultad, nos sentamos juntos, iban tres chicos y una chica.
Enseguida hubo buen ambiente entre todos, mi padre es muy jovial y simpático.
Les invitamos a otra ronda, salimos a bailar a la pista, todos a la vez.
Mi padre empezó a bailar con la chica, era guapa y de buen cuerpo. Pronto se enrollaron, yo seguía  con mis colegas.
Estos se examinaban al día siguiente y nos dijeron que se retiraban, le dijeron a la chica que se quedara con nosotros.
Empecé a bailar con ella abrazados, ella me cogió por encima del cuello y yo por su cintura, estaba contenta, me empezó a acaricia la nuca, subiendo y bajando las manos, empezó a besarme y yo a ella, su lengua me sabía al mejor de los manjares.
Mi padre nos miraba con complicidad. Ella le hizo una señal para que se acercara, mi padre vino hacia nosotros y empezamos bailando los tres juntos. Ella besaba a mi padre y a mi , le acariciaba el cuerpo mientras yo le tocaba los pechos, los tenía suaves y duros, le rozaba los pezones y ella exhalaba de placer.
Despues de beber varias copas el morbo estaba presente entre los tres. Mi padre dijo de marcharnos al hotel, mi hijo y la chica, que se llama Nuria accedieron a ir.
Como tres enamorados, andábamos por las calles agarrándonos y  besándonos, yo le acariciaba el coño por debajo de la minifalda, mi padre también metía sus dedos por su sexo.
Estábamos como tres hambrientos de lujuria.
Llegamos al hotel, subimos a la habitación, sacamos una botella de cava del minibar, nos desnudamos y la chica me puso bebida en la polla y se la empezó comer. Mi padre al ver eso, se arrodilló y se puso a chuparme la polla al mismo tiempo que ella. Mi padre le tocaba las tetas y yo la besaba en la boca.
Ella suspiraba  y se tragaba el rabo hasta los cojones, una y otra vez.
Bajaba y subía, se metía los huevos en la boca, bajaba la lengua hasta el ano y metía la lengua como si fuera la polla.
Mi padre se echó en la cama, ella se puso encima de ra a él y se metió la polla en el culo, yo al ver eso me puse detrás , se la metí en el coño entera, nos movíamos como perros follando, 
Besos, cogida de tetas,  ella gritaba, más, más, quiero más, me voy a correr cabrones, follarme bien, romperme el culo, ahahahah…
Ella se corrió primero y mi padre y yo descargamos toda la leche en su culo y su coño, aquello parecía un bebedero de patos. Yo me quité de encima y empecé a chupar el clítoris y beberme la che de los dos, mi padre y sacó la polla y se la limpié con mi lengua.
El chillaba de placer umumumum…
Nos dimos una ducha los tres juntos y fuimos a descansar algo en la cama.
Cuando nos recuperamos, ella empezó a volver a chuparnos las pijas, alternando, las cojía con las manos y chupaba una  y después otra, se metía los dos capullos en la boca y chupaba.
Me puso de a cuatro y me comíó el culo metiendo un dedo, luego dos, metiendo y sacando.
Cogió a mi padre de la polla y la puso en la entrada de mi culo.
Empujó a mi padre hasta que entró toca la polla en mi esfinter.  Gritábamos los dos, mi padre me decía, toma maricón, como te gusta, te la estoy metiendo toda, toma mi leche cabrón, toma, toma---
Yo me monté encima de ella , en la posición del misionero y la follé sin perdón.
Toma puta, más que puta, bésame, dame tu lengua, que pechos tienes, y  le mordía las tetas.
Mi padre se puso detrás y me comió los huevos mientras la follaba con toda la polla dentro.
Ella empezó a correrse y tuvo tres orgasmos seguidos, yo también me corrí dentro de ese coño sublime.
Volvimos a ducharnos y fuimos a la cama a dormir.
Cuando se hizo de día, ella notó que estábamos dándonos por el culo y en silencio cogió su ropa y salió despacio dejándonos disfrutar de nuestro placer de nuevos maricones.
Vivimos en distintas ciudades pero procuramos encontrarnos mi padre y yo para volver a repetir  nuestro pasticular sexo.
Somos bisexuales, cada uno de los dos tenemos pareja femenina, pero no renunciamos a nuestro cariño.
Somos felices.

miércoles, 13 de enero de 2016

Cuando Luna me folla con fuerza.

El verano es horrible, no paras de sudar todo el día, sales de la ducha o de la piscina y enseguida el cuerpo empieza a sudar como si estuviera llorando de sufrimiento de tanto calor.
Después de todo el día, por fin los niños se habían dormido y podía darme una ducha de agua fría, relajante y renovadora.
Todos mis músculos hechos polvo, demacrados y acabados se relajaron un poco para encontrarme mejor.
Salí al salón y Luna estaba allí sentada tranquila, viendo la tele.
 
- Ven cariño - me llamó con su dulce e insinuante voz -, ven aquí conmigo.
 
Cuando llegué estaba allí, sentada en el sofá, desnuda y tan guapa como siempre. Sus enormes senos me volvían loco, cada vez que los veo me hecho encima de ella a besos y lametones, intentando no hacerle daño en los pezones, de lo ansioso que me hecho encima de ella.
 
- Ven aquí ahora que te huela recién duchado - me dijo.
 
Me acerqué delante de ella para que me tuviera a su mano, ella me agarró de la mano y me acercó más frente a ella. 
Soltó mi toalla de la cintura dejándola caer al suelo.
Me acercó un poco más hasta chocar mis rodillas contra las suyas.
Me agarró con una mano cada muslo y se acercó hacía mi, quedando su cara a la altura de mi cintura.
 
- Uuuummmmmm,... Que bien hueles, ven separa las piernas un poco...
 
Siguió jalando de mí hasta que yo puse las rodillas sobre el sofá. 
Siguió oliendo mi cuerpo, por mi firme pecho peludo, hacía mi cuello.
 
- Me encanta tu olor corporal. Hasta recién duchado, tu olor hace que mi sexo se empape.
 
Bajó sus manos hasta agarrarme por detrás de las rodillas y me arrimó más hacía ella.
 
- Como puedes oler tan bien. Me dan ganas de lamerte y comerte entero.
 
Empezó a pasar su lengua por mi cuello, dándome escalofríos por todo el cuerpo.
Levanté la cabeza para dejarle que me lamiera por todo el cuello y me mordiera toda la piel.
Me acerqué hacía ella con la cabeza ladeada hacía la derecha para que ella siguiera chupándome y mordiéndome por la yugular, por la nuca, por el lóbulo de la oreja.
Bajé mis ojos y vi como mi verga completamente dura estaba colocada entre sus enormes y tersos pechos.
Fue subiendo sus manos por mis piernas hasta llegar a los glúteos y apretarme más hacía ella.
Siguió bajando sus manos por mis glúteos y separando los hasta abrirlos del todo.
Lamió su dedo indice y empezó a estimularme el ano, a darle vueltas con su saliva en la yema del dedo y a meterlo para dentro.
 
- Parece que este culo está muy caliente. ¿Que has hecho dentro de la ducha? ¿Te lo has estado limpiando con tus dedos?
 
- Solo lo justo mi vida, no me he masturbado ni nada.
 
- Pues vamos a tener que hacerle algo, no?
 
- Si, lo que tu quieras, ya sabes que a mi me gusta lo que me haces siempre.
 
- Psssss - me puso el dedo indice en mi boca y me hizo callar.
 
Del cojín de al lado sacó un lubricante y se puso un poco de liquido entre sus dedos corazón e indice. Los colocó en mi ano y volvió a dilatarlo, y empezó a meterlos los dos dedos hasta llegar a la mano.
 
- Te gusta, eh, cochino. Te gusta que te masturbe por el culo eh!
 
- Si mi amor, me encanta.
 
Con la otra mano cogió mi verga dura de entre sus tetas y empezó a masturbarme.
 
- Mira que te gusta que te follen. Disfrutas como un cerdo revolcándose por el barro.
 
Metía sus dedos al mismo tiempo que me masturbaba, como si en cada movimiento follara y me follaran.
Me estiraba el cuerpo hacía atrás y hacía arriba de placer. No podía parar de gemir y disfrutar de su orgasmo anal.
Metió la punta de mi capullo en su boca y la lamió. Con las gotitas de liquido dulce y trasparente que iban saliendo del placer que ella me provocaba.
Separó las piernas, y noté un golpe en mis glúteos.
Llevaba puesto uno de nuestros arnés dobles dentro y en cuanto separa las piernas se levantó hacía arriba como si fuera mi verga, excitada y tiesa.
Me la colocó en la punta del ano con un poco más de lubricante, y me tiró hacía abajo.
 
- Esto era lo que querías verdad, una buena polla dentro de tu culo.
 
- Siiiiiii, yaaa sabes que meee gustaaaa. Sentirlaa dentro como si me poseyeras tuuu. Ooooh.
 
Me cogía de las caderas y me iba subiendo y bajando poco a poco. Era la más gorda, la polla de 22 cm. que a ninguno de los dos nos cabía entera.
 
- Ya lo veo, que te gusta mucho.
 
- Si, me encaanta que la metas y la saquees entera. Aahhhh.
 
- Me encanta ver como disfrutas, como cochino salido que eres. Me encanta que me manches las tetas todo el rato con el semen. Me encanta agarrarte de las caderas y follarte entero como tu me hacer a mí.
 
Miré mi verga y estaba completamente mojada del liquido preseminal, era tanto el placer que me daba su manera de follarme que no podía dejar de echarlo. Muchas veces, decía que parezco multiorgásmico, porque me corro y mientras tanto me da muchos espasmos musculares y grito de placer y grito porque es como si me volviera a correr aunque ya no eche semen.
Pues ella lo conseguía también con aquella enorme polla. Me penetraba tan virilmente, me follaba tan bien que no podía parar de disfrutar.
 
- Hoy vas a batir un record. Te la voy a meter entera - subió sus manos por mi espalda, hasta poner sus manos sobre mis hombros -. Vas a saber lo que siento cuando me metes toda esa enorme polla de semental que tienes, cuando me la metes hasta el fondo y golpeas mi útero apartándolo a un lado.
 
Tiró de mi hacía abajo y noté como se me levantaban los intestinos por dentro. Tiré hacía arriba y ella volvió a bajarme hasta el fondo.
 
- Más lento.
 
- Si, más lento, es lo que te digo yo, pero tu no lo haces - me la metió de nuevo hasta el fondo - y yo te lo agradezco, porque me encanta. Cada vez que me follas así de salvajemente tengo cientos de orgasmos.
 
- Ahhhh, si si sigue... pero duele... Aaaaahhhh
 
- Vamos, correte, disfrutando de mi polla enorme dentro de ti. Me encanta verte como disfrutas, como salta tu semen de la polla a chorros mientras te corres con mi enorme polla descomunal abriéndote de par en par.
 
- Follame, luna, follame...
 
- Me encanta que me llenes de gotas de semen sin parar, calientas mis tetas con esas ricas gotas que no dejan de salir.
 
- Sigueeeee, sigueeee, sigueeee...
 
- Me encanta verte como disfrutas como un cerdo, con lo salido que estás. Venga, muévete tu sólito ahora. Demuéstrame cuanto te encanta la verga dura en el culo.
 
Mientras yo seguía subiendo y bajando entero sin su ayuda, disfrutando de su enorme rabo dentro de mi ella volvió a cogerme la polla y a masturbarme entre tus tetas. Las apretó y así con mis movimientos, iba saliendo y entrando de su tetas preciosas y enormes.
 
- Venga, córrete que lo estás deseando. En el placer de tu cara se veo que estas ansioso por echarme tu semen entre las tetas.
 
Me cogió de nuevo de las caderas y me ayudó a hacer más rápidos mis movimientos, porque yo no podía bajar tanto. Hasta el fondo, hasta conseguir que con el semen echara un grito de placer salvaje.
 
Me tuve que quedar tumbado sobre ella, con la verga en mi culo completamente agarrada del orgasmo. Había cerrado tanto el ano del placer que no se había ni salido.
 
- Te quiero mi vida, pero tu no has tenido lo suficiente - le dije besandole en los labios -. Limpiala un poquito - le acerqué la polla a la boca para que la chupara unos segundos.
 
Una vez limpia, ya la tenía un poco dura, los orgasmos anales no me tardan tanto en poner a mil de nuevo.
 
- Por favor, ponte a 4 patas.
 
Ella accedió enseguida, me coloqué detrás de ella, le saqué el arnés de su coñito sabroso y empecé a masturbarle con la lengua. Pasando la lengua por toda su rajita. Me paraba en su clítoris y lo absorbía después de lamerlo. Me paraba en su coño lo lamía, metía mi lengua todo lo dentro que podía para escucharla gemir y luego cuando la sacaba le absorbía el chocho. Luego por su ano lo mismo, lo lamía con la punta de la lengua y lo abría un poco para que disfrutara de mi lengua humeda.
 
- Que rica que estás.
 
Seguía lamiendo de arriba abajo e iba estimulándole el ano con los dedos mientras le lamía el clítoris o el coño. Seguía lamiéndole agujero a agujero y metiéndole el dedo cada vez más a dentro.
 
Me coloqué entonces yo el arnes. Lo metí por mi ano dejando la polla colgando, las dos pollas enteras colgando, gordas y calientes. Les puse lubricante a las dos y me coloqué detrás de ella. Primero le metí la mía por la vagina, poco a poco, para terminar de ponerla completamente dura. No hay nada como el flujo y el calor de mi mujer para que el roce del glande lo ponga enorme como un fresón.
Una vez así, metí el pollón del arnés por su coño y la metía hasta el fondo dos o tres veces con cuidado, mientras mi polla entre tus glúteos se masturbaba.
Le puse el glande en la punta del ano y gracias al lubricante entró sin problemas.
Una vez dentro empecé a moverme con mis dos pollas dentro de ella, enteras y duras, sin terminar de sacarlas del todo pero sin parar de moverme adelante y atrás.
 
- ¿Te gusta así? ¿O quieres más fuerte?
 
- Asííííí.
 
Me saqué la polla del ano y se la metí con el arnes por el coño.
 
- ¿Seguro que no prefieres así? Que tu coño es más grande y le caben dos buenas pollas.
 
- Siiiii,  siiiiiigueeeee  siiiiiigueeeeee  siiiiigueeeeee....
 
Después de varios minutos volví a meterle mi polla en su ano.
 
- Aunque este está más chiquitín y se roza mejor por dentro, no?
 
- Sigue..... Ooohhhh... Ooooohhh. Para, para, para....
 
Ella se echó hacía delante porque estaba llegando al orgasmo. Pero yo me fui detrás de ella sin sacarlas.
 
- Nooooo, sabes que me gusta que te corras más.....
 
- Aaaaahh, aaaaah, para, para... Que me corro.. que me meo... Para....
 
- No me convencer aun. Te puedes correr más, vamos sigue.
 
- No, no, para, aaaaahhhh, ahhhhh.
 
Se giró a la izquierda y acabamos los dos rodando en el suelo....
 
- Jajajaa, si te pido que pares es porque no puedo correrme más veces.
 
- Ya lo se que no puedes correrte más, pero a mi me encanta que te corras más. Y aún no te has meado nunca del orgasmo, jejejeje.
 
- Eres un cabrón, pero me encanta follar contigo. Te quiero.
 
- Pero no querrás acabar por hoy no? Yo aún puedo correrme otra vez, jejejeje.
 
- Con que aún te queda algo de semen ahí dentro, eh! Pues lo vas a echar enseguida.
 
Me quitó el arnés y se lo colocó de nuevo ella dentro de su coño, dejando que lo bultitos para masturbar el clítoris estuvieran en contacto.
 
- Vamos, amor. Ven aquí, súbete encima mio y cabalga.
 
Sin mediar palabra, me coloqué sobre ella, en esa posición que tanto nos gustaba. Me senté dejando que entrara de nuevo el arnes en mi culo.
 
- Venga muévete, siéntela dentro de ti de nuevo.
 
Así de rodillas, me eché hacía atrás, arqueé mi cuerpo y apreté el arnés hacía su clítoris. Ella agarrándome de las caderas me ayudaba con mis movimientos, tirando mi cuerpo adelante y atrás, sintiendo moverse la polla dentro de mí.
 
- Venga más rápido, más rápido.
 
Me agarró la verga enorme y dura mientras sentía el arnés moverse en mi trasero. Me pajeó con fuerza y no tardé en empezar a correrme. Como con el calor y la pasión ella no se daba cuenta siguió pajeándome mientras me corría.
 
- Aaaaah, aaaaah, aaaaaaah.
 
Empecé a chillar para que entendiera ella que me estaba corriendo. Pero ella no se enteró. Se estaba corriendo al mismo tiempo por la vibración de su clítoris y no paraba de masturbarme y mi culo se iba cerrando con el orgasmo, hasta tenerlo completamente incrustado dentro. Me seguía moviendo mientras ella me masturbaba, pero apenas se movía dentro de mi culo. Al revés, era yo quien lo estaba moviendo más, haciendo que el pene que tenía luna entre sus piernas se moviera más y los bultos del clítoris le rozaran más.
 
Ella también empezó a chillar del placer, pero no paraba de masturbarme, como si supiera que su orgasmo se lo estaba dando yo son el arnés. Y ya sin una sola gota de semen el ano se había cerrado tanto que no podía ni moverse. Y Luna seguía masturbándome y chillando hasta que terminó de correrse.
 
Cuando por fin conseguí escaparme de aquella enorme polla porque mi ano se había relajado un poco me quedé tumbado en el suelo a su lado.
 
- Jajajaja.
 
- ¿De que te ríes cariño?
 
- Ya lo sabes, del orgasmo que me acabas de dar. Ha sido brutal.
 
- Pues ahora si que tendrá que ser mañana más, porque me has destrozado de la follada que me has pegado.
 
Y allí nos quedamos unos minutos, tirados en el suelo, descansando, echos mierda de tanto sexo, pero siempre con ganas de más.
 
Menos mal que al menos no se habían despertado ninguno de los niños, porque así igual podíamos aprovechar cuando nos metiéramos en la cama para meter otro.
 
Por: Paratodo